La minería, “furiosa” por las retenciones: cuántos empleos e inversiones peligran

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Empresarios aseguran que el impuesto frenará proyectos en marcha y alejará futuros planes por falta de confianza en el Gobierno


Por Andrés Sanguinetti

La industria minera podría frenar millonarios proyectos de inversión luego de la aplicación de retenciones a las exportaciones dispuesta por el Gobierno como parte del plan ideado para reducir el déficit fiscal.

Tras la llegada de Cambiemos a la Casa de Gobierno en 2016, el sector había sido beneficiado por la eliminación de impuestos que gravaban la venta al exterior de su producción. Esta medida generó que muchos desarrollos pudieran prolongar su vida útil, se intensifique la exploración y se potenciaran los estudios de pre-factibilidad.

Así, los pronósticos reflejaban un futuro signado por el optimismo de inversores, trabajadores, profesionales y prestadores de servicios.

En cuanto a sus efectos sobre las recaudaciones provinciales, municipales y nacionales, el impacto fiscal de esa quita no fue relevante, ya que parte de lo que el Estado dejó de recaudar comenzó a ser recuperado a través del impuesto a las Ganancias, que se duplicó.

Se generaron ingresos cercanos a los u$s90 millones anuales solamente por un proyecto como Bajo La Alumbrera, yacimiento operado por la empresa suiza Glencore en Catamarca. Es más, un informe de la Secretaría de Minería daba cuenta de un importante crecimiento en lo que hace al desempeño productivo de la actividad durante 2016.

Por caso, ese año la producción de cobre aumentó 33% respecto a 2015 desde La Alumbrera que -gracias a la quita de retenciones- postergó su cierre previsto para mayo del 2017 por otros 20 meses. Es decir, hasta fines de este año.

Lo mismo ocurrió con la producción de litio, que repuntó 50% gracias a la puesta en marcha de la mina Salar de Olaroz, en Jujuy.

En ese marco, las exportaciones alcanzaron los u$s3.582 millones en 2016, cifra 2,3% superior a la de 2015. Así, se puso fin a una racha negativa de tres años consecutivos en los que estuvieron vigentes las retenciones fijadas por el kirchnerismo. En tanto, en 2017 superaron los u$s3.800 millones.

Según el documento oficial elaborado durante la gestión de Juan José Aranguren al frente del Ministerio de Energía y Minería, si se hubiesen mantenido esos derechos de exportación, las minas Casposo y Manantial Espejo habrían cerrado en diciembre de 2016, afectando unos 3.300 puestos de trabajo directos en un sector que emplea a 10.300 trabajadores.

El alivio fiscal también dio lugar a un elevado número de propuestas de inversiones, en la mayoría de las provincias mineras del país. Pero ahora, con la vuelta de las retenciones, el desarrollo de varios emprendimientos quedaron en zona de riesgo.

Más aún si se tienen en cuenta las alternativas que ofrecen otros territorios. Por caso, la Argentina -entre 2003 y el 2016- recibió desembolsos por u$s10.500 millones, contra los u$s80.000 millones de Chile o los u$s52.000 millones de Perú.

En el plano local, la presión tributaria sobre el PBI minero es muy alta frente a esas naciones: escala al 36%, mientras que en Perú es del 14% y en Chile, del 16 por ciento.

Proyectos en revisión

Mas allá de que se trata de una medida temporal que regirá hasta fines del año próximo, los empresarios mineros advierten que la falta de un rumbo definido a largo plazo y los cambios regulatorios ponen en duda la continuidad de los planes en la Argentina.

En el sector se advierte además que el pago de $4 por cada dólar exportado en concepto de retenciones, se suma al resto de los tributos que ya paga la industria, además de cargos específicos como las regalías representativas de un 3% del valor de la producción y otros aportes por monto variable según el proyecto.

Los referentes de la actividad estiman que la recaudación esperada con esta nueva carga tributaria apenas rondará los u$s300 millones, contra más de u$s3.600 millones que ingresarían en concepto de exportaciones, impuesto a las ganancias y regalías.

En este marco, la lupa está puesta sobre varios emprendimientos que comenzaron a operar a pérdida y que ponen en riesgo la continuidad de casi 2.500 puestos de trabajo.

Esto está consignado un documento elaborado por el Ministerio de Energía y Minería durante la gestión de Aranguren, que también hace referencia a proyectos que suman unos u$s15.000 millones hasta el 2025, varios de los cuales ahora podrían sufrir un fuerte freno -y hasta ser abandonados- ante lo que consideran la falta de un rumbo cierto en las políticas del Gobierno.

Fuentes empresarias consultadas por iProfesional indican que la quita del gravamen le dio mayor vida a gran cantidad de iniciativas, como Bajo La Alumbrera, al tiempo que posibilitó que otras pudieran mantenerse en pie.

De hecho, en la ahora Secretaría de Energía y Minería, todavía a cargo de Javier Iguacel, figura un paper elaborado por la gestión anterior en el que se especifica que la cartera de inversiones para la Argentina, entre el 2019 y 2025, contempla unos 30 proyectos -entre posibles y probables- por casi u$s24.000 millones.

Pero, tras la vuelta de las retenciones, muchos de estos planes pasaron al terreno de la incertidumbre, en un año en el que Argentina podría tener grandes oportunidades, a raíz de los precios del oro y los metales a nivel internacional.

Del documento elaborado por la Subsecretaría de Desarrollo Minero se desprende que habría varias provincias que podrían verse afectadas, si se tiene en cuenta la zona de radicación de esos planes: Salta (10), Catamarca (5), San Juan (5), Mendoza (2), Jujuy (3), Chubut (2), Santa Cruz (2) y Río Negro (1).

De esos proyectos:

– Unos 14 se orientan al litio (u$s46.453 millones)

– Otros 8 se vinculan al cobre (u$s13.566 millones)

– El resto (8) corresponden al potasio, oro y plata (u$s5.200 millones)

De todas las iniciativas:

– Unas 11 se identifican como posibles (u$s12.155 millones)

– Otras 12 como probables (u$s7.561 millones )

– Otras 7, con potencial de desembolsos por u$s4.039 millones

El paper fue presentado ante el mundo como la oferta minera argentina y establecía, año por año, los ingresos millonarios que la actividad podría dejarle al país.

Ahora, con la reimplantación de las retenciones, son mayores los riesgos de que varios de estos planes queden en la nada.

Por caso, en materia de inversiones proyectadas:

– Para 2019 ascendían a u$s1.268 millones

– Para el 2020, a u$s3.892 millones

– Para 2021, a u$s3.509 millones

– Para 2022, a u$s3.594 millones.

– Para  2023, a u$s5.640 millones

– Para 2024, a u$s2.875 millones

– Para 2025, a u$s2.438 millones

“Hay mucho desconocimiento e ignorancia con respecto a esta actividad y los beneficios que aporta a la economía. Mucho más en épocas de crisis como la actual”, asegura una fuente empresaria que considera que los inversores internacionales requieren señales de confianza y credibilidad para desarrollar sus planes.

Yacimientos como Bajo La Alumbrera y Agua Rica (Catamarca); Manantial Espejo (Santa Cruz); el proyecto Navidad (Jujuy); Taca Taca (Salta); El Pachón, José María y Los Azules (San Juan) podrían correr riesgo de discontinuarse o ralentizarse, consecuencia de la falta de una política estable para el sector que privilegie el largo plazo.

“Se hará difícil que los extranjeros confíen de este modo”, advierte un ex funcionario que trabajó durante la gestión de Aranguren en el desarrollo de esta industria y que considera al regreso de las retenciones como “un golpe a la confianza de los capitales externos en la minería argentina”.

Además, sostiene que la economía local debe sumar de manera definitiva a esta actividad “como pasa con el agro, la lechería, la carne y la soja, por ejemplo”.

Advertencias sobre efectos en economías regionales

Desde la Cámara Argentina de Proveedores Mineros (Capmin) manifiestan su preocupación por la vuelta de los aranceles a las exportaciones a la actividad.

“Podrían atentar contra el desarrollo de la industria y afectar puestos de trabajos directos e indirectos al igual que a las economías regionales”, asegura la entidad que agrupa a empresas proveedoras de bienes y servicios para el sector de la minería.

En igual sentido se expresa el gobernador de San Juan, Sergio Uñac, quien considera a la medida como “un retroceso” y asegura que que se trata de un impuesto “que se fijó en un momento de emergencia para el país y que, a 15 años, ya debería haber sido eliminado de manera definitiva”.

Héctor Laplace, secretario General de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), afirma que “reimplantar las retenciones es volver hacia atrás con una medida que no va a ayudar a atraer capitales y puede acortar la vida útil de muchos yacimientos que están en fase final”.

Desde el Colegio Argentino de Ingenieros de Minas (Cadim) trazan un paralelismo con la situación de Chile, donde el presidente Sebastián Piñera anunció que durante los próximos tres años llegarán capitales por u$s30.000 millones para el sector.

“Vamos camino a una nueva oportunidad perdida, 18 meses después del anuncio formulado en enero de 2016 por el Presidente Macri en San Juan respecto de la quita de las retenciones, que significó la prolongación de la vida útil de Alumbrera, Manantial Espejo, Pirquitas, Casposo y Gualcamayo que estaban cerca de su cierre”, resalta la entidad.

“Ningún país del mundo castiga la producción y desalienta la inversión con retenciones que hacen subir la ley de corte (ley mínima de mineral que debe tener una mena para ser económicamente explotable). Recursos que antes resultaban económicos se desperdician definitivamente, adelantando la fecha del cierre de minas”, advierten.

La entidad agrega que la medida provocará menores exportaciones, la reducción del nivel de compras de bienes y servicios y la caída de la recaudación, por la menor actividad.

“Sus efectos adicionales son, entre otros, el daño a la seguridad jurídica y a nuevas inversiones, la pérdida de competitividad regional e internacional y perjuicios contra provincias cordilleranas junto con la gran meseta patagónica, donde sus habitantes y empresarios son condenados a renunciar a la esperanza de empleos de calidad muy bien remunerados”, detalla Cadim.

Además, la entidad advierte que la exploración volverá a detenerse y que las inversiones se volcarán mayor intensidad en Chile y Perú.

Iprofesional.com