San Juan/Mendoza: Preguntáles a los mendocinos

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La ley antiminera aún vigente y el debate por el fracking petrolero, en espejo con el desafío sanjuanino de conseguir nuevas inversiones para explotar el cobre. Y la moraleja del día después.


Por Daniel Tejada

Canal 13 San Juan

Tenemos la costumbre los sanjuaninos de mirarnos mucho el ombligo y analizar sesudamente nuestros males. De vez en cuando, tomamos el ejemplo mendocino para autoflagelarnos por las materias pendientes, ante los vecinos ricos del sur.

Vaya un dato que puede ofender al más chauvinista: Mendoza es tres veces San Juan. Lo es en cantidad de población y en tamaño de su economía. No por ello hay que entender que lo tiene todo resuelto.

A duras penas el gobernador radical Alfredo Cornejo está logrando enderezar el rojo fiscal heredado. Sus antecesores tuvieron que emitir deuda para pagar sueldos estatales, en un clima social tenso por los cinturones ajustados.

En este contexto, los mendocinos no están para tirar manteca al techo. Una de sus principales fuentes de ingresos fueron las regalías petroleras por los pozos del sur, más patagónico que cuyano.

Pero los pozos se están agotando. Y la fase siguiente es la explotación de las reservas de hidrocarburos no tradicionales. La metodología extractiva posible ya se convirtió en mala palabra a nivel internacional.

Y el gobernador Cornejo, ni lerdo ni perezoso, contando las monedas, apuró la reglamentación para dejar todo listo por las dudas aparezca una corriente lo suficientemente fuerte como para bloquearle el grifo petrolero. Se trata del fracking.

No vamos a detenernos en explicar en qué consiste el fracking. Hay abundante material en contra, otro tanto a favor. Pero hay un sector ambientalista en Mendoza que está en pie de guerra para resistirlo. Ya lo hizo con éxito durante la gestión radical de Julio Cobos con la minería metalífera a cielo abierto.

En aquel entonces lograron la sanción de la ley provincial 7722, aún vigente, que prohibe lisa y llanamente toda la minería que sí se puede hacer en San Juan. Podría pensar uno que Cornejo, que colaboró muy de cerca con Cobos, aprendió la lección: las puertas cerradas desde la ley, son muy difíciles de abrir después.

Lo intentaron varias veces los gobernadores peronistas mendocinos, pero fue inútil. La gente no admitiría dar ese paso en reversa. Menos aún luego de los incidentes lamentables que pusieron a Veladero en las primeras planas nacionales.

Cornejo parece dispuesto a defender a capa y espada la fuente de recursos petroleros que tiene bajo la roca. Mientras tanto, sin oro negro pero con mucho cobre todavía sin extraer, el gobernador sanjuanino Sergio Uñac busca afanosamente las inversiones que permitan abrir otra mina en el corto plazo.

A Veladero se le agota la vida. No habrá Pascua-Lama, ni Lama tampoco. Gualcamayo también recorre su último tramo. Y sin minería, San Juan volverá a un producto bruto geográfico anclado en los recursos del Estado. San Juan conoce el costo de una economía no diversificada.

Claro, de minería nomás no se vive. Pero los números resultan inapelables cuando se miden los puestos de trabajo creados, los salarios, los contratos a proveedores, las exportaciones y los tributos.

El desafío ahora es demostrar que San Juan aprendió de los errores. Que la mano blanda para los controles ambientales no sirve. Que a las empresas hay que mirarlas muy de cerca y a diario. Que la gente no toleraría más deslices. Que el producto de las regalías debería haber transformado al municipio de Iglesia y no lo hizo. Que, finalmente, la minería no es para siempre. Y que resulta imperdonable no planificar el día después.

Si no, preguntáles a los mendocinos.

JAQUE MATE

Canal 13 San Juan