Mineras vuelven a invertir, pero lleva tiempo

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Córdoba tiene la mayor producción minera per capita del país. Las 168 empresas, en las que trabajan 4.970 personas, producen 41 millones de toneladas anuales, lo que implica 12,4 toneladas por habitante. Esta producción compite en volumen con la agrícola, pero con una superficie en torno a las 1.800 hectáreas.


Sin embargo, en estos momentos está en problemas para cubrir la demanda de materiales por parte de la construcción.

Entre 2015 y 2016, el sector trabajó a un 40 por ciento de su capacidad productiva. Ahora, produce al 80 por ciento. Según José Díaz, titular de la Cámara Empresaria Minera de Córdoba (Cemincor), hay “suficiente cantidad de yacimientos para abastecer a toda Córdoba y su zona de influencia”.

Sucede que algunas obras públicas, como las de Vialidad Nacional, exigen un nivel de calidad diferente al común.

Según Marcos Barembaum, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción Regional Córdoba, el grupo que cubre esta demanda “no llega a una decena”.

De todas maneras, Díaz asegura que el sector puso en marcha este año inversiones por 40 millones de dólares para mejorar la producción y se aumentaron ocho por ciento los puestos de trabajo. El problema es el tiempo que este crecimiento lleva.

Una parte de los equipos que se utilizan en esta industria se importan desde China, Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Suecia, Finlandia, Brasil y Chile. El proceso puede durar hasta 150 días. El resto lo provee la industria metalúrgica local.

Punto de quiebre

“Estamos en un momento de quiebre. Algunas empresas están en la disyuntiva entre apostar o no a que la demanda se sostenga, tanto en la obra pública como la construcción privada. El tema es que un equipo ronda los 350 mil dólares y hay que financiarlo en pesos a una tasa del 28 por ciento”, dice el empresario minero.

La Cemincor tiene 41 socios, que representan el 80 por ciento de la producción minera de Córdoba.

“Las empresas tomaron medidas para abastecer a las obras, pero si continúa creciendo así, de manera explosiva, es probable que pueda haber algún ruido, nada que no se pueda solucionar. Por eso, hay que empezar a planificar, a proyectar la demanda de la obra pública y la privada”, dice Díaz.

Diario La Voz