Desde la Cámara de Industria afirmaron que se debe convocar de inmediato a todos los sectores, establecer controles con las universidades y estipular un plan de remediación.


Mostraron su preocupación por la falta de competitividad que tienen las empresas y el alto nivel de ausentismo.

Los industriales de Puerto Madryn aseguran que el debate por la minería se debe dar de inmediato. Desde la CIMA impulsan una discusión entre todos los sectores y no esperar para después de las elecciones.

Según los empresarios madrynenses, hoy la provincia atraviesa por complejidades desde la competitividad, a partir de problemas logísticos e impositivos que dificultan la producción local con valor agregado.

En los últimos tiempos empresas insignias como la pesquera Alpesca o Cerámicas San Lorenzo debieron cerrar sus puertas a partir de distintos escenarios que se plantearon para la ciudad. En CIMA algunos ponen sobre la mesa también el problema del gran austentismo en las empresas de la ciudad portuaria como una obstáculo para el mayor crecimiento.

Donato Laurita es secretario de CIMA. El ingeniero industrial tuvo un pasado por la función pública donde estuvo a cargo de la subsecretaría de Desarrollo de la Provincia, que en su momento tenía bajo su órbita la Dirección de Minería. Sobre la actividad extractiva planteó: “La minería es una industria como todas. La gente no está informada, creemos en una minería sustentable, ahora el tema es cómo lo hacemos sustentable. Hay instituciones independientes como una universidad que pueden acompañar con controles ambientales o definición de lineamientos, con las ONGs. Y si tenés dudas se puede pedir un fideicomiso contar con dinero invertido en la remediación. Es sentarse y hablar”.

Consideró que “muchos hablan de cuánto deja la minería a la provincia. Se olvidan que el gasto operativo de una minera el 50% del gasto operativo es consumo local. Necesitan pan, lechuga, carne, aceite, gasoil. No es solo lo que te dejan las regalías. Todos los tributos”.

Laurita opinó que la discusión se debe saldar lo antes posible, sin más dilaciones y sin poner sobre el tapete el año electoral en ciernes que será 2019. “Ahora hay que avanzar. No el año que viene. Una diputada nacional que dijo que están las elecciones de por medio. Hay miedo a perder votos y por eso no hacemos las cosas. Es una postura vacía, nos así”.

Coyuntura de la industria

El ingeniero se refirió por otra parte a la actualidad del sector industrial, que viene con caídas récord en los últimos meses y un muy bajo nivel de utilización de la capacidad instalada. Relativizó el impacto. “En principio no es un contexto actual, que es permanente es imposible un desarrollo industrial si no existe la infraestructura necesaria. Segundo estamos en una situación de desventaja con respecto al centro del país, el área central por muchos factores, algunos muy claros. Por un lado el costo de la energía acá en la región es mayor que en Buenos Aires para la industria. Por otro lado las asimetrías en temas logísticos, esas cosas son desde siempre. Tercero el tema del costo de la mano de obra por costo de vida que es más caro y la mano de obra es diferente para arriba y eso porque estamos viviendo lejos de las grandes metrópolis”.

Opinó asimismo: “Hay algo significativo, los argentinos tenemos que reducir y en eso está la industria, los ciudadanos, las instituciones, el comercio. Reducir de nuestro presupuesto 35 mil millones de dólares para bajar el déficit corriente, interés de la deuda. Sacar del plato de la mesa 35 mil millones de dólares para dejar de vivir de prestado, que lo hacemos hace 70 años, sacar 35 mil millones para reducir el déficit corriente. Por otro lado desde 2007 a 2016, de las 600 mil pymes que hay, había 11 mil exportadoras. En 2016 quedaron 5.300. O sea que han dejado de exportar 5.700 empresas pymes”.

Detalló que “estas exportaciones realizadas de las pymes, lo hacemos con un PBI que nos compran del 8%. Comerciamos solo con el 8% del PB mundial. Mientras que las pymes de Chile comercian contra el 84% del PBI mundial. Nosotros tenemos un atraso, cuando hablamos de los recursos para el desarrollo de una industria, los recursos que nos faltan en la Argentina es el de generar empresarios”.

Sobre la crisis del sector, marcó que “la enfrentamos como toda la vida. No es la primera recesión, nunca sabemos si será la última. Aca hay que diferenciar y que preguntar por la película. En Madryn estamos entrando más de 60 molinos eólicos y esa es una inversión del sector privado y da mucho trabajo a la gente, porque montar eso es importante y está el tema de la infraestructura”.

El empresario de CIMA también hizo hincapié en el cambio que tiene que haber desde la cultura de trabajo. Puso el ejemplo de Alpesca. “¿Vos crees que una empresa puede funcionar con 30% de ausentismo?”, se preguntó. “¿A la gente le parece que puede funcionar, o una empresa puede trabajar cuando no hay nada que elaborar cobrando dinero en su casa?”.

Afirmó que esa situación se replica en otras firmas de la ciudad del Golfo. “Hoy se llevan a elaborar productos de la pesca, agrícolas o avicultura a otros países porque no tenemos posibilidad de hacerlo acá. Hasta muchos langostinos que se procesan en otros países, para mandarlo en Euoropa”.

Y abrió un debate polémica sobre la dinámica de trabajo. “Hoy que llegar a un acuerdo para llegar a una flexibilidad bien comprendida, de los dos lados. Poder trabajar a tiempo completo todo el tiempo posiblemente no se llega y eso es un problema. Y también repartir las ganancias es otro problema. Pero sí ambas partes pueden llegar a un acuerdo interesante. Si cuando perdemos perdemos todos y cuando ganamos, ganamos todos, podríamos generar mucho más trabajo”, concluyó.

Diario Jornada