La producción mundial de litio se triplicará para el 2022

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Recientemente la firma de análisis Global Data estimó que la producción de litio se triplicará en el período 2018-2022, ya que prevé que ingresen al mercado 86.000 toneladas de nueva capacidad en el período.


Según un reporte sobre el mercado del litio, la firma pronosticó que a 2022 la producción del mineral alcanzará las 154.000 toneladas. “Después de un crecimiento moderado en el suministro de litio entre 2010 y 2017, con un avance de 6,4% anual, se espera que la producción mundial se triplique entre 2018 y 2022 para llegar a 154.000 toneladas, ya que 86.000 toneladas de capacidad de metal nuevas entrarán en funcionamiento para suplir la demanda del metal para su uso en baterías en vehículos eléctricos y teléfonos inteligentes”, dijo Sameer Chakravarthy, analista de minería de GlobalData, según destaca The Metal Bulletin.

De acuerdo a la entidad, la mayor parte del suministro mundial de litio proviene de Australia con una producción de 18.300 toneladas por año, seguida de Chile y Argentina con 14.100 y 5.500, respectivamente. Entre los principales productores mundiales se encuentran SQM, con una participación del 25% en la producción mundial, seguido por Perth, con sede en Australia, Talison con 24% y los productores estadounidenses Albemarle con 17% y FMC con 9%. Durante los próximos cuatro años, Australia representará la mayor parte de la capacidad adicional con un 37%, con aperturas de minas en Pilgangoora, Wodgina, Bald Hill y Mt Holland. Le seguirá Argentina con un 29%, Canadá con un 16%, Chile con un 9%, EEUU con un 6% y México con un 4%.

La actividad minera en general y el litio en particular representan grandes oportunidades para la provincia que, por reservas y proyectos, planteados se perfila como una potencia del sector en el corto y mediano plazo.

Hasta 2025 la explotación del litio podría generar, además de los ingresos por inversiones y exportación, un importante incremento de mano de obra en áreas de la provincia adonde es difícil llevar a cabo otro tipo de desarrollos productivos.

Por condiciones geográficas, geológicas, naturales y de políticas de Estado, Salta está perfilada como una de las provincias más atractivas para invertir en minería y, en este marco, el litio representa una enorme oportunidad que convierte a la provincia en una potencia a nivel nacional, regional e incluso mundial.

Si bien actualmente no hay aun explotaciones de litio en la provincia, sí hay una importante presencia de empresas instaladas en la fase de preproducción, que implica los estudios de factibilidad y exploración.

En efecto, el secretario de Minería de la Provincia, Ing. Daniel Blasco, confirmó a Dossier Empresario que hay muchas empresas haciendo exploración en todos los salares de la provincia, que son 19. “En todos hay al menos un operador y, en muchos, hay más de uno”, indicó y detalló que “en uno, por ejemplo, hay tres operadores trabajando para el recurso”.

En la misma línea, el presidente de la Cámara de la Minería de Salta, Facundo Huidobro, reseñó que, si bien hoy en día Salta no explota litio, posee una veintena de proyectos en diferentes etapas de desarrollo entre prospección, exploración, factibilidad y preconstrucción. “Esta actividad –indicó- si bien no queda plasmada en las estadísticas económicas de la provincia, genera un gran movimiento económico, sobre todo local”, y puso el énfasis en la cantidad de mano de obra indirecta que se genera por la contratación de proveedores mineros, como empresas de movimiento de suelos, perforación y catering, entre otras.

Negocios en Salta

Esta exploración ha generado los mayores recursos de litio en Salta en los últimos años, hoy la provincia tiene, según datos de la Secretaría de Minería de la Nación, el 46% de los Recursos de litio argentino (el equivalente a 24 millones de toneladas de carbonato de litio), el 36% Jujuy y el 18% Catamarca.

En este marco, se estima que la producción de carbonato de litio comience en el año 2020/2021 en la provincia generando un sensible incremento de las exportaciones mineras, que se sumarán a lo que ya exportan Catamarca con Mina Fénix y Jujuy con Mina Olaroz.

Sin embargo, todavía quedan algunos pasos por dar. “Al desarrollarse la minería por etapas, hay muchos proyectos que están en la etapa más incipiente, haciendo el primer estudio de reservas, y otros, los menos, en las últimas y ya próximos a anunciar la inversión para empezar la etapa de producción”, explicó Blasco.

Huidobro detalló cada caso: “Podemos nombrar a Rincón Mining (antes llamada ADY Resources), localizado en el Salar de Rincón, que se encuentra en una etapa de prueba de producción que pronostica una inversión de 720 millones de dólares para la producción de 50.000 toneladas por año de carbonato de litio hacia el 2022”.

“En Salar Centenario/Ratones –agregó- se encuentra la minera Eramine, la cual está terminando su estudio de factibilidad para la inversión de 380 millones de dólares para la producción de 20.000 toneladas por año; y, en el salar de Llullaillaco, se encuentra la mina mariana de la empresa china Jiangxi Ganfeng, la cual está en etapa de prueba de piletas de evaporación”.

Agregó que “la empresa Millennnium comenzará pronto las pruebas de evaporación en Salar de Pastos Grandes; mientras que, en Salar del Hombre Muerto, recientemente Galaxy vendió la parte norte de sus propiedades en Salta a la empresa coreana Posco, que planea rápidamente desarrollar su proyecto de Litio”.

Finalmente, indicó que “otras empresas como Potasio y Litio SA (PLASA) en Salar de Diablillos, Hannaq, LSC Lithium, Peppininni en varios de los salares salteños, incluyendo el salar de Arizaro, se encuentran desarrollando proyectos a través de programas de perforaciones”.

Según cálculos oficiales en base a los informes de las empresas, para este año se estiman inversiones por 80 millones de dólares en el sector, mientras que el año pasado la cifra fue de 60 millones de dólares.

Así las cosas, Blasco informó que “la expectativa es que al 2024 o 2025 tengamos en la provincia unas 100 mil toneladas de oferta como carbonato de litio, que tengamos 4 o 5 compañías que ya hayan concretado la inversión y estén exportando carbonato de litio o cloruro de litio de litio, lo que significaría unos 2.000 millones de dólares de inversión, con una generación de empleo estimada en 5.0000 puestos de trabajo en términos totales directos e indirectos y, por supuesto, con un impacto económico muy importante en la Puna, específicamente en Tolar Grande, Santa Rosa de los Pastos Grandes y San Antonio de los Cobres”.

Huidobro agregó que “actualmente la producción de carbonato de litio equivalente en Argentina es de 37.500 toneladas por año” y se animó a exponer cifras un poco más optimistas: “La inversión estimada en toda la puna salteña en litio podría llegar a sumar 2.500 millones de dólares hacia el año 2022”, aunque aclaró que “estos valores se consideran con una visión optimista de desarrollo de los diferentes proyectos, suponiendo el mantenimiento de las reglas de juego”.

En este punto, vale la pena mencionar que Salta está posicionada como uno de los destinos más atractivos de Argentina y la Región para las inversiones mineras. Blasco destacó que este posicionamiento “está marcado por el índice Fraser, que se publica en Canadá, por una institución que mide en todo el mundo los espacios productivos” y que “Salta ocupa el segundo lugar a nivel nacional”.

Explicó que “este índice mide en forma ponderada la riqueza geológica, la seguridad jurídica y las normas ambientales, todo en opinión de los empresarios”.

“Nosotros estamos en los niveles más altos del país como espacio atractivo para invertir porque las reglas son claras, se mantienen desde hace mucho tiempo y claramente tenemos una actitud colaborativa con el inversor, tratamos de ayudar en su desarrollo. Si bien nuestra función principal es controlar, también es ayudar todo lo posible para que la inversión se concrete”, puntualizó.

Los usos del litio

Hasta el 2016, el uso del litio estaba basado en la industria de las baterías (46%), y la industria de la cerámica y vidrio (27%), aunque también tenía otros usos menores, como grasas y lubricantes (7%), metalurgia (5%), polímeros (4%) y tratamiento del aire (2%), entre otros. “Hoy se proyecta que estos usos varíen sensiblemente en el futuro, donde el uso de la batería se incrementará hasta un 80% de los usos en el 2026”, anticipó Huidobro.

Asimismo, dijo que “en Salta la producción tenderá a ser carbonato de litio en muchos casos grado batería (alto grado), aunque también algunas empresas proyectan la producción de cloruro de litio e hidróxido de litio”.

“Por el momento no se proyecta la producción de litio metálico o la fabricación de baterías, ya que la manufactura de los mismos tendría que competir con el bajo costo de la mano de obra china”, concluyó.

Blasco, a su turno, observó que “lo primero que se debe decir al respecto es que producir carbonato de litio o cloruro de litio es altamente meritorio. Son los primeros derivados en la cadena productiva, pero son los derivados que están siempre requeridos”.

Afirmó que “hacer este tipo de producción requiere poner una inversión importante en la Puna, una zona donde no hay nada industrial, una zona hostil, complicada. Tiene mucho valor, no es fácil producir en esas condiciones”.

“Lo que yo creo es que nosotros tenemos que seguir trabajando como provincia, como Gobierno, buscando aumentar el valor agregado en otros derivados químicos” y detalló: “A mi entender, tendríamos que trabajar para que tengamos la producción de los derivados primarios, que la empresa empiece a exportar y empiece a moverse el negocio; porque de esta manera la Puna va a gozar del impacto económico y va a haber más oportunidades”.

Una actividad de largo aliento

Las explotaciones mineras no se resuelven en los mismos plazos que otro tipo de actividades.

Desde la exploración hasta que efectivamente empieza a producir pueden pasar 10 años; no obstante, en ese período, la empresa invierte y genera mano de obra. “A la primera parte la llamamos etapa de preinversión”, dijo Blasco y explicó “que es desde el día que tienen la concesión minera y empiezan a hacer los trabajos para ver qué recursos tienen, hasta que toman la decisión de invertir, que sería la etapa de inversión fuerte, la segunda etapa”.

“El proceso total promedio puede llegar a durar 8 o 10 años, y hay casos que tomaron mucho más, 25 años por ejemplo”, afirmó y citó como ejemplo al “caso de Lindero, que está en construcción”.

“Son 4, 5 o 6 años de exploración o de preinversión, luego 2 años de construcción, dependiendo del proyecto. Son tiempos largos y eso justifica la seguridad jurídica que tanto se menciona, porque si la empresa tiene tanto tiempo para implantar sus negocios, se entiende que el sector necesita de reglas claras, estables y de largo plazo”, señaló.

Agregó que “cuando una empresa que trabaja cualquier tipo de recursos, no solamente de litio, empieza a explorar, la mano de obra que se genera, en términos de cantidad, es enorme. Siempre se puede conseguir mano de obra local, ayudantes, técnicos mineros, acompañados por geólogos, en algunos casos locales y en otros casos extranjeros”.

“La verdadera captación de mano de obra es cuando se empieza la construcción, donde hay que pensar en 600 a 1.000 personas aproximadamente, para un emprendimiento mediano. Y, durante la operación, cuando ya está produciendo la empresa, hay que pensar en unas 200 personas; siempre hablando de empresas promedio”, aclaró.

Mientras que, una vez en actividad, dependiendo de la disponibilidad de reservas que haya, los emprendimientos tienen una vida útil que promedia los 20 años.

Hoy la minería constituye solo el 5,2% (47, 6 millones de dólares) de las exportaciones de Salta en 2017, por debajo de las exportaciones de legumbres (24,8%), maíz (17,7%) y tabaco (16,6%). Esta exportación está basada en productos mineros como boratos y productos de litio en Güemes, provenientes del proceso de litio de Mina Fénix en Catamarca.

No obstante, Huidobro aclaró que “Salta posee una actividad minera que no se refleja en los datos estadísticos, se trata del gran incremento de la actividad exploratoria minera de una treintena de proyectos de oro, plata y cobre, además de proyectos de litio”.

“Este desarrollo de la exploración se incrementó sensiblemente gracias a un nuevo panorama político del Gobierno, con señales claras como la disminución a cero de los derechos de exportación, la política de Estado de la provincia de Salta y el incremento en el mercado de los minerales, especialmente el litio”.

El titular de la Cámara de la Minería de Salta aprovechó para poner el foco en la importancia de la minería para la provincia: “Sabemos que un 30% de la superficie provincial es una zona montañosa donde no es posible desarrollar otras actividades como la ganadería o la agricultura, la región de la Puna es una región muy promisoria en potencialidad minera”.

“Por otra parte, el fortalecimiento económico y financiero de una región se basa en tener un porfolio amplio de diferentes actividades que sustenten la economía”, afirmó y resaltó que “Salta necesita ser fuerte en agricultura, ganadería, industria, petróleo, gas y turismo, además de la minería”.

En la misma línea, Blasco destacó que, si bien no el litio no es la actividad que más volumen de producción y de divisas genera dentro del sector, “es interesante para nosotros que tenemos el recurso. Para la región es muy importante porque hay interés y esto demandaría desarrollo, inversiones, servicios, impuestos, regalías, etc”.

Controles de impacto ambiental y social

Antes de instalar un proyecto en la provincia, las empresas deben pasar por una serie de controles que realiza el Gobierno salteño. Al respecto, el secretario de Minería, Daniel Blasco, detalló a Dossier Empresario que las compañías “tienen que presentar un informe de impacto ambiental, en el cual sus expertos analizan la temática ambiental, la temática operativa y social, del lugar donde van a desarrollar su negocio”.

Explicó que “eso se presenta con profesionales certificados en el juzgado, que nos da una copia a nosotros para que hagamos nuestra evaluación. Si cumple con todas las normas ambientales, operativas, sociales, etc., les damos el permiso para que hagan la actividad que están solicitando; pero si incumplen las normas deben subsanar el inconveniente a través de una adenda o una explicación nueva, hasta que el informe sea satisfactorio y, en ese momento, se les otorga la autorización”.

“Ese permiso –detalló Blasco- dura dos años en los que la empresa tiene que hacer los trabajos que solicitó y nuestros profesionales los visitan en el campo para ver si están cumpliendo lo comprometido, si hicieron lo que dijeron que iban a hacer y si no están en infracción en ningún sentido”.

Los controles resultan fundamentales porque la actividad, si no se desarrolla de manera responsable genera serios inconvenientes ambientales. El presidente de la Cámara de la Minería de Salta, Facundo Huidobro, señaló que “existen varios mitos en torno a la minería del litio que hay que revertir, como el uso del agua en el proceso, y otros factores ambientales donde la gente, por desconocimiento o información errónea, rechaza la actividad”.

“Es importante realizar docencia y comunicar la realidad de la actividad minera”, afirmó Huidobro y agregó que “es posible hacer minería con un mínimo impacto ambiental”.

Manifestó que “junto con la información adecuada, el desarrollo económico local a través de la generación de empleo genuino y el desarrollo de proveedores locales, se podrá demostrar la importancia de la actividad minera en las economías alejadas”.

Por su parte, Blasco resaltó que la Provincia está “haciendo un trabajo social muy importante con las empresas”.

“Logramos algo muy interesante que es la conformación de mesas regionales, sociales, en torno a las municipalidades y los grupos culturales de la Puna”.

A través de esta iniciativa “todas las empresas que tienen influencia en la zona conforman una mesa regional gestionada por la Secretaría de Minería y, de este modo, en forma colectiva las empresas se acercan a las comunidades; buscamos dialogar y ser más eficientes en la relación”.

“Hablamos de empleo, de servicios, de desarrollo, buscamos que la gente se capacite, crezca y se desarrolle para que cuando la minería deje de ser en la zona, ellos queden con herramientas para continuar”.

La necesidad de infraestructura que acompañe las inversiones del sector privado

 

Hoy el Litio es una oportunidad para la región, especialmente para Salta. Huidobro anticipó que esta producción representa “una carrera entre varias regiones donde, seguramente, perdurarán los proyectos con menor costo de producción de carbonato de litio”.

“Hoy existe una barrera que ralentiza la factibilidad de los proyectos y eleva los costos, se trata de la infraestructura de caminos y energía”, consideró y agregó que “la ruta nacional 51 y el ferrocarril Belgrano, en su Ramal C-14, son las principales vías de transporte de minerales e insumos, por lo que es imperativo contar con caminos adecuados para pronosticar una rápida factibilidad de los proyectos en estudio”.

Indicó que “es necesario contar también con rutas provinciales con un mantenimiento adecuado, principalmente las rutas 27 (Cauchari – Tolar – Socompa), la ruta 17 (Salar de Pocitos- Salar del Hombre Muerto) y la Ruta 129 (La Poma –Pastos Grandes – Salar de Diablillos)”.

“De igual manera –consideró- el desarrollo de la energía es muy importante para factibilizar los proyectos mineros. Actualmente el Gasoducto de la Puna posiblemente se encuentre funcionando a su capacidad máxima por lo que es necesario sumar volumen de gas disponible para los proyectos en Puna”.

Finalmente, manifestó que “la energía eléctrica es una necesidad por parte de los proyectos mineros donde, actualmente, la línea de 345 KV no posee estaciones transformadoras, aunque sí se proyecta la construcción para recibir energía de los campos fotovoltaicos de Cauchari y Olacapato”.

Un proyecto de 24.000 toneladas por año

Eramine Sudamérica S.A. es una empresa de capitales franceses que está implantada en Salta desde 2011. Con su Proyecto Centenario, localizado en el departamento Los Andes, las actividades de la compañía abarcan los salares de Ratones y Centenario y cubren una superficie de 500 kilómetros cuadrados.

Christohe Thillier, gerente general de la empresa en Salta, indicó a Dossier Empresario que “el proyecto, que está en fase de factibilidad técnico-económica, prevé un volumen de producción de 24.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) por año”.

Anticipó que “una vez que el estudio de factibilidad esté realizado y la decisión de invertir tomada, la construcción de la planta de hará en el sitio mismo del proyecto”.

Destacó a Salta “por la geología y la naturaleza del yacimiento y la oportunidad de realizar un desarrollo industrial en una provincia amigable, donde el clima de inversión está todavía propicio”. En este sentido, indicó que la inversión que realizan para llevar a cabo el proyecto fue, hasta la fecha, de unos 70 millones de dólares, destinada a la exploración y desarrollo del proceso.

Thillier destacó que “hoy Eramine cuenta con 60 empleados, de los cuales un 30% son originarios de la zona del proyecto” y que “durante la construcción de la planta, tendremos alrededor de 800 personas. Finalmente, anticipó que, en la etapa de producción, el número de empleados será de unos 300”.

Una vez que la empresa entre en producción, el carbonato de litio será exportado a clientes localizados en Asia y Europa, indicó el gerente de la compañía.

 

Consultado por el impacto de la coyuntura económica del país en las inversiones de su empresa, Thillier dijo que “la inestabilidad cambiara y la inflación persistentes son criterios difíciles de apreciar para la proyección de la inversión”.

“La falta de competencia en servicios perjudica también un desarrollo rápido y económico de cualquier proyecto”, consideró y puso el foco además en las complicaciones por “la ausencia de infraestructura en energía y logística y la falta de planes concretos y proyecciones a corto o mediano plazo para el desarrollo de las mismas”.

El gerente de Eramine advirtió que “la visibilidad en estos temas es limitada y puede generar dudas y hacer que, eligiendo hipótesis conservativas para corregir las carencias actuales, los proyecto pierdan de su rentabilidad y sean menos atractivos para los inversionistas”

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