Bajo la torrencial lluvia corrosiva que castigó a las industrias con una caída del 14,7% interanual para 2017/2018 y que validó también un 5% para todo el año pasado, los sindicatos de ese sector decidieron activar un reclamo en las calles donde contarán con el respaldo de empresarios nacionales.


por Luis Autalan

Será en los próximos días según confirman en dichos gremios, «lo hablamos con Rodolfo Daer (Alimentación), con Antonio Caló ( UOM) y otros secretarios generales. La decisión es juntarnos para fijar puntos de coincidencia ante la crisis tremenda que nos castiga y resolver medidas de protesta en forma inmediata», reseñó Hugo Benítez secretario general de los textiles (AOT) ante la consulta de BAE Negocios y diario Crónica.

Ese arco sindical abarca a los mecánicos de Smata, que lidera Ricardo Pignanelli, como también a otros gremios que resaltan a la destrucción industrial como efecto colateral de su propia crisis.

Se sabe que no estarán solos, los metalúrgicos ya destacaron que en sus reclamos están respaldados «pero sobre todo serán acompañados», por los empresarios que sufren «lo peor de esta economía, un fenómeno que se repite todos los días».

Bajo la torrencial lluvia corrosiva que castigó a las industrias con una caída del 14,7% interanual para 2017/2018 y que validó también un 5% para todo el año pasado, los sindicatos de ese sector decidieron activar un reclamo en las calles donde contarán con el respaldo de empresarios nacionales. Será en los próximos días según confirman en dichos gremios, «lo hablamos con Rodolfo Daer (Alimentación), con Antonio Caló ( UOM) y otros secretarios generales. La decisión es juntarnos para fijar puntos de coincidencia ante la crisis tremenda que nos castiga y resolver medidas de protesta en forma inmediata», reseñó Hugo Benítez secretario general de los textiles (AOT) ante la consulta de BAE Negocios y diario Crónica.

Ese arco sindical abarca a los mecánicos de Smata, que lidera Ricardo Pignanelli, como también a otros gremios que resaltan a la destrucción industrial como efecto colateral de su propia crisis.

Se sabe que no estarán solos, los metalúrgicos ya destacaron que en sus reclamos están respaldados «pero sobre todo serán acompañados», por los empresarios que sufren «lo peor de esta economía, un fenómeno que se repite todos los días».

Alimentación, mecánicos, metalúrgicos y textiles preparan acciones conjuntas

«Muy pronto nos vamos a encontrar en las calles reclamándole al Gobierno para que de una vez por todas tome medidas concretas y urgentes para reactivar la Industria Nacional o frenar esta destrucción de fuentes de producción y trabajo», acotó el textil. Ofrecen con realce y ejemplo los números en rojo con el que ilustran los metalúrgicos su panorama sectorial: 55.000 empleos perdidos desde diciembre a la fecha, con 22.000 en situación de riesgo concreto. También la avanzada de la flexibilización laboral, que la Casa Rosada desmiente sin demasiado entusiasmo y el contraefecto de los Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC). Esa herramienta está vista por los sindicatos como un atajo directo para pulverizar los convenios de trabajo Así lo mensuran con sus economistas y expertos en materia laboral.

A todas luces, si bien no lo enfatizan ante micrófonos y cámaras, quedan en el rango de manta corta los buenos oficios del ministro de Producción Dante Sica para tratar de amortiguar el rigor de los datos duros de la sucesión de tormentas económicas, en el último año de la gestión presidencial de Mauricio Macri y sin un «plan primavera» a mano para amortiguar descontentos en año electoral.

Alimentación, mecánicos, metalúrgicos, textiles suman otras áreas de trabajo en variables similares. En efecto el secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), Héctor Laplace, calificó como «lamentable» que los trabajadores del sector «se enteren por los diarios de las drásticas decisiones que toman las empresas» y exigió diálogo. Laplace se refería en concreto a cierres y ventas de activos como el caso de Patagonia Gold, de Santa Cruz, que oficializó su decisión de cese de actividades mientras que otras compañías emprenderían esa misma senda.

Desde Smata, Pignanelli advirtió «que este modelo está agotado, Macri puede ir a la India, pero acá no hay industria. Se puede ir allí o al Africa para abrir mercados pero si no tengo industria, ¿qué mercado hago?», se preguntó sin esperar alguna respuesta oficial y concreta.

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