Desde distintas áreas de la Secretaría de Minería se comunicaron con la redacción de Once  Diario, tras la difusión de la nota publicada por Prensa Geominera que reflejaba la situación “desesperante” por los despidos realizados en dicho organismo.


Las opiniones eran similares, todos se referían sin dudarlo a una medida “infundada” y “sorpresiva”, que llegó en algunos casos a anunciarles su despido por whatsap, horrible momento que tuvieron que pasar por ejemplo Juan Ignacio Ibarra y Nicolás Casanova que se desempeñaban en el área de prensa del sector.

Los despedidos sienten que el hermetismo de las autoridades forma parte de una complicidad ante quienes decidieron la medida, y pone en estado de alerta a los colaboradores que ven amenazada su fuente de ingreso, en momentos que conseguir un nuevo trabajo se torna prácticamente imposible.

En esta oportunidad, lejos están de decir –como si eso fuera un pecado- que los despedidos tienen simpatía o fueron colocados por el kirchnerismo, ya que esta medida afectó a misma gente del PRO, o, por lo pronto, que fueron nombrados por este gobierno.

Los despidos efectuados afectan proporcionalmente un 30% de la planta estable de minería, y es sin lugar a dudas el área de gobierno más impactada por los despidos, demostrando que no es prioridad para Macri el desarrollo de esta industria.

A Once Diario le resultó imposible comunicarse con gente del área de modernización, donde  apuntan todas las miradas de quienes fueron dejados sin trabajo, aunque también aseguran que todo fue –dicen of the record- consensuado con las autoridades de las áreas mineras.

Desde los gremios no pueden entender como en un año electoral las autoridades actúan de esta manera, con ese destrato hacia los empleados, y lejos de cualquier diálogo que tanto se jactan de tener y resaltan ante los medios de prensa, que siguen actuando como un perfecto blindaje ante decisiones que se ocultan de forma brutal.

La situación del SEGEMAR

En el SEGEMAR la situación es similar, para describir el momento solo falta escuchar a uno de los ex funcionarios que dijo tajantemente a Once Diario que “es un infierno”.

Cómo bien anticipaba la nota realizada por Prensa Geominera, que fuera difundida por este medio, ya en el día de ayer hubo manifestaciones de repudio, medida que seguramente se replicara en estos días.

Todo comenzó cuando fueron “bajando” uno a uno a todos los funcionarios que había designado Julio Ríos Gómez,  y en su lugar designaron gente sin el conocimiento y la capacidad de quienes reemplazaban.

También en off, trabajadores con amplia experiencia en el organismo cuentan que fue una “especie de nido de funcionarios que no sabían dónde colocarlos y terminaron en él SEGEMAR”.

Con el poder que adquirió Roca en la Secretaría Ejecutiva de la Institución, ante la pasividad de Julio Ríos Gómez -visto con otros ojos desde que “fueron” a sus ayudantes más cercanos-, día a día se suman recortes operativos y de gastos corrientes, lo cual marca la tendencia y desinterés de este gobierno por el desarrollo geológico, tanto para la minería como para otras industrias, y,  lo que es peor, para minimizar y tirar por la borda el prestigio que se supo ganar mundialmente el Servicio Minero Geológico Argentino, pionero en la región y polo de científicos más importantes de la minería latinoamericana.

Para una próxima nota agregaremos la triste situación del MUMIN, un museo que estaba ubicado en el edificio de Roca 651, que era una fuente de conocimiento para los alumnos de CABA y Gran Buenos Aires, pero que a los funcionarios de turno no les interesó capacitar y “amigar” a los porteños con el sector.

Despido inhumano en el INTI

En esa misma línea, aunque no tenga que ver con Minería, pero si estando en el mismo predio que ocupa el SEGEMAR ,sorprendió e indignó un despido ocurrido en el INTI

En este caso se trata de Alfredo Fernández, quien tiene una costosa discapacidad y fue echado del INTI tras 13 años: “No sé qué voy a hacer” dijo al portal minutouno.com

Alfredo Fernández quedó estupefacto cuando le dijeron que se había quedado en la calle. En diciembre firmó un contrato por 6 meses en el INTI, donde trabajó durante 13 años, pero se lo rescindieron sin mayores explicaciones. El problema es doble si se tiene en cuenta que su discapacidad le requiere una costosa atención médica y que, con 68 años, vive solo.

“Me llama el jefe de prensa y me dice: ‘a partir del 28 está despedido’. ‘¿Qué hice?’ ‘No importa, está despedido’. ‘Pero tengo el contrato firmado’. ‘Se lo anulo’. Y me mandó el telegrama”, relata Alfredo.

Luego se acercó para hablar y lo dejaron esperando en la puerta, pero logró colarse. “Hablé con un gerente operativo, Martín González, que reconoció que había trabajo para mí pero que no dependía de él sino de Recursos Humanos, el gerente es Ernesto Luna, que fue quien me despidió”, denuncia.

“Nunca me pusieron efectivo, hay mucha gente así en el Inti”, afirma y advierte: “El mes que viene no tengo casa porque no puedo pagar el alquiler, no puedo comer, me pegó un tiro en la frente esta gente”.

“Todavía no sé qué voy a hacer”, dice sobre cómo se las va a arreglar pero cuenta que un abogado de ATE presentará un recurso de amparo extraordinario. Además argumenta: “No me pueden echar porque el Inti no cumple con el 4% de trabajadores con discapacidad”.

Once Diario