El arzobispo de Salta, Mario Antonio Cargnello, luego de la llegada de miles de peregrinos, quiso destacar su mensaje al final de la primera misa estacional del Triduo del Milagro, cuya homilía estuvo a cargo del obispo de Gregorio de Laferrere, monseñor Gabriel Barba.


A continuación, parte del mensaje de Cargnello:

“Quisiera que no minimicemos la propuesta, ni convirtamos un folclore lo que es la raíz más honda del corazón humano que se expresa en los peregrinos. Estoy convencido y ruego a Dios que haya gente inteligente que reflexione sobre esto: que el Milagro es una propuesta social nueva para la Argentina.

Estamos acostumbrados a pensar que los problemas sociales se resuelven por el conflicto. Los peregrinos nos dicen que la sociedad se resuelve por el amor, ese es el punto.

Dios, el Esprítitu, el Señor y la Virgen los mueven a los peregrinos. Los impulsa a seguir como esa niña que salió de Santa Rosa de los Pastos Grandes llevando una cruz para pedir a la gente. Pero no es solamente el que viene a suplicar porque le falta comida. No despreciemos a nuestra gente: vienen porque tienen fe, porque se sienten dignos, porque se sienten libres y porque se sienten hermanos.

¿Cómo pueden explicar que los mineros vengan el dueño de la mina, el gerente de la mina y el último de los mineros juntos? Esa esa la sociedad que necesitamos.

Los que son intelectualmente preparados, aprendan a reflexionar sobre los datos de nuestro pueblo. Nuestro pueblo no peregrina porque es menos culto, peregrina porque es más culto que nosotros, porque cultiva la relación con Dios. Salta no es retrógrada, es de avanzada señores”.

El Tribuno