Las sutiles “presiones” para hacer a un lado a la gobernadora Corpacci van desde lo judicial a lo económico. El caso López es clave.


En Catamarca, el candidato a gobernador para las próximas elecciones lo define el Gobierno nacional y los chinos (léase, inversores mineros). Con precisión de cirujano, Nación opera en territorio catamarqueño para que el peronista aliado Raúl Jalil desplace a la «kirchno-peronista» Lucía Corpacci del FJPV. Lo político partidario quedó en segundo plano, la negociación de fondo es de neto corte empresarial. Veamos.

La operación “Catamarca 2019” incluye el depósito adelantado de recursos -que seguro se utilizarán en la campaña- entregando el yacimiento minero Agua Rica (Andalgalá) a los chinos. Para ello, el Gobierno central necesita que Corpacci se aparte por las buenas (los corpaccistas irían al municipio capitalino) y no solo eso, sino que la gobernadora tendría que apoyar abiertamente al candidato justicialista que no tiene problemas en responder a esa lógica empresarial, el actual intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Raúl Jalil.

Las sutiles “presiones” a Corpacci van desde lo judicial a lo económico. Es simple: si la primera mandataria catamarqueña no colabora, su marido, Ángel Mercado, y el ministro de Obras Públicas, Rubén Dusso, van presos. El “caso López”, que vincula a Dusso en coimas durante el gobierno kirchnerista, podría tener novedades importantes en las próximas horas. Todo depende de cómo van las negociaciones que encaró Nación en Catamarca. Asimismo, la presión es económica, pues los recursos se verán seriamente limitados en la provincia si Corpacci insiste en ir por un tercer mandato, aunque la gobernadora anuncie que hará viviendas con fondos propios. El otro actor que podría dar detalles de esta jugada es Luis Barrionuevo, que desembarca esta semana en Catamarca.

Por supuesto que los beneficios para el Gobierno macrista son claros: hablamos de recursos millonarios de la minería. Agua Rica es la prenda; no olviden que, incluso antes de ponerse en marcha y explotarse, ya se vendió oro de ese yacimiento parado. Las inversiones chinas se dan con depósitos por adelantado para que Nación pueda hacer uso de estos a discreción. Para los interesados, Mauricio Macri debe seguir, atento a que el Gobierno nacional es garante de esta delicada operación político-empresarial en el distrito minero Catamarca; con pocos votos para cosechar, pero importantísimo desde el punto de vista financiero.

La minería o las inversiones mineras, China y Macri están atravesando las elecciones en Catamarca. Con el litio no se animaron a tanto por lo incipiente de los fondos que circulan. De hecho, todos esos proyectos en la Puna están en stand by hasta que se conozcan los resultados de la contienda electoral del año que viene.

Por Juan Carlos Andrada

Especial para El Intransigente (la verdad debe contarse entera, siempre).