Cada gobierno de la región sudamericana adoptó nuevas medidas para la industria minera este año que está pronto a culminar. Con más o menos profundización y mayores o menores divergencias, el propósito fue uno solo: atraer nuevas inversiones para potenciar el desarrollo de la actividad.


Por Camila Morales

El 2018 estuvo marcado por un comportamiento más estable en el precio de los principales minerales a nivel mundial. Este hecho, generó condiciones más propicias para darle un nuevo impulso a la industria minera en Sudamérica; zona del continente que integran países con importantes riquezas minerales.

Chile, Perú, Colombia, Bolivia o Brasil; son solo algunas de las naciones que este año buscaron fomentar la exploración y explotación de sus recursos minerales, con el desafío de potenciar sus respectivas economías. Por medio de nuevas regulaciones o políticas públicas, Sudamérica supo de nuevas medidas para la actividad minera.

Con más o menos matices, algunos países realizaron cambios profundos, como el gobierno de Brasil, que reformó su Código de Minería; o Argentina, que unificó las políticas del sector entre las provincias mineras; o Perú, que analizó los procesos de simplificación y eliminación de obstáculos de permisos para el desarrollo de iniciativas del sector.

Pese a los diferentes tipos de desarrollo minero al que optó cada gobierno de la región, este 2018 la industria minera en Sudamérica estuvo marcado por un gran y único propósito: atraer nuevas inversiones para potenciar el desarrollo de la actividad.

Es por eso que a solo días de que finalice el año, Revista Nueva Minería y Energía destaca las principales medidas para el sector minero que impulsaron en los últimos 12 meses los gobiernos de Perú, Bolivia, Argentina, Colombia, Ecuador y Brasil, así como también el desafío para el corto plazo de estas naciones sudamericanas.

Argentina, buscando la unión entre provincias

Con la intención de que las zonas mineras converjan en un mismo tipo de desarrollo extractivo, en el primer semestre el gobierno puso en marcha el denominado Nuevo Acuerdo Federal Minero (NAFM), documento que pretende “sentar las bases de trabajo en el sector para los próximos 20 años”. Este acuerdo busca unificar las políticas del sector entre las provincias y generar confianza entre los inversores extranjero, por medio de una mayor certidumbre regulatoria.

Pendiente queda el desarrollo del litio. No obstante, de entrar en operación aquellos proyectos que hoy se encuentran en etapas avanzadas, este país podría superar las 290 mil toneladas en 2022. Es decir, crecería en casi ocho veces a la producción de “oro blanco” actual.

Bolivia, con el foco en el Mutún

Este año, el gobierno encabezado por Evo Morales, acordó la firma de un convenio para realizar inversiones en prospección, exploración y explotación minera. Asimismo, en abril pasado, el Ejecutivo promulgó una ley que aprueba un crédito para construir la Planta Siderúrgica del Mutún, iniciativa ubicada en la provincia de Santa Cruz que estima una producción de 9 millones de toneladas de mineral de hierro anuales.

Pendiente queda la llamada “refundación” de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), cambio que el gobierno espera concretar para que esta entidad estatal sea “directora de toda la cadena productiva minera del país”, tomando en cuenta que en la actualidad no controla más del 8% de la minería nacional.

Brasil, reformando el código minero

Este país supo de cambios este año. A mediados de junio, el presidente de Brasil, Michel Temer, publicó dos decretos para reformar el código minero creado en 1967. El propósito: atraer nuevas inversiones al sector y recaudar más ingresos al país. Por otra parte, se incluyeron nuevas normas para la recuperación de áreas degradadas y la planificación del cierre de minas, y para los municipios afectados por la actividad, los cuales recibirán una parte de las regalías entregadas por las compañías.

Pendiente quedan las codenas tras el derrame de la empresa minera Samarco. A poco más de tres años, algunas familias aún no reciben la indemnización, y la reconstrucción de los hogares de las familias afectadas aún no se concreta.

Colombia, por un mayor diálogo

Este año el congreso aprobó la normativa que elimina el uso del mercurio en la minería, principalmente en la actividad aurífera. Sumado a ello, en junio el poder legislativo aprobó un proyecto que protege los páramos como ecosistemas estratégicos del país, lo que incide en la expansión de la industria minera. Por su parte, el ministerio de Minas y Energía de Colombia lanzó la iniciativa “Mina”, Mesa de Interlocución Territorial Minera, proyecto que busca crear espacios de diálogo para darle un mayor impulso a la Política Minera Nacional.

Pendiente queda el futuro de las Consultas Populares sobre proyectos mineros, luego de que en octubre el Tribunal diera un plazo de dos años para que el Congreso legisle sobre el tema.

Ecuador, revirtiendo concesiones

Con restricciones inició este 2018 la industria minera en Ecuador. Esto, luego de que en el mes de febrero el gobierno revirtiera 2.000 concesiones mineras. Así lo informó el presidente de ese país, Lenín Moreno, al presentar el programa “Reverdecer Ecuador” para la conservación ambiental y reforestación. Asimismo, el Ejecutivo se comprometió a reducir el uso del mercurio en las actividades mineras.

Pendiente quedan las repercusiones sobre la ley que busca reducir la carga tributaria que pagan las empresas mineras, apuntando a la eliminación del impuesto a los ingresos extraordinarios que deben cancelar las compañías. El objetivo es alcanzar inversiones mineras por US$ 4.500 millones en los próximos cuatros años.

Perú, agilizando permisos

Este año el gobierno de Perú planteó una serie de medidas para impulsar la inversión privada, entre las que destacan garantizar la licencia social para la industria minera, e intensificar los procesos de simplificación y eliminación de obstáculos para el desarrollo de las iniciativas. Por otra parte, el ministerio de Energía y Minas indicó que destinará más de US$ 125 millones para la remediación de pasivos ambientales este año y el 2019.

Pendiente queda el futuro del yacimiento de litio más grande del mundo, descubierto en Perú en julio pasado. Por el momento, el gobierno ha señalado que el descubrimiento se debe tomar “con cautela”, por lo que no ha anunciado medidas respecto al desarrollo del “oro blanco”.

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