El oro ha vivido un año 2018 para olvidar, con una caída de un 2,1% en su valor a lo largo de los 365 días, y eso que comenzó el año con fuerza, muy por encima de los 1.300 dólares. Sin embargo, factores como la fortaleza del dólar o la política monetaria de la Reserva Federal estadounidense no han contribuido a prolongar este buen momento para todo el año. ¿Qué ocurrirá durante este 2019 que acabamos de estrenar? Éstos son los factores que nos van a permitir averiguarlo.


por José Ángel Pedraza

Según apunta desde Goldmoney su jefe de investigación, Alasdair McLeod, los factortes que van a marcar el paso del oro en 2019 son la depreciación del dólar, tras un año de subida; la guerra comercial que enfrenta a Estados Unidos y China; la incertidumbre sobre la economía global; y la proporción entre el suministro y la demanda de metal.

El último informe de Goldmoney señala que “el mundo está inundado de dólares, mientras los mercados se comportan como si hubiese escasez de ellos. Cuando se imponga la verdad, el dólar tendrá que caer con respecto a otras divisas, lo que conducirá a una subida del precio del oro”.

Precisamente la fortaleza del dólar durante el año recién concluido ha sido uno de los factores que han impedido la subida del oro en 2018. Si la tendencia se revierte en 2019, todo apunta a que eso supondrá un impulso para el precio del metal.

El informe apunta también que “el movimiento favorable al oro y en contra del dólar se aceleró en Asia en 2018, después de que Rusia comenzara a sustituir a la divisa estadounidense por el oro como principal elemento de sus reservas estratégicas. China ha sentado las bases con los contratos de futuros de petróleo en yuan, lo que puede ser un paso previo hacia el establecimiento de contratos de oro en la divisa china tanto en Hong Kong como en Dubai. De ser así, sería un auténtico desafío hacia el papel del dólar como principal divisa de reserva mundial”.

Por otro lado, los factores geopolíticos van a permanecer durante 2019, encabezados por las negociaciones comerciales entre los Estados Unidos y China. Desde Goldmoney no creen que la postura de la administración Trump al respecto se vaya a suavizar durante este año, ya que su objetivo es impedir que China se convierta en un importante rival en el campo de la tecnología, más que responder a prácticas comerciales desleales.

Según McLeod, “combatir aranceles con aranceles es una política que no va a conseguir nada y va a resultar perjudicial para la economía de China, por lo que es cuestión de tiempo que este país comience a desplegar sus propias armas financieras”.

En este sentido, desde Goldmoney creen que existen muchas posibilidades de que esta guerra de aranceles se convierta en un conflicto mucho más amplio, con China reduciendo el volumen de dólares y deuda estadounidense en sus reservas estratégicas, lo que pondría en serias dificultades tanto al Gobierno estadounidense como al propio dólar.

Ralentización de la economía

Por otro lado, otro de los factores que pueden apoyar en 2019 la subida del precio del oro es la esperada ralentización de la economía global durante este año. Según el informe de Goldmoney, “la economía global puede encontrarse muy cerca del fin de su ciclo de expansión y se dirige hacia la recesión o hacia algo peor. Con la reversión del ciclo crediticio y el añadido de los aranceles estadounidenses, los mercados se encuentran en riesgo de repetir el crash de 1929-32 y la depresión que lo siguió”.

El factor que va a acabar de rematar esta “tormenta perfecta” que va a beneficiar al oro durante este año, va a ser la ratio suministro-demanda. Desde Goldmoney creen que la demanda física de metal va a superar al suministro, motivo por el cual los bancos centrales del mundo han estado acaparando oro durante 2018.

En efecto, el informe refleja el dato de que el sector oficial ha acumulado 425 toneladas de oro en los tres primeros trimestres del año. Por su parte, la demanda del sector privado en China continúa aumentando de forma estable, hasta unas 1.900 toneladas anuales, calculadas a partir de las retiradas de metal del mercado del oro de Shanghai. Y en India, las importaciones de oro se elevaron hasta las 919 toneladas entre enero y septiembre de 2018, según los datos del Consejo Mundial del Oro.

Estas tres fuentes de demandas representan, de forma conjunta, un total de 3.444 toneladas anuales de oro, cantidad más o menos equivalente al suministro global anual procedente de la minería.

Desde Goldmoney advierten también del efecto que pueden tener en este cálculo las restricciones de suministro por parte de algunas minas de China, que van a reducir la cantidad de oro exportado por este país. Todo ello hace pensar que va a registrarse un déficit en el suministro de oro, lo que redundará en beneficio del precio del metal durante 2019.

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