Según el gremio que representa a los empleados, la medida se debe a un plan de ‘vaciamiento de la empresa’.


Los trabajadores de YMAD comenzaron el año con una mala noticia: el directorio de la empresa decidió dar de baja a más de 10 empleados.

De acuerdo con lo que informó Edgardo Ariza, de la Asociación Sindical del Personal Jerárquico y Profesional de la Actividad Minera (ASIJEMIN)-YMAD, los trabajadores dados de baja corresponden a las oficinas que tiene la empresa interestadual en Catamarca, en la Ciudad Autónoma de Buenos y en el predio de Farallón Negro. Dos bajas son en Capital, tres en la CABA y entre cinco y 10 en Farallón Negro. Todos ellos, y de acuerdo con la asociación, fueron sin causa y sin tener en cuenta la antigüedad y la labor desempeñada por los operarios.

Ante esta situación, el gremio se declaró en estado de alerta y no descarta posibles medidas de fuerza para los próximos días, además de presentaciones judiciales.

Aparte, emitió un duro comunicado donde afirmó que el despido de estos trabajadores es el corolario del mal manejo de la empresa.

“Hoy asistimos al desmantelamiento y liquidación de la empresa por foráneos que persiguiendo la rentabilidad empresarial que no saben alcanzar con políticas de producción, recurren a lo más fácil, el ajuste a través de la reducción de la planta de personal”, indicó el gremio.

En ese marco, aseguró que la actual gestión, encabezada por Santiago Albarracín, literalmente paró la producción entre 2017 y 2018, además de que en toda su gestión redujo la producción de la firma en un 50%.

“Todo esto comenzó con el levantamiento de la planta de refinación de oro y plata que funcionaba en la Capital, que es única en el país y le daba valor agregado al mineral para su comercialización en el país y el mundo”, añadió.

También mencionó que la actual conducción no solo frenó la producción, sino que tercerizó tareas antes realizadas por el personal de YMAD, entregándoselas “a empresas privadas, con costos adicionales”.

Ante este panorama, afirmó que la reducción de la producción y de los empleados es impulsada por el directorio de la firma con “la única finalidad de privatizar la empresa y entregar a sus adquirentes una organización empresarial rentable, con el mínimo plantel de trabajadores”.

Directores locales

Los miembros del directorio por parte de la Provincia, Ángel Mercado y Daniel Barros, no quedaron afuera de los cuestionamientos del gremio.

“Cuando la variable de ajuste se produce en el sector de trabajo, asistimos azorados a la posición de los directores que representan a Catamarca y al actual gobierno, ya que estas medidas no son intempestivas, sino que son consecuencia de una política empresarial que los directores por Catamarca no pueden ignorar por ser parte del directorio que toma las decisiones”, manifestó.

En ese marco, cuestionó la “complicidad de los representantes de la Provincia con el desguace de YMAD”, que se contradice con los dichos de Mercado, que según la ASIJEMIN, le aseveró al personal de la firma que “durante su gestión no se iban a producir despidos a pesar de las dificultades de producción”.

“Se ve que los intereses porteños, ya que la Presidencia de YMAD se ejerce en Capital Federal, son más fuertes económicamente que las necesidades de los habitantes de esta provincia”, añadió.

Además, subrayó que el “silencio de los representantes de Catamarca es vergonzoso” e indicó que “cobija esa política discriminatoria que ejerce la empresa en tanto los despidos no observan ni antigüedad, ni eficiencia en la función”.

Finalmente, el propio Gobierno provincial también recibió críticas ante la situación de YMAD. En esa línea, el sindicato sostuvo que “asombra y duele” la postura de la gobernadora Lucía Corpacci, teniendo en cuenta que “su política fue la de defender al trabajador catamarqueño”, y ahora “omite la defensa de estos trabajadores que son parte del único emprendimiento que a lo largo de 70 años fue rentable”.

El Ancasti