Así definió la vecina de San Antonio Oeste el estado de ánimo de los vecinos de esta ciudad costera de Río Negro. Son presas de la contaminación que lleva medio siglo y reiteradas veces castigados por la impericia y despreocupación de los funcionarios de turno del gobierno nacional. En esta nota lograda por el periodista Eduardo Fleming, se trata de poner negro sobre blanco. La tinta permite traslucir  la malicia de hombres y mujeres que desde el poder de turno se sienten impolutos y son una verdadera escoria.


Hubo un encuentro entre la nueva Secretaría de Minería Carolina Sánchez a finales del mes de septiembre. La reunión concluyó con una manifestación de la funcionaria Sánchez en relación a separar a la gente del plomo. Pero no hizo absolutamente nada después de ello.

“Nos escuchó y manifestó que ella consideraba un imperativo urgente separar a la gente del plomo, donde instruyo a sus funcionarios para que hicieran una propuesta de intervención en calle y vereda de la fundición, para evitar la continuidad de la exposición de las personas a los tóxicos” cuenta con precisión y lujos de detalles la ingeniera civil Patricia Llonch.

Esta vecina asumió el compromiso junto a otros pobladores de la ciudad para participar de de la Multisectorial del plomo y decenas de metales pesados que la ciudad de San Antonio Oeste, provincia de Río Negro, recibió como herencia de la industria minera. A esta altura se puede afirmar que las respuestas de la funcionaria que reemplazo a Daniel Meilán solo fueron mediocres declaraciones para salir del paso.

Continuó con el relato asegurando que “Nosotros pedimos en esa reunión el resultado del monitoreo de suelo en veredas que ya se había hecho por parte de GEAMIN y la empresa contratista TAMIN algunos meses antes y nunca habíamos conocido los resultados. A pocos días de la reunión con la nueva secretaria – primera y única reunión que tuvimos con ella -, recibimos la información del monitoreo del suelo junto con una de especie de anteproyecto de intervención en la fundición”.

Se los invitó a una reunión con la gente del Comité de Inspección, que está compuesto por autoridades de la Provincia, de la Municipalidad y de la Nación y veedores de la comunidad de San Antonio Oeste, la cual había surgido a instancias de la Multisectorial, porque entendían que  una intervención de esa naturaleza tenía que tener la anuencia de los organismos del Estado que tenían incumbencia.

“Esa reunión fue la semana siguiente en Viedma, a principios de octubre, donde se analizaron las propuestas para la fundición como primera aproximación a la intervención, en esa propuesta quedó muy en claro para nosotros que la intervención que se estaba haciendo era insuficiente incluso en algunos aspectos inviable. Porque se pretendía hacer una remediación de suelo de calle de cinco centímetros en una calle que transitan vehículos pesados y seguramente la durabilidad de esa intervención iba a ser ínfima”.

Sin embargo la cuestión más dura de las negociaciones estaban relacionadas con la intención del gobierno nacional respecto a que la Multisectorial suspendiera la medida cautelar, “nosotros consideramos que eso no iba a pasar, que no íbamos a suspender una medida cautelar cuando no teníamos ninguna seguridad de la eficacia, y de la responsabilidad con que se haría la intervención”.

Sobre las medidas cautelares ante la Justicia:

“Hay dos medidas cautelares presentadas: una que interpusimos nosotros como multisectorial y otra que interpuso el Defensor oficial ante el juzgado federal de Viedma. La medida cautelar solicita la urgente remediación de calle y vereda de la fundición, y el recurso de amparo está solicitando la remediación de las otras pilas que ni se tocaron, sin embargo la medida cautelar, que es para nosotros la más urgente, es la que tiene que ver con los sectores urbanos, con esas dos manzanas urbanas en las que se intervino haciendo una remediación de patios, que sin embargo no alcanzó para hacer una remediación de las veredas de esas mismas casas”.

La medida cautelar del defensor dice casi lo mismo, salvo que la jueza hizo lugar a un pedido expreso del defensor por evitar el cierre de la celda, donde se depositaron los residuos, hasta tanto se complete la remoción del suelo contaminado en las veredas y se traslade para su disposición en la celda de confinamiento. El problema que plantean desde el gobierno nacional es que la celda debe ser cerrada lo antes posible.

¿En qué quedó esa propuesta que tenían que presentar?

No hubo más propuestas del GEAMIN, pero siguieron adelante las tramitaciones judiciales, hubo una apelación presentada por GEAMIN para derivar las actuaciones a la Corte Suprema, y la Cámara Federal de Viedma, que había ratificado a favor nuestro y del Defensor volvió a ratificar que no había razones para remitir el expediente a la Corte Suprema. De tal modo que las causas se quedaron en la Cámara Federal de Roca, y de acuerdo a lo que me informó el abogado patrocinante, el doctor Miguel Galindo, la Cámara falló en ese sentido, emplazando a la Secretaría de Minería de la Nación que haga la remediación de calles y veredas de la fundición que es la última noticia judicial que tenemos.

Cuando nos mandaron este anteproyecto, también nos mandaron los resultados de los monitoreos del suelo que se habían hecho en las veredas de la fundición. Cuando nos sentamos a analizar los monitoreos, descubrimos los valores en miles de partes por millón contaminante en suelo superficial. Lo cual hoy están en contacto con las personas, donde estamos teniendo en algún lugar arriba de las cinto cincuenta mil partes por millón, y en varios lugares estamos teniendo más de lo permitido. Estos resultados dan cuenta de un nivel de contaminación de veredas en zona urbana residencial que no tuvo precedentes, nunca habíamos tenido ese nivel. No sabemos si aumentó precisamente por la obra. Lo que sí se sabe es que cuando la consultora URS hizo los estudios en el 2011 los resultados eran claramente inferiores.

¿Qué dijo la Secretaria de Minería ante esta situación?

No dijo nada, consulté por teléfono si habían visto esos resultados, la alarmé al leer esos informes, pregunté si los habían visto, me respondió que no y que ya los iba a pedir, y eso fue a principios de octubre, luego envié este documento a todos los organismos con competencia y les imploré, les supliqué que analizaran esos valores que eran extremadamente altos, y que tomaran las decisiones que tuvieran que tomar, esto fue a la autoridad municipal, salud pública, ambiente y minería de la provincia. No tuve respuestas de ningún ente, así que no se si no le tomaron importancia o creen que yo estoy exagerando o tienen otra visión, hasta ahí llegamos en relación al contacto con funcionarios. Mientras tanto seguimos trabajando con diferentes presentaciones para tratar de lograr la remediación urgente en la Fundición y además avanzar en la causa de fondo que es en el resto de las pilas que no se han tocado. Me gustaría saber que pasaría en un país civilizado cuando se encuentran con esos resultados en las veredas de zonas urbanas.

¿Qué dice la gente?

Me parece que hay como una naturalización del problema, o se acostumbraron, a veces cuando las decepciones son tantas o tan seguidas uno termina por asumir que el tema no se va a resolver, o como dice alguna gente de algo hay que morir.

¿Esperabas otra respuesta de una funcionaria que venía con los antecedentes de priorizar el lado ambiental?

Sí, la verdad que por lo menos nos hubiera gustado una respuesta, que diga que no se puede hacer porque no tienen la plata, pero la verdad que con el silencio uno se siente ninguneado y humillado, es gente de San Antonio Oeste, quien se entera.

Prensa Geominera