La mina de oro de Salave, cuyo permiso de explotación lo ostenta la compañía canadiense Black Dragon Gold, podría producir un máximo de 34 toneladas de oro durante una vida útil de 14 años, según los datos contenidos en el informe de evaluación económica preliminar, recientemente publicado por la minera.


por José Ángel Pedraza

Según la compañía canadiense Black Dragon Gold, propietaria de los derechos de explotación, la mina de oro asturiana de Salave (cercana a la localidad de Tapia de Casariego) va a requerir una inversión de capital de algo más de 95 millones de dólares.

Su valor neto después de impuestos en la actualidad está estimado entre 184 y 273 millones de dólares, mientras que el índice interno de rentabilidad esperado estaría entre el 23 y el 35%.

En cuanto a los costes sostenibles de capital a lo largo de la vida útil de la mina, el informe estima que se situarán en torno a los 19 millones de dólares, mientras que los costes “todo incluido” (AISC, por sus siglas en inglés) se mantendrán en una horquilla de entre 699 y 807 dólares la onza durante toda la vida útil de la explotación.

En palabras del CEO de Black Dragon Gold, Paul Cronin, “la culminación del estudio económico preliminar es un hito importante en el proceso de desarrollo del proyecto de Salave y las magnitudes obtenidas sustentan nuestra visión de que la mina puede generar importantes rendimientos para nuestros accionistas”.

El estudio económico preliminar constituye el primer paso en el proceso de obtención de los permisos para una explotación que no generará vertidos y en el que se minimizará el impacto visual y en superficie de la mina.

Según las cifras facilitadas por Black Dragon Gold, la mina de Salave podría producir hasta 34 toneladas de oro, destinadas a la exportación y al refinado, con unas necesidades mínimas de instalaciones y equipamiento, lo que reduciría notablemente la huella del proyecto en el entorno natural.

Además, el relativamente reducido tamaño de la inversión necesaria abre un amplio abanico de posibilidades de financiación, que va a asegurar que tanto los accionistas de la minera como la comunidad local se puedan beneficiar del éxito de este proyecto.

A partir de ahora, la compañía va a trabajar en la elaboración del informe sobre el impacto medioambiental y social del proyecto. Para el próximo mes de octubre se espera que se publica el estudio previo de viabilidad.

Black Dragon Gold lleva trabajando en este proyecto desde el año 2010, por medio de su filial AsturGold. La mina de oro fue explotada por los romanos durante el siglo I a. C., pero tuvo que ser abandonada debido a su peculiar formación geológica, con capas graníticas que protegían el yacimiento y que hacían inservible el sistema de inundación utilizado por los ingenieros romanos en explotaciones como Las Médulas (León).

Posteriormente, en los años 40 del siglo XX se retomó la explotación, aunque fue el molibdeno, no el oro, el metal que se buscaba. La mina quedó abandonada en 1952.

A partir de la década de los 70 y, especialmente, a comienzos del siglo XXI, se realizaron nuevas exploraciones que permitieron concebir esperanzas sobre una reapertura del proyecto.

Oroinformacion.com