El perfil bajo suele ser un aliado útil, máxime cuando se trata de grandes empresas, que año tras año recaudan cifras muy importantes para sus accionistas. Muchas veces el manejo de ese tipo de estrategia comunicacional, permite que las acciones que lleva adelante tal o cual compañía transcurran en relativa calma, sin conflictos aparentes y pasando prácticamente desapercibidas ante la opinión pública.


Así solían transcurrir los días de Minera Don Nicolás, una mina recientemente inaugurada en el Macizo del Deseado (Provincia de Santa Cruz), dotada de un enorme potencial, con la característica distintiva de ser la única mina conformada por capitales íntegramente nacionales y sobre la cual existen amplias expectativas, tanto por las utilidades que pueda generar como por la posibilidad de desarrollo que trae aparejada para la región y fundamentalmente por la posibilidad de generar trabajo genuino para muchos santacruceños.

Pero desde el pasado viernes la situación de Don Nicolás cambió, y lamentablemente cambió para mal, porque el perfil bajo y la imagen austera con que la compañía venía trabajando dio un giro de 180 grados y hoy en vísperas del año nuevo, la insensibilidad, la amenaza y el apriete a los trabajadores pasaron a ser los estandartes de esta empresa.

LOS HECHOS

De acuerdo a fuentes consultadas por noticiasmineras.com la concatenación de los hechos cuyo resultado inmediato fue la paralización total de actividades en el yacimiento y un significativo escrache a Verónica Nohara, quien aparentemente es la actual referente de la compañía, inició con un despido considerado injustificado por los trabajadores agremiados en AOMA, quienes manifestaron su malestar y solicitaron se reconsidere la situación lo cual habría sido denegado por la compañía.

“Ante en endurecimiento de las negociaciones y la inminencia de una medida de fuerza y con una total falta de tacto y sensibilidad ante el contexto”, señaló nuestra fuente, “Nohara se valió de la intimidación y la amenaza, que posteriormente cumplió, del no pago de salarios si se continuaba con el reclamo”.

Otra de las fuentes consultadas por nuestra agencia señaló que “Esta señora pretendió intimidar a los trabajadores nucleados en AOMA intentando castigar mediante el no pago de sus obligaciones  y con una insensibilidad manifiesta sólo le pagó a los trabajadores fuera de convenio”.

Actualmente la realidad es pésima, el yacimiento se encuentra completamente parado y lo que es más triste aún los trabajadores enfrentarán un fin de año tristísimo, sin dinero en sus bolsillos para la cena de esta noche y culminando un 2018 de por sí complejo, de la peor manera.

Agencia de Noticias Mineras