El dolor por el empate de la selección argentina con el combinado de Islandia en el debut mundialista seguía latente en la tarde del sábado cuando desde el Gobierno llegó la sorpresiva noticia de la destitución de Francisco Cabrera y Juan José Aranguren , los hasta entonces ministros de Producción y Energía.


Dante Sica, hasta ahora director de la consultora Abeceb, y Javier Iguacel , quien hasta el viernes pasado estaba al frente de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), asumieron la conducción de esas respectivas carteras con una serie de objetivos relativamente precisos.

Dante Sica

– Trae un perfil más industrialista al Ministerio de Producción que responde a un reclamo interno de los socios del Gobierno, tanto de la UCR como de Elisa Carrió .

– Pondrá un mayor foco en las economías regionales, que ya estudiaba desde su posición en Abeceb.

– Conoce a fondo los problemas de los sectores más importantes de la economía argentina, desde el petróleo y la minería hasta el campo y otras industrias menos conocidas.

– Está atento a la relación con Brasil, conoce las debilidades de la balanza comercial y pondrá el acento en mejorar los términos de ese intercambio.

– Le prestará más atención al mercado interno y es probable que comience a trabajar en anuncios que le permitan al Gobierno decir que hay un plan de desarrollo para el sector industrial más preciso que el que se conocía hasta ahora.

Javier Iguacel

– Será la cara amable para darle malas noticias al sector energético, dado que la devaluación hizo que la convergencia de precios nacionales e internacionales tome más tiempo del previsto originalmente por Aranguren.

– El Gobierno espera que el precio internacional del crudo baje. Si esto no sucede, Iguacel será el encargado de negociar acuerdos de largo plazo con el sector petrolero para contener los valores de los combustibles.

– Las tarifas seguirán subiendo, pero en menor medida de lo que deberían en términos de inflación.

– Es uno de los preferidos de Carrió, porque se puso al hombro las denuncias de corrupción contra Lázaro Báez y presentó documentos que ya integran la causa en la justicia.

– Tiene ambiciones políticas, trato directo con el presidente Mauricio Macri cuando lo requiere y cintura política para dialogar con los gobernadores.

La Nación