“La compañía permanece enfocada en resolver los problemas legales y ambientales en torno al proyecto, y además del trabajo de remediación en curso, se ha embarcado en una revisión técnica de los parámetros y el potencial del proyecto”, expresó Mark Bristow, presidente y director ejecutivo de la empresa.


El jueves 14 de marzo, la Excelentísima Corte Suprema de Chile anuló la decisión administrativa de octubre del 2018 del Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta que había desestimado cuatro de las cinco órdenes de cierre emitidas por el regulador ambiental de Chile (la Superintendencia del Medio Ambiente o “SMA”) en enero de 2018 contra la subsidiaria chilena de Barrick Gold Corporation (“Barrick”) que posee la parte chilena del proyecto Pascua-Lama. Barrick no fue parte de este proceso.

La Corte Suprema revocó la decisión del Tribunal Ambiental de Antofagasta por motivos de procedimiento y devolvió el caso al Tribunal Ambiental para su revisión por un panel diferente de jueces, un proceso que podría durar varios meses. La Corte Suprema no revisó los méritos de las órdenes de cierre de la SMA de enero de 2018 que siguen vigentes y están sujetas a una apelación de Barrick.

El presidente y director ejecutivo de Barrick, Mark Bristow, dijo que, aunque la decisión no fue útil porque retrasó una decisión sobre el futuro del proyecto Pascua-Lama, la compañía permanece enfocada en resolver los problemas legales y ambientales en torno al proyecto, y además del trabajo de remediación en curso, se ha embarcado en una revisión técnica de los parámetros y el potencial del proyecto. Como parte de este trabajo, lleva a cabo extensos estudios geoquímicos y geohidrológicos para un plan de manejo del agua que confía será aceptable para la autoridad ambiental.

Bristow, quien el mes pasado se reunió con el ministro de minería de Chile, Baldo Prokurica, dijo que los activos chilenos de Barrick son una parte importante de su cartera global. Estos incluyen la mina de cobre Zaldivar de propiedad conjunta, el joint venture de Norte Abierto y el proyecto Alturas. En los últimos 10 años, la compañía ha gastado unos 8.000 millones de dólares en exploración y desarrollo, así como en regalías e impuestos, salarios y pagos a proveedores locales.

“Chile es un país amigable con los inversionistas, con una importante dotación de minerales, y que fomenta el desarrollo de proyectos mineros. Creemos que a pesar de los desafíos relacionados con el legado del proyecto Pascua-Lama, hay oportunidades interesantes, especialmente en el denominado cinturón de El Indio, y vamos a perseguir esto en línea con nuestra estrategia de crear valor para todos nuestros grupos de interés, incluyendo los gobiernos y la gente de nuestros países anfitriones”, dijo Bristow

Diario El Zonda