El clúster sojero y cerealero concentró el 43% de las exportaciones en el primer semestre. Vea en qué lugar apareció la minería…

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A pesar de la dura sequía, que recortó la cosecha, el agro generó casi la mitad de los dólares que ingresaron al país por el comercio exterior.


El peso de la agroindustria en las exportaciones argentinas es decisivo. En los primeros seis meses de este año, de los 29.822 millones de dólares que ingresaron por ventas globales, el 43% (12.687 millones de dólares) lo generaron los embarques de los complejos oleaginosos y cerealeros, según las estadísticas del Indec.

“A pesar de ser castigado con la peor sequía de los últimos 50 años, la agroindustria mantuvo su liderazgo en las exportaciones argentinas. Casi la mitad de los dólares que ingresaron al país por venta de bienes y servicios fueron originados por cereales, oleaginosas y sus productos derivados”, destacan Desire Sigaudo y Emilce Terré, en un informe que publicó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

​El impacto de la sequía fue duro. En los primeros seis meses de este año se exportó un 14,7% menos de soja y derivados, y un 15% menos de cereales y subproductos, que en el mismo período del año pasado.

De acuerdo al informe de la Bolsa rosarina, los principales sectores exportadores de la Argentina son el rubro cereales y oleaginosas (43%), la industria automotriz (12%), la minería (9%), el polo petrolero y petroquímico (7%), los embarques de carne vacuna (6%), las frutas (4%) y la pesca (3%).

“En el caso de la soja, a pesar que la producción cayó más de 20 millones de toneladas respecto al año anterior, aún es el núcleo del principal complejo exportador de la economía argentina. En los primeros seis meses de 2018 sus embarques totalizaron U$$ 7.558 millones, lo que equivale al 25,3% del total. El volumen exportado por el complejo, no obstante, resulta un 15,5% menor a las exportaciones registradas durante igual período en 2017”, precisan Sigaudo y Terré.

En los embarques del complejo oleaginoso, se destacan las harinas y los pellets que representan el 63,8% del total.

En los últimos años, la participación de las exportaciones de harina y pellets de soja en el total del complejo se mantuvo. En cambio, los embarques de “poroto” de soja sin procesar cayeron de 2.294 millones de dólares (2015) a 516 millones de dólares en 2018, en estos primeros seis meses.

El biodiésel creció con fuerza: en 2014 generó 557 millones de dólares en el primer semestre, y este año 557 millones de dólares.

El clúster maicero es el segundo en importancia, entre los complejos del agro, y representó el 7,4% de las exportaciones en el primer semestre. Incluso, creció un 26% en comparación con el 2017. El 98% es grano que se embarcó con destino al Magreb, Egipto, Medio Oriente y Chile, entre otros países.

“El complejo triguero, por su parte, representó el 5,3% de las exportaciones totales durante el primer semestre de 2018, un 5,2% más que el año anterior”, destaca el informe.

El valor de las exportaciones de los complejos agroindustrial durante la primera mitad del año es sólo un 6,3% inferior al valor registrado el año pasado. Pero se proyecta que las ventas al exterior se contraigan en el segundo semestre de 2018, por el impacto de las pérdidas que provocó la sequía.

De hecho, durante los primeros tres meses del segundo semestre de 2018 algunos de los componentes claves de los sectores oleaginosos y cerealeros argentinos sufrieron una sensible caída en sus despachos al exterior.

“Las exportaciones del complejo sojero entre julio y septiembre, por ejemplo, tuvieron una caída interanual del 25% en dólares; y pasaron de 4.747 millones de dólares en el tercer trimestre de 2017 a 3.580 millones de dólares en igual período de 2018. Los despachos de poroto de soja en particular sufrieron la caída más abultada dentro del complejo, retrocediendo un 92% respecto del año anterior”, advierten Sigaudo y Terré

Clarín