Santa Cruz: Nuevo round entre los gremios y la intervención de YCRT, una empresa que languidece y nadie se da cuenta

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Cuando parecía que la gran crisis había pasado en YCRT y todo se encaminaba a una normalización después del vendaval, se hizo realidad la predicción realizada en nuestro análisis anterior: la calma era superficial, en el interior las fuerzas en pugna siguen vivas y dispuestas a dar batalla. La gran incógnita es si en el tiempo esas fuerzas tendrán un campo donde librar estas batallas.


El gobierno nacional mediante un plan de ajuste sobre el déficit presupuestario, apretó el torniquete sobre los focos más onerosos que tiene Macri en su gestión y uno de ellos es el yacimiento de Río Turbio, que insume 3.500 millones de pesos anuales y no produce nada. En su interior hay alrededor de 2.500 personas (hoy algo menos de 2.000), muchos de los cuales cobran sueldos mayores a los del propio Presidente de la Nación y se surten de los dineros públicos como si trabajaran en el primer mundo, dentro de un país donde la crisis atraviesa a todos y la clase dirigente de YCRT ha decidido no reconocer como propia; es decir, lo reclamantes quieren que la fiesta del recorte y el ajuste la pague otro. Ellos piensan que deben seguir siendo subsidiados en todos sus caprichos por el Estado nacional, el problema es que nadie sabe decir por qué? ¿Quién obliga a todos los argentinos a pagarle sueldos de CEOS multinacionales a gente que hace más de 15 años no produce ni un kilo de carbón?.

También dijimos con anticipación, por datos obtenidos a través de fuentes de Economía, que se venían meses complejos y desde la presidencia se había ordenado un recorte presupuestario importante. El día llegó. El Interventor del yacimiento Omar Zeidán comunicó hoy a la opinión pública que este mes pagarán desdoblado e inmediatamente la Intersindical, decretó una medida de fuerza consistente en un “Quite de colaboración”. Es decir, el yacimiento, nuevamente sin trabajar.

Si se mira desde la licitud de la medida, la Intersindical hace lo que cualquier representante de un trabajador haría: plantar una medida de fuerza si los salarios no se pagan en tiempo y forma. Sin embargo, YCRT está al borde del abismo y parece ser que hay muchos decididos a dar un paso adelante.

Omar Zeidán en su comunicación de hoy inserta una frase que resume todo de una manera ciertamente preocupante: “Yo entiendo que el cobro parcializado nos pueda inquietar, pero precisamente si nos preocupa salir cuando antes de esta dependencia y no sufrir los vaivenes de la variabilidad de los presupuestos nacionales, debemos generar nuestros propios recursos y créanme, que no es haciendo paros o dejando de producir como podremos salir para adelante”.

La traducción de esta advertencia es clara: poner más leña al fuego acelera el final y no resuelve el problema de fondo. Yo le agregaría una pregunta para los gremios de la intersindical ¿Realmente creen que al gobierno nacional, a la Secretaría de Minería o al Ministerio de la Producción, le interesa que en YCRT los trabajadores hagan retención de servicio, paro o se movilicen?. Hay que ser muy “inocente” para pensar de esta manera, cuando el gobierno nacional está embarcado en un achique presupuestario donde corren riesgo hasta el cobro de las jubilaciones mínimas. Aún así, los gremios de YCRT pretenden “presionar” generando un paro.

Por el contrario, los peligros que acechan a YCRT son mayores, cuando menos vocación laboral demuestren y en vez de ser una solución, el yacimiento se transforme en un duende quita sueños para los funcionarios nacionales que ya están desbordados de problemas y especialmente los financieros.

¿Se habrá puesto a pensar la dirigencia gremial qué piensa un Ministro nacional cuando tiene que firmar el despacho de un depósito para Río Turbio de 250 millones mensuales, sin ningún tipo de contraprestación, por el contrario, con un conflicto interminable en la otra punta del país, sin voluntad de producir y en medio de una seria crisis de recorte y ajuste por falta de recursos?.

Lo extraño es que en declaraciones a medios radiales y digitales, algunos referentes gremiales y jubilados de YCRT, sostienen que la empresa “no puede sacar carbón” y para ejemplificar que YCRT está parada por culpa de la gestión M, se remiten a los últimos dos años diciendo que desde el 2015 la empresa no produce nada. La gran pregunta es ¿Y antes, producía?.

OPI publicó el régimen de producción anual de YCRT y los últimos cinco años del kirchnerismo la producción fue: 0. Ahora bien, bajo esta realidad y teniendo en cuenta la situación económica del país, que YCRT esté todavía abierta y que sigan enviándole presupuesto para pagar salarios, es realmente un fenómeno que deberíamos llamarlo: milagro.

YCRT languidece. Metáfora mediante, como un viejo farol a combustible, al cual le flamea la llama achicándose con cada hora que pasa, la realidad actúa sobre el destino del yacimiento y lo peor de todo, es que quienes debieran preocuparse por mantenerla viva, portan un balde de agua en la mano.

Agencia OPI Santa Cruz