El policía catamarqueño y su can integran el equipo de la ONG K9 de Creixell, que ayudan en la búsqueda de sobrevivientes.


Se supone que una ayuda “humanitaria” de carácter internacional debe dejar de lado egoísmos personales o políticos, pero lo cierto es que el policía Darío Varela -un reconocido rescatista perteneciente a la ONG Creixell- tuvo serias trabas institucionales en Catamarca para poder viajar a colaborar en Brasil tras el desastre que ocasionó la ruptura de la represa de la minera Vale. De hecho, como no le daban permiso en la fuerza, Varela sacó licencia y se fue igual.

Varela entrenó a “Cory”, una perrita que encontró en la calle y hoy es una de las mejores en la búsqueda de personas en situaciones de siniestro y desastres naturales. El policía capacitado en guía de canes ya tuvo antes un problema similar. Pesó -o pesa- la cuestión burocrática de que la convocatoria de ayuda internacional viene en términos personales, dirigida a Varela como integrante de la ONG Creixell, y no institucionalmente a la oficina de la Policía de la Provincia o la Secretaría de Seguridad de Estado (Casa de Gobierno). Sin embargo, a pesar de que Varela exhibió la nota de pedido y lo indudable de la noticia que estuvo en todos los canales de TV y las redes sociales, las autoridades le negaron el permiso.

Las autoridades ningunean y persiguen a Varela porque estuvo abiertamente en contra de la improvisación. El mundo al revés de Catamarca. El joven es un desperdicio, pues yace perdido en un destacamento del interior provincial sin ser convocado en situaciones importantes, como lo fue el “caso Orce”.

“Nuestro equipo de la ONG K9 de Creixell se moviliza a Brasil para ir a ayudar en la búsqueda de sobrevivientes debido al aluvión que azotó al estado de Minas Gerais, gracias nuevamente a todos los que hacen posible que llevemos nuestro granito de arena”, escribió Varela en su cuenta de Facebook.

El otro rescatista que fue convocado para viajar a Brasil es Oscar Barrientos y su perro “Jonás” (ver foto junto a “Cory”).

El secretario de Seguridad es el doctor Marcos Denett, y el Jefe de Policía es el comisario Orlando Quevedo. El punto es que las autoridades provinciales no advierten que, aparte de ganar la persona -integrante de la fuerza- en experiencia y conocimiento, el prestigio institucional es para la Policía.

Además, Catamarca es una provincia que tuvo aludes mortales y es una zona sísmica, e incluso tiene la represa minera más grande de Sudamérica (el dique de Colas de Minera Alumbrera). Tal vez no pensaron seriamente que esa solidaridad no debe negarse nunca, menos por un cuestión tan nimia como la “burocracia”.

Por Juan Carlos Andrada.

Especial para El Intransigente (la verdad debe contarse entera… siempre).