Santa Cruz: Trabajadores, familiares y vecinos, unidos en defensa de Yacimientos Carboníferos Río Turbio

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“Esa es la razón de ser de este pueblo”: Página/12 estuvo en la masiva asamblea que se realizó ayer en la entrada de la mina. Hoy habrá una misa y una vigilia a la espera de las negociaciones que comenzarían mañana. La intervención de la empresa ya envió cientos de telegramas de despidos.


Por Sebastián Premici

Ante los despidos, en la cuenca carbonífera se declararon en estado de asamblea comunitaria permanente.

Ante los despidos, en la cuenca carbonífera se declararon en estado de asamblea comunitaria permanente. Imagen: Esteban Rebolledo

Desde Río Turbio

¿Qué es un pueblo fantasma? ¿Cómo se llega a ese desierto? ¿Qué ocurre con las cientos de familias que de un día para el otro son empujadas al abismo del desempleo en un pueblo cuyo centro órbita alrededor de una mina de carbón? Ese es el fantasma que recorre la Cuenca Carbonífera de Santa Cruz (y parte de la Patagonia). Ante los cientos de telegramas de despidos enviados, los mineros, sus familias y los vecinos de la Cuenca se declararon en estado de asamblea comunitaria permanente. Ayer hubo un nuevo encuentro masivo en la boca de entrada a la mina 5 de YCRT. Hoy habrá una misa multitudinaria y se dará comienzo a una vigilia para esperar los resultados de las “negociaciones” en Buenos Aires. Sin embargo, los trabajadores saben que pueden venirse medidas “drásticas” como la toma de la mina. “Es la razón de ser de este pueblo”, asegura Joana Gramajo, trabajadora de YCRT.

Es martes por la tarde. Joana escucha el timbre de su casa, un agudo chillido que rompe la calma que antecede al huracán. Casi como en una secuencia premonitoria, el corazón se le frenó de golpe, pero en cámara lenta. Abrió la puerta. “Fue lamentable, la sensación de abrir esa carta documento diciéndote que te van a pagar tu liquidación final de haberes te destruye. Porque uno acá tiene proyectos, sabés que es difícil la situación, si despiden a 500 compañeros, qué podes esperar acá. Han echado gente con cuatros meses para jubilarse, echaron a una chica embarazada de 7 meses que luego la reincorporaron pero la habían declarado prescindible. También echaron a un paciente oncológico. Lamentablemente vinieron por todos”.

Joana es una trabajadora más de Río Turbio y su esposo fue echado de YCRT por ser delegado sindical. También es una de las tantas mujeres que ayer se manifestaron junto a su familia, amigos, vecinos en el ingreso principal de la mina 5, punto de encuentro para el estado de la asamblea permanente establecido por los mineros de YCRT. Aquí permanecerán hasta el miércoles que viene cuando finalice la ronda de “negociaciones” a la que fueron convocados los trabajadores. Sin embargo, las cientos de familias que ayer gritaron “no a los despidos” saben que el gobierno está jugando con la extorsión.

“La intervención mintió cuando dijo que suspendía los telegramas. A los 30 minutos de que sostuvieran eso, sacaron un comunicado para ratificarlos. Esta lucha nació de las bases. Se pueden venir decisiones muy drásticas de algunos compañeros que están dispuestos a dar la vida”, manifestó a PáginaI12 Manuel Medel, delegado paritario de YCRT. El lunes, si llegaran a darse las negociaciones, el Gobierno pondría sobre la mesa la modificación de los convenios colectivos de trabajo. “O la modificación de los convenios, o los despidos”, analizaban ayer en la asamblea comunitaria. El ejemplo de la adenda firmada en Vaca Muerta es un espejo donde no quieren mirarse ya que a pesar de ese acuerdo, también hubo despidos masivos.

Desde temprano, los mineros buscaron interpelar a todo el pueblo de Río Turbio y 28 de Noviembre (Cuenca Carbonífera), casa por casa, buscando adhesiones en todos los sectores de trabajo. El ingreso a mina 5 está a 2 kilómetros de la (abandonada) mega usina térmica pensada para producir 240 MV a base de carbón. Desde la ciudad puede observarse la cinta transportadora de carbón que va desde la mina hasta la usina, hoy en desuso. La convocatoria casa por casa tuvo su efecto. Cuando la tarde empezaba a mostrar ráfagas de viento más frías, las familias seguían llegando. “Fuerza Compañeros”, era la consigna de una bandera ubicada sobre el cerro justo arriba del ingreso a la mina.

Germán Cardeza tiene 28 años, es padre de dos nenes, uno de un año y medio, otro de 10 y un tercero en camino. Estudió la carrera de tecnicatura en electromecánica y electrónica e ingresó a la empresa en 2011. Su padre también fue minero durante 25 años, en el área de planta depuradora. La semana pasada recibió su telegrama de despido. “Te deja inconcluso, somos 400 compañeros despedidos arbitrariamente donde no se fijaron el comportamiento de cada uno. Acá vienen por todo, apuntan a cerrar la empresa o privatizarla, ya no compran ni insumos y nuestros propios compañeros se hacen cargo de reparar los vehículos. El que es de acá sabe lo que es el socabón, sabe lo que es la mina para los dos pueblos. Sabemos que la intervención se está llenando los bolsillos a costa de los trabajadores”, sostuvo Germán.

El interventor de la empresa se llama Omar Zeidán, nacido en Río Turbio, hoy responde al empresario y senador Eduardo Costa. La mega usina térmica no fue un “invento” del kirchnerismo sino que es un proyecto que viene del primer peronismo. El objetivo es dar valor agregado al carbón que provee la mina. Pero el Gobierno nacional parece tener otra idea. Al igual que con las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz, la usina está paralizada desde diciembre de 2015. Entre el trayecto que va desde la mina 5 hasta la usina pueden verse los marchantes -equipo que sirve para sostener el cerro en los frentes de explotación- agolpados, sin uso a la vista. En cambio, el interventor Zeidán manifestó la semana pasada que estaba muy preocupado por la situación ya que tenían acuerdos firmados que cumplir, entre ellos la venta de carbón a Chile. Todo indicaría que al Gobierno nacional no le interesa generar valor agregado (energía eléctrica) con el carbón. Las inversiones de capital para la usina previstas en el Presupuesto 2018 equivalen a cero pesos.

–¿Qué crees que ocurrirá a futuro? –le preguntó este periodista a Joana.

–A este gobierno no le interesa ganar puntos en la provincia ni en la ciudad. Creo que ellos no van a dar marcha atrás.

–¿Van a luchar? –preguntó Página/12.

–Vamos a luchar hasta las últimas consecuencias. Si los mineros se tienen que meter adentro de la mina lo harán. Por ahí las personas que no conocen, no saben que es muy crítico que un minero se encierre en la mina. Lo van a hacer porque es el pan que llevan a su casa. Esa es la razón de ser de este pueblo. Nosotros no podemos ni queremos hacer una vida en otro lugar. De acá no nos vamos a mover –concluyó Joana.

Página 12