En los últimos días causó preocupación y malestar el posible desalojo del Museo de Minerales que desde hace dos décadas se encuentra en la planta baja del edificio de Avenida Roca 651.


Esta institución que tiene una activa participación en la defensa de la trascendencia de la minería argentina aparece en los planes de las actuales autoridades para poner en ese espacio la guardería del Ministerio, de Producción, desconociendo de esta manera la importancia que tiene el museo para la sociedad.

En los últimos años el Servicio Geológico Minero Argentino ha invertido considerables cifras para la actualización, remodelación y funcionamiento del MUMIN, convirtiéndose el museo en una visita muy atractiva principalmente para los colegios, donde le explicaban a los chicos –entre otras cosas- las ventajas y cuidados que cuenta  la minería para el desarrollo del país.

Los funcionarios de niveles intermedios fueron los encargados de hacer trascender esta noticia, ante el silencio de las máximas autoridades de la Secretaría de Minería.

Desde el SEGEMAR, consultados por Once Diario, admitieron esta realidad, y aseguraron que están haciendo todo lo posible para poder continuar en el emblemático e histórico lugar, aunque saben que la decisión de los funcionarios ya está tomada y va a ser muy difícil que den marcha atrás en este asunto.

Mientras tanto en base a prórrogas, continúan en la búsqueda de una sala específica para tener “nuestro propio museo”, por si finalmente tienen que dejar el espacio, y por el momento consiguieron realizar un montaje parcial en el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, ubicado en el Parque Centenario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Desde el SEGEMAR son conscientes que la decisión de realizar un Museo itinerante recorriendo todo el país con un gran éxito, “opacó” en parte la continuidad del museo fijo, aunque en ningún momento pensaron que por el hecho de contar con el Museo Itinerante los iban a “desalojar” de la “casa”.

Sin dudas que de tomar esta decisión se estaría dando un paso atrás para uno de los lugares que se han ganado un lugar dentro de la sociedad, y bien podría llegar a interpretarse como un rechazo hacia el conocimiento que brinda el MUMIN a toda la comunidad.

Once Diario