Participó de acto por el 100º aniversario del primer despacho de cemento en Sierras Bayas sobre el que destacó que aporta a «rescatar los valores de la cultura del esfuerzo». Junto a la directora provincial de Minería, Carola Patané, birndaron una entrevista a EL POPULAR.


La secretaria de Política Minera de la Nación, Carolina Sánchez, estuvo en Olavarría el lunes para participar del acto por el 100º aniversario del primer despacho de cemento en Sierras Bayas. Junto a la directora provincial de Minería, la olavarriense Carola Patané, brindaron una entrevista a EL POPULAR para repasar los principales aspectos de la gestión del área en sus ámbitos de desempeño.

Además, visitaron las plantas de Cementos Avellaneda y Loma Negra en nuestro distrito. «Quedamos asombradas por los niveles de inversiones, la cantidad de gente que se incorpora al sector, mano de obra genuina, gente capacitada y toda muy joven, que son de Olavarría o la zona» destacó la directora Patané.

-¿Qué significa este 100º aniversario del primer despacho de cemento?

C.S.-: Significa varias cosas muy caras al orgullo de ser argentino, al orgullo de la cultura del trabajo en la provincia de Buenos Aires. Primero, el cemento es la expresión industrializada de un producto mineral, se le agrega muchísimo valor a la roca caliza y se convierte en un producto fundamental para el desarrollo de infraestructura y para el crecimiento del país. Todo el cemento que se produce es de consumo interno, da asiento al desarrollo de la obra pública, al mejoramiento de los hogares argentinos, a brindar muchas oportunidades de trabajo. Es una fecha muy importante para la Argentina, para la producción, el empleo, el trabajo y sobre todo para rescatar los valores de la cultura del esfuerzo y de la identidad de esta región.

-Usted es Directora de Minería, es de nuestra región y justo vive este aniversario en funciones.

C.P.-: La verdad que cuando el intendente Ezequiel Galli me acercó la invitación le dije que deberíamos invitarla a Carolina. Ya estaba en el listado, pero me anticipé y le dije que a título personal sería muy importante que nos acompañara porque somos las dos mujeres, ocupamos estos cargos, yo vivo en la ciudad, Sierras Bayas significa mucho para la minería y Olavarría aporta más del 50% a la minería de la provincia. Son datos realmente importantes. Además, la minería fue un sector que no decreció, lo hizo muy poco. Todo hace que sean unos 100 años especiales. Yo, feliz por ser parte de esta gran industria, me apasiono por lo que hago y soy una eterna agradecida de estar justo en este momento.

C.S.-: Aparte es importante desde el punto de vista nacional. Argentina tiene una matriz minera muy diversa. Tenemos desde minería metalífera con grandes proyectos de inversión, muy importante para insertarnos en cadenas de valor globales. También tenemos otros tipos de minería, de piedras preciosas, de rocas de aplicación, de la roca que sirve para fabricar cemento y la que sirve para consolidar caminos y hacer obra pública. Todo está presente en Argentina. La minería que se da en esta región de la provincia de Buenos Aires es muy importante por su impacto local para generar empleo, un empleo formal como el que queremos para el país: oportunidades de que la gente se desarrolle y sea lo mejor que pueda ser en el lugar donde vive.

-¿En qué etapa está el censo minero?

C.S.-: El censo nacional minero culminó su primera etapa. Fue un esfuerzo muy importante liderado por el Indec pero acompañado por todas las administraciones provinciales de minería que permitieron llegar a todos los productores y generar una primera versión de información sistematizada. Nosotros trabajamos en la generación de informes a partir de la información de base que se levantó en el censo, pero sobre todo estamos construyendo las bases del segundo censo que se realizará en unos 10 años para relevar con un poco más de rigurosidad algunos aspectos. Nos parece fundamental porque uno no puede gobernar un sector que no conoce ni tiene cuantificado, es una base fundamental para tomar decisiones y planificar la política pública minera.

-¿Qué importancia tiene para su área el Cofemin?

C.S.-: El Consejo Federal Minero representado por todas las autoridades mineras provinciales es la expresión federal de la minería. Es fundamental en el establecimiento de las políticas públicas nacionales dado que la titularidad dominial de los recursos mineros es provincial, son quienes gestionan y otorgan los permisos, perciben las regalías, son actores fundamentales del desarrollo de la actividad. Esta conversación en torno a un consejo federal homogeneiza las condiciones, para hacia afuera mostrarnos como un país competitivo para atraer inversiones no solamente para la minería de gran escala sino para la industrialización de productos mineros.

-Hace pocos días se difundió una especie de modificación de la Ley de Inversiones Mineras. ¿En qué consiste?

C.S.-: Esa ley existe desde los años 90 y fue un instrumento fundamental para el fomento de la actividad minera. En su momento fue una ley superadora dentro de Latinoamérica para atraer inversiones. Lo que hemos hecho es aplicar un proceso de desburocratización y simplificación de los trámites para acceder a los beneficios de la ley. Cambiamos la forma en que uno se registra, haciéndolo todo como un trámite a distancia con simplificación de la documentación que se pide. No es que se pide menos documentación, sino que usamos la interoperabilidad entre sistemas y cruzamos información de otros organismos. Además hemos generado un procedimiento para deducciones de ganancias para las inversiones orientadas a la compra de bienes e insumos destinados a las previsiones medioambientales. Lo que hemos hecho es mejorar el procedimiento y desburocratizar las presentaciones con un mecanismo ex-ante donde el usuario presenta la documentación y luego caen las auditorías.

Lo otro es la estabilidad fiscal. Una resolución establece un mejor mecanismo para obtener la estabilidad fiscal y lo más innovador es que se otorga en tres etapas: a nivel nacional, provincial y municipal. Esto significa que durante 30 años un proyecto no va a cambiar sus condiciones fiscales frente a estos niveles del Estado. Se agiliza el trámite y el acceso a los beneficios.

-Lo que describe la Secretaria, de buscar reducir los trámites, ¿también se hace en la provincia de Buenos Aires?

C.P.-: Lo que se hizo desde la Dirección es la renovación online del registro de productor minero que se hace una vez al año, el 31 de marzo es la fecha límite. Tardaba de 6 meses a un año que se pudiera dar el nuevo certificado. Justamente, si durante un año se cumplían con todos los requisitos para ser productor minero, no era lógico tardar un año para renovar lo que se venía haciendo bien. Fue un gran avance. Presentamos un proyecto de Ley de Procedimiento Minero que tiene media sanción de Diputados y ahí también vamos a poder tener una mejora en los tiempos, y servirá para unificar y tener una línea coherente de lo que pretende el Estado. Trabajamos en la modificación de un decreto para acortar plazos y este año se va a poder pagar hasta la tasa de la renovación del productor minero online. Lo que más me preocupa ahora es que el productor pueda pagar su módulo de guías online. La idea es que se haga la transferencia, se le acredite el módulo de guías y el productor no tenga que esperar porque esos son camiones que no salen o multas. La idea es que este año lo lograremos.

-Vimos días hace pocas semanas este desastre en Brasil con un emprendimiento minero. ¿Cómo estamos en Argentina con respecto al compromiso ambiental del Estado y las empresas?

C.S.-: La verdad es que lo que pasó en Brasil es una tragedia humana, porque lo primero es que murió mucha gente. Lo segundo es que se afectó ambientalmente una gran área. Y de acuerdo a la información disponible en medios públicos, cada vez parece más que muchos actores no actuaron éticamente. Nadie puede asegurar que es imposible que una cosa así pase, sería irresponsable. La actividad minera, como cualquier actividad industrial tiene riesgos. Se trata de gestionar esos riesgos. Para ello hacen faltan dos cosas: conocimiento técnico e inversiones. Y además no sirve de nada que un actor se haga cargo de gestionar esos riesgos -el Estado controlando o las empresas con inversiones- ya que todos los actores tenemos una responsabilidad. En realidad, como en cualquier actividad productiva lo que tenemos que preguntarnos es si estamos todos haciendo lo posible para que estas cosas no ocurran. Estas cosas ocurren porque hay un montón de comportamientos que se encadenan. Al margen de eso, en Argentina no tenemos diques de cola tan antiguos como ese y la condición ambiental es distinta ya que están en zonas áridas y semiáridas. El dique de cola más grande y antiguo está Catamarca, lleva toda una batería de sistemas de control que realiza la provincia, todo está auditado en forma externa con informes públicos. No tenemos ninguna razón para sospechar que pueda ocurrir una situación así, aunque los controles no deben aflojar nunca. Y al hablar de diques de cola se debe apuntar no sólo a controles de estabilidad química, que no haya filtraciones, sino también la física de las obras. Lo de Brasil es un emergente de una crisis moral donde un montón de actores hicieron todo mal.

El Popular