Un grupo de científicos logra recrear una técnica de refinado de oro usada en África en el siglo X

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Los orfebres que trabajaban durante los siglos X y XI en una ciudad de Mali, en África Occidental, eran capaces de refinar oro a unos niveles no igualados hasta varios siglos después, según los restos arqueológicos hallados en las excavaciones realizadas en la zona en 2005. Ahora, un equipo de investigadores ha logrado replicar esa técnica de purificación del oro y ha comprobado que funciona.


por José Ángel Pedraza

La Humanidad lleva acuñando monedas de oro desde el siglo VII a. C. Como es lógico, las técnicas de refinado del metal distaban mucho en aquellos días de las actuales. Sin embargo, en un rincón de África existieron unos artesanos que en los siglos X y XI de nuestra era eran capaces de alcanzar unos niveles de refinado de oro que no pudieron igualarse hasta muchos siglos después.

Se trata de los orfebres que trabajaban en la ciudad de Tadmekka (Mali), en África Occidental. En el año 2005, unas excavaciones realizadas por un equipo de arqueólogos británicos y de Mali, dirigidos por Sam Nixon, encontró unos fragmentos de crisoles de arcilla y moldes utilizados para la acuñación de monedas.

Las posteriores investigaciones llevadas a cabo por el equipo de Nixon, en colaboración con Thilo Rehren, especialista en tecnologías antiguas, les condujo a elaborar la teoría de que estos materiales los usaron los artesanos de Tadmekka en los siglos X y XI para refinar el oro y elaborar cospeles para acuñar monedas.

Esta teoría estaba apoyada por textos de la época que elogiaban los “dinares en blanco” de oro puro que se fabricaban allí. Unos textos que durante mucho tiempo se consideraron exagerados.

La riqueza en oro de África Occidental es conocida desde hace siglos: de hecho, allí se ubicaba el reino del emperador Musa Mansa, quien reinó entre los años 1312 y 1337 y fue considerado uno de los soberanos más ricos de la Tierra (en la imagen, fragmento de un atlas ilustrado con una miniatura de Musa Mansa sosteniendo en su mano una moneda de oro).

Ahora, unos años después del hallazgo, un equipo de científicos de la Northwestern University (Illinois, EEUU) ha logrado replicar con éxito el método medieval de purificación de oro descrito por Nixon y Rehren en un estudio de 2014, utilizando el mismo material y comprobando que el proceso funciona perfectamente.

El método implica calentar a altas temperaturas una mezcla de oro, arena y vidrio, logrando separar el oro.

“Hemos logrado demostrar que este innovador procedimiento de purificación de oro funciona perfectamente. Estos africanos medievales, que vivían en un lugar donde confluían varias rutas comerciales que atravesaban el Sahara, tenían una gran sofisticación en el uso de los materiales que tenían disponibles. Su técnica de filtrado de la materia prima a través de polvo de vidrio no se había utilizado hasta entonces, fue un hallazgo arqueológico único”, asegura Marc Walton, director del equipo de investigadores.

Los científicos utilizaron arena extraída del cercano Lago Michigan, polvo de oro y vidrio procedente del reciclaje para realizar un experimento que imitaba la técnica original. El polvo de oro se fundía y se filtraba a través del vidrio molido para purificarlo, eliminando las impurezas, que quedaban disueltas en el vidrio, y obteniendo oro de gran pureza.

Además, se utilizaron también copias de los moldes originales de arcilla para fundir cospeles de monedas, aunque el metal utilizado fue bronce, en vez de oro, por motivos presupuestarios.

Oroinformacion.com