Mascaritas discursivas, Carlos Linares que promovía la minería como alternativa al petróleo, ahora sin apoyo del sector, se declara antiminero.


Por Trivia Demir

Quien sorprendió de plano por su viro de 180 grados en su presunta posición ideológica fue el intendente de Comodoro Rivadavia Carlos Linares, que se cansó de propugnar que el resto de la provincia debía desarrollar proyectos extractivos y dejarse de joder con tanta preservación ambiental , porque no había otro modo de modificar la matriz productiva petrolera, si no se abordan otras industrias como la minería.

Bueno, de acuerdo a lo que se desayunó, y ya en tren de campaña en su nuevo rol de candidato a Gobernador por el PJ-FPV, el mismo Linares salió a postular casi todo lo contrario, afirmando en Esquel que después de todo, la gente ya se había pronunciado por el “no” a la minería. Y según sus seguidores por estos días en el marco de la visita a la meseta central, estaría pregonando la necesidad de una zonificación minera. O sea, mostrando serias dudas sobre la conveniencia de avanzar con la industria. Todo a medida de quien lo escuche.

A decir verdad, Linares dicen que sangra por la tremenda herida que le ocasiona la idea que las petroleras y el propio sindicato hayan decidido apoyar a Mariano Arcioni en lugar de “al capanga de los pozos”, que se precia cualquier intendente de ese pueblo, o sea él. Hoy por hoy Linares quedó adelante con la bandera de una gobernación por el peronismo, compartido con Gustavo Mac Karthy, pero con un entramado escuálido en términos sindicales Se podría decir que acompañado solo por una entidad de peso: Camioneros; donde sigue aguantando el espacio Jorge Taboada acompañado por algunos gremios menores. Todo el resto del arco sindical,  principal columna vertebral de cualquier propuesta progresista, terminó fungiendo con Arcioni. Que en términos políticos se podría decir que lleva “días” en las calles descamisadas. Esto no solo crispó a los candidatos del PJ que alguna vez sobredimensionaron como propio un poder territorial, sino que contribuyó a los “orejas” a dar letra en contra de todo lo posible.

La minería habría terminado siendo una de esas temáticas listas para cualquier tertulia que se vaya aburriendo. También para cualquier diputado que se esté retirando y busque definir aunque sea un debate que le permita pasar a la historia, o sumar puntos concretos a su taxímetro inmediato.

El Diario de Madryn