Catamarca: La fiebre del oro blanco contaminó los organismos estatales

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El Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLIA) se politizó y dejó de hacer su trabajo, lo que se viene es la inevitable judicialización de la minería.


Estar en tercer o cuarto lugar en el ranking de productores de litio tiene un costo altísimo para los catamarqueños. Al margen de que, en términos económicos, queda muy poco en la provincia, el tema no es la producción total del litio sino el “tratamiento” con agua dulce para extraer el mineral. Con la excusa del “oro blanco”, se abusa del recurso hídrico, destruyendo acuíferos, o desviando ríos. Si le sumamos que el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLIA) se politizó con la gestión macrista y dejó de hacer su trabajo, lo que se viene es la judicialización de la minería a futuro.

Antes que me olvide, la prensa también aporta lo suyo, no le da importancia a estos temas y es tanto el silencio que se pierde de vista de la agenda pública. Lógicamente, la gente solo piensa en cómo llegar a fin de mes, sin recabar en las consecuencias de las políticas públicas en torno a los recursos naturales. Nuestro futuro. En Catamarca, los departamentos de Fiambalá y Antofagasta de la Sierra son reservas importantes de litio. Recordemos que, la minería, sin agua y sin electricidad, no funciona.

Todo lo que se explota en la Puna está en ambiente periglaciar y el IANIGLIA -como autoridad de aplicación- deja mucho que desear en su capacidad técnica ¿por qué? Porque “restringieron” al organismo por cuestiones políticas. Dicho sea de paso, los responsables de Ambiente  a nivel nacional no aparecieron nunca más por Catamarca. Miramos para otro lado, y, lógicamente, vamos a tener problemas. La observación técnica y legal está por debajo de las decisiones políticas del Estado provincial y nacional. Se olvidan que, el tema del dominio público del ambiente periglaciar está en el Código Civil y Comercial.  El caso Agua Rica en Andalgalá donde la Suprema Corte de Justicia de la Nación atendió un planteo de vecinos, es emblemático.

De manera que explotan no solamente litio sino reservas hídricas subterráneas. En Antofagasta desvían el Río Los Patos, se lo dimos a una empresa que secó y contaminó Río Trapiche (el antecedente). La consecuencia es que van a destruir otro acuífero… por 20 centavos. En el cuidado del recurso hídrico,  la Provincia está ausente. Como son localidades distantes, es como si no perteneciera a Catamarca. No les interesa a las autoridades provinciales y nacionales. Una de las imágenes que ilustra esta nota muestra una maquina enterrada hace meses en Antofagasta. Los problemas van a aparecer con el transcurso del tiempo. Sin una política minera seria, los únicos beneficiados siguen siendo las empresas y los funcionarios de turno. Además las denuncias de corrupción en la política minera siempre se pueden arreglar en una suerte de acuerdo Nación-Provincia cuando ambos tienen intereses encerrados bajo el concepto de “gobernabilidad”, Presupuesto, etc.

Asimismo, la otra cuestión medular es que la distribución de los fondos sea equitativa y que con esos fondos se puedan hacer “algo”, en otras palabras, que la explotación sea racional. Usar bien los recursos para desarrollar las economías regionales. Pero, no lo hicieron “antes” porque no quisieron o no pudieron (hace 20 años se extrae litio de Antofagasta) y ahora estamos haciendo lo mismo.

Por Juan Carlos Andrada

Especial para El Intransigente (la vedad debe contarse entera… siempre)