Reclaman la creación de fuentes de trabajo y que el Gobierno controle a las empresa. Un vocal de AOMA aseguró que el 80% de trabajadores del sector minero son de Salta y Tucumán.


El martes último se realizó en Belén una marcha con personas desocupadas de esa localidad, Andalgalá y Santa María.

Reclaman por la creación de fuentes de trabajo y para que se exija a las empresas que contraten mano de obra catamarqueña.

Julio César Contreras, vocal titular de AOMA, el gremio que nuclea a los trabajadores del sector minero, dijo a la prensa que se reunieron jóvenes de los tres departamentos para reclamar por mayor cantidad de mano de obra local.

“No tenemos por qué estar renegando; hay una 80% de mano de obra tucumana y salteña”, afirmó al referirse a las empresas mineras.

Los desocupados se mostraron molestos con el secretario de Minería, Rodolfo Micone, con quien ya tuvieron reuniones.

“Tuvimos diálogo hace unos meses, le pasamos cuáles son las empresas que toman empleados de otras provincias. Hemos creído en su palabra, pero no pudo, o no quiso, hacer nada”, expresó Contreras.

En la marcha participaron ex trabajadores de Alumbrera y gente del Oeste que ya tiene varios años sin trabajo.

“Hemos agotado las instancias de diálogo con Micone, quien debería controlar que sea mano de obra catamarqueña; es la única persona que debería salir con la Dirección de Inspección Laboral para constatar que toda la mano de obra sea catamarqueña”, expresó y manifestó que el Gobierno no tuvo reacción frente al cierre de Bajo La Alumbrera.

Ante el reclamo, desde la Secretaría de Minería se apuntó que se recibió a las agrupaciones de desocupados y se organizaron capacitaciones. En este sentido, algunos lograron acceder a una fuente laboral.

En igual sentido se informó que se mantiene la obligación de contratar mano de obra local.

La exigencia para las empresas es que el 70% de su personal sea mano de obra local y se brinde capacitación.

El Gobierno destacó la apertura de tecnicaturas destinadas a la formación en minería de recursos humanos.

El Ancasti