En San Juan, Minera Andina del Sol, la empresa de Barrick y Shandong Gold que opera Veladero, desarrolla un programa junto con el Ministerio de Educación y Ministerio de Minería provincial que acerca la oportunidad de completar el secundario a trabajadores mineros y adultos en las comunidades.


Aquellos que deciden tomar una segunda oportunidad en su educación, destacan por dos elementos en común: la propia revalorización y la presencia de su familia. De esta forma, el valor técnico y profesional que tiene para un adulto titularse se hace incalculable asumiendo el sentido emotivo que conlleva.

Hacia este objetivo apunta el programa que desarrolla la empresa Minera Andina del Sol junto al Ministerio de Educación y el Ministerio de Minería provincial en San Juan, que amplía el alcance del Plan FinEs destinado a que adultos mayores de 28 años puedan completar sus estudios. La iniciativa forma parte de un nuevo concepto descripto en el estándar de HMS (Hacia una Minera Sustentable) creado por la Cámara Argentina de Empresarios Mineros y que Veladero viene trabajando.

“El plan es fabuloso. Yo no tuve antes la suerte de estar en una escuela con un profesor enseñándome. Siempre tenía la ilusión y es una oportunidad única que la estamos aprovechando mi esposa y yo. Esto del aula sirve para sentirse bien, uno piensa: soy una persona grande, pero estoy aprendiendo”, así lo describe Ruben Dario Paez (58) de Jáchal. A las clases asiste con su compañera de toda la vida, Sandra Suárez (58), mientras trabaja como portero en la escuela Agustín Gómez y participa de un emprendimiento cooperativo que comercializa dulces y conservas.

Al mes de febrero, hay más de 150 sanjuaninos que participan en el programa; 70 mineros y 82 ciudadanos de los departamentos de Iglesia y Jáchal.

Al mes de febrero, hay más de 150 sanjuaninos que participan en el programa; 70 mineros y 82 ciudadanos de los departamentos de Iglesia y Jáchal.

El plan se presenta en dos iniciativas en paralelo. Una, para los trabajadores mineros de la empresa que administra el área de Recursos Humanos; y otra, en las comunidades de influencia de la mina, conducida por el área de Desarrollo Sustentable. Al mes de febrero, hay más de 150 sanjuaninos que participan en el programa; 70 mineros y 82 ciudadanos de los departamentos de Iglesia y Jáchal. “Creemos en esta visión de futuro que transforma y que pone el desarrollo de nuestra gente y la comunidad como pilar fundamental”, apuntó Juan Manuel Cuenca, gerente de Recursos Humanos de la empresa.

Con esta alianza educativa de Minera Andina del Sol, FinEs logró llegar con su oferta a distritos más alejados del norte sanjuanino. La compañía contribuye en la financiación del programa, en gran medida comprendido a los pagos de haberes que el Estado hace a los profesores y se ocupa de brindar facilidades complementarias como los lugares para el cursado, materiales de estudio y para uso durante las clases.

Mucha motivación y grupos de Whatsapp

A los mineros que se encuentran completando el secundario los caracteriza la motivación. Sin embargo, el desafío es sostener este impulso adaptándose al ritmo laboral. Hay personas que pasaron muchos años alejados de la lectura y su sistema de trabajo es por turnos: 14 días en la mina y 14 días de descanso en sus casas.

Aquí nuevamente la familia, los docentes y la empresa se suman para apuntalar el compromiso de quien estudia. Una de las cosas más favorables del programa es que el plan FinEs cuenta con el rol de un referente que ayuda con la asistencia y seguimiento personalizado de cada alumno.

Es en los descansos donde asisten a las clases que se dictan en las instalaciones de la empresa en el departamento de Albardón. Todo se concentra en días intensivos de estudio de más de 8 horas. Para crear “la escuelita” en la oficina, como le llaman los mineros, se contó con el aval del CENS más cercano, Luis A. Noussan de Campo Afuera y la supervisión de su director, el Licenciado Juan Jose Perona como también el soporte permanente de Patricia Gutiérrez, Directora de Educación de Adultos en la provincia.

Roberto Ponce es mecánico de equipos mineros y destaca justamente varios de estos aspectos: “Las profesoras son muy atentas, en la experiencia que he tenido siempre te sacan las dudas ayudándote para que entiendas y puedas seguir avanzando. Esto para mí era un pendiente conmigo mismo, era una deuda que sentía que tenía. Mi familia está en todo. Mi señora me ayuda a estudiar y preparar las cosas, me toma los prácticos para que siempre esté al día, es como mi profesora particular para que todo salga lo mejor posible”.

Como en muchos aspectos de la vida actual para los mineros el Whatsapp es protagonista. Es el contacto permanente entre el grupo que estudia. Por allí intercambian el material de lectura con los profesores y los referentes, se sacan las dudas, mantienen el vínculo mientras están en la mina, se pasan temas de discusión y después los trabajan en clase. Esto le añade interactividad al estudio y afianza el compromiso asumido.

Desde 2009, más de 227 alumnos completaron el cursado en las comunidades de Iglesia y Jáchal; y 94 mineros recibieron su título secundario.

Desde 2009, más de 227 alumnos completaron el cursado en las comunidades de Iglesia y Jáchal; y 94 mineros recibieron su título secundario.

Un plan flexible que invita a sumarse

La iniciativa de la empresa con dos grupos diferentes, empleados y adultos en la comunidad, muestra que FinEs se ajusta a las expectativas de cada uno.

Rosario Jiménez (54) vive en Las Flores en Iglesia, es ama de casa y los domingos hace empanadas para vender, para ella la cercanía fue fundamental: “Tengo una tía que está haciendo el programa en Rodeo, me invitó y le dije no, que voy a ir ya si yo ya estoy vieja. Ella es más grande que yo. Ahora cuando el programa vino a la escuela Mitre (en Las Flores) me entusiasmé porque estoy cerca. Ahora estoy muy contenta, siento que voy a lograr algo que no lo puede hacer antes de tener mis hijos”.

Del otro lado, Jonathan Elias, que es operador de camión fuera de ruta hace 2 años, decidió estudiar a partir del valor que tiene contar con la titulación. “Lo estoy aprovechando a full. Desde que ingresé a la empresa preguntaba por el plan, me lo habían comentado. Cuando salió me anoté sin pensarlo. Con el trabajo que tenía antes por los tiempos y costos no podía pensar en terminar el secundario”, resaltó Jonathan.

 

Existen dos variantes del programa que son semipresenciales y aportan a esa flexibilidad. Por un lado, el FinEs 3 que dura dos años, y es para quienes completaron sólo el primario o cursaron el secundario muy parcialmente. Por el otro, está el Fines 2 que permite titularse en 1 año y es para los que completaron el segundo año del secundario. En todos los casos las materias suman una carga de 48 horas y quienes completen el cursado y rindan las materias egresarán como bachilleres con orientación en ciencias sociales.

“En la empresa a partir del programa, la persona se puede profesionalizar más ya que es la base para cualquier otra formación, pero sin duda para mí el mayor impacto positivo es el emocional. La persona se revaloriza, llega a su área de trabajo de forma diferente, con la certeza de haber conseguido algo en base a su esfuerzo. Algo que termina de cerrar con un impacto muy poderoso en la familia misma”, contó Daniela Pereyra, supervisora de capacitación en Minera Andina del Sol.

Cabe destacar que la empresa desarrolló en años previos un programa de finalización de estudios secundarios para sus trabajadores y en las comunidades de Iglesia y Jáchal con un gran impacto positivo, en un esfuerzo con instituciones educativas privadas. Desde 2009, más de 227 alumnos completaron el cursado en las comunidades de Iglesia y Jáchal; y 94 mineros recibieron su título secundario.

El nuevo convenio para implementar FinEs viene a potenciar la apuesta educativa previa ahora con mayor desarrollo y articulada con el Estado para crear valor en algo que perdura y transforma a las personas más allá del tiempo de operación de la mina.

Clarín