Mendoza: Nuevos desarrollos inmobiliarios privados sostienen la construcción

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Aunque los números generales muestran caída, los proyectos de “real state” siguen traccionando al sector.


Gustavo Rogé / Los Andes

Por Mauricio Manini – Especial para Los Andes

Estadísticas difundidas por la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP) demuestran que en los primeros cinco meses del año la construcción privada cayó 13% en Mendoza. Sin embargo se siguen consumiendo más de 25.000 toneladas de cemento en bolsa por mes dentro de la provincia, lo que significa que al menos una parte del sector sigue activa.

Según empresarios consultados por Los Andes, son las inversiones de “real state” (grandes desarrollos inmobiliarios) las que traccionan el mercado y no permiten que la caída general sea mayor. Mientras las obras particulares están se han visto resentidas por la recesión económica y la incertidumbre electoral, los negocios pensados a largo plazo han seguido avanzando.

Inversiones locales

La directora comercial de Hyde Development, Mariana Cucchi, explicó que el “real state” es un rubro que no espera resultados inmediatos: “Nuestro plan estratégico es a largo plazo. Nosotros seguimos invirtiendo a pesar de los tiempos de crisis porque apostamos al lugar donde estamos y porque verdaderamente confiamos que estamos en la parte baja del ciclo. Cuando el ciclo se revierta podremos capitalizar todo lo invertido en este tiempo”.

En esa línea, comentó que están avanzando con la construcción de dos barrios y tres complejos de departamentos. “Los barrios en desarrollo son Los Tarcos, que entregaremos este año, y Terrazas Park Lunlunta, que se encuentra en preventa y entregamos el año que viene. Dentro del barrio Terrazas Park Lunlunta van dos torres de 15 departamentos cada una. Aparte, está la torre Tacuara II en el centro de Luján”, enumera Cucchi.

En el caso de Kaikoura Group, su gerente Gustavo Martí cree que la crisis debe ser vista como una oportunidad: “Este año es bueno para iniciar proyectos que demoran entre 1 y 2 años. Vemos la crisis como una oportunidad para que, cuando el año que viene todo se normalice y Argentina empiece a crecer, nosotros ya estemos en movimiento. Pensando que en real state cada proyecto lleva entre 18 y 2 meses”.

En el área de proyectos, los desarrolladores de Chacras Park están por iniciar la construcción de dos edificios en la zona, uno corporativo para grandes empresas y otro de uso mixto para oficinas y locales comerciales. “El año que viene con la Argentina más direccionada continuaremos con nuestro master plan. Si bien hubo caída en ventas de unidades residenciales y hay estanflación, estos son proyectos que llevan entre año y medio y dos años”, remarca Martí.

Desde el área comercial de Terrandes, Fabiana Carrizo comentó que tienen la voluntad de seguir adelante con sus inversiones debido a que “Mendoza tiene mucha necesidad de desarrollos inmobiliarios”. A sus ocho barrios privados ya entregados entre Luján y Maipú, se suman cuatro en proceso de urbanización: Milcayac II, Abedul, La Quebrada y La Herradura. Además cuentan con “muchos proyectos a futuro para los próximos 10 años”.

Desde Terrandes reconocieron que no escapan a las fluctuaciones de mercado ni a la recesión de la economía, pero remarcaron que no ha postergado ni cancelado proyectos. “La gente sigue necesitando tener su casa propia, pero tiene muy poco acceso a los créditos hipotecarios, por eso se vuelca a la compra en preventa. Hoy los valores que se manejan en el mercado para posesión inmediata son inaccesibles”, analiza Fabiana Carrizo.

Dólar y las elecciones

La coyuntura económica incide con fuerza en las decisiones de las personas sobre invertir o no, y hay varios factores que entran en juego. De todas formas, el mercado de los dearrollos inmobiliarios sigue en movimiento debido a que existen actores que ya contaban con capital para invertir y a que la “casa propia” sigue siendo una aspiración.

En la óptica de Mariana Cucchi, cuando hay tiempos de crisis, quienes tenían ahorros buscan resguardar su capital en bienes seguros. “La fluctuación del dólar interfiere mucho en el asalariado, la persona que con lo que gana mes a mes quiere adquirir una vivienda. Hoy eso prácticamente no existe. Los que siguen invirtiendo son los que tenían algún ahorro previo y quieren resguardarlo con una inversión sólida”, comenta desde Hyde Development.

Para el representante local de Kaikoura Group, hay una mayor estabilidad que en otros años y cree que Argentina en general atraviesa cambios culturales “beneficiosos para el país” en términos de institucionalidad y ello les permite ser “optimistas ante el futuro”.

Según comparan desde Terrandes con el año electoral de 2015, la incertidumbre política que repercute en varios sectores de la economía no afecta tanto a este sector. Así, Carrizo recuerda: “Durante 2015, año electoral, en cuatro meses vendimos un barrio completo en preventa. La necesidad sigue estando, más allá de las elecciones. La inseguridad se siente cada vez más y las personas quieren que sus hijos crezcan en un ámbito tranquilo”.

Apuesta en un período recesivo

Una de las inversiones que más llamaron la atención durante el primer semestre fue la primera fábrica de papas pre fritas congeladas de la provincia. Allí se quiere producir 120 mil toneladas por año en los 25 mil metros cuadrados que tiene la planta ubicada en Luján de Cuyo en la ruta 7, km 397. Requirió de una inversión de U$S 140 millones y se espera que tenga un retorno en facturación de U$S 120 millones anuales.

En el momento de la inauguración, Fabio Calcaterra, presidente de Simplot Argentina y primo de Mauricio Macri, afirmó que esto cambiaría “la matriz productiva de Mendoza” y emplearía a 270 personas de forma directa y 2.500 de manera indirecta.

Un mes después de la inauguración, desde la empresa sostienen su visión y afirman: “Simplot invierte en Argentina por su confianza en los recursos humanos y naturales, generando riqueza para exportar al resto del mundo”. Además, ante la consulta de por qué invertir en tiempos de crisis, responden que “los bajos costos en momentos de crisis, en términos internacionales, son más bajos, lo que permite ser más competitivos respecto a otros países para industrias de escala con perfil exportador”

Diario Los Andes