Neuquén: El proyecto minero Andacollo y la importancia de un Estado presente

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Por Alejandro Nicola, Presidente del bloque de concejales del MPN


El Proyecto Minero Andacollo-Huinganco comenzará nuevamente a producir oro y plata, y marcará un nuevo hito para el Norte neuquino tras un laborioso camino liderado por el gobierno provincial que involucró a los municipios y a la comunidad, y que es la demostración de que Neuquén tiene un Estado presente que responde a las necesidades de su gente, con una visión de desarrollo social y económico y la aplicación de políticas públicas que permiten brindar oportunidades de crecimiento a todos sus habitantes.

Es importante mirar hacia atrás para para dimensionar el presente. A fines de 2015, y después de 18 años de producción continua, la concesionaria Minera Andacollo Gold S.A. (MAGSA) cesó sus actividades de producción de oro y plata. La salida de la compañía se dio por varios factores, como el contexto económico del país, la baja del valor del oro a nivel internacional y también la falta de inversión y de planificación adecuadas.

A raíz de esa decisión, perdieron su trabajo 120 empleados directos y se vio afectada la economía de toda la región de Andacollo y Huinganco, donde el proyecto minero es, por lejos, el principal motor económico.

El entonces gobernador Jorge Sapag y su ministro de Economía Omar Gutiérrez tomaron la firme decisión de preservar el proyecto y garantizar las fuentes laborales así como también el resguardo del activo minero, compuesto de maquinaria, planta de tratamiento y equipos.

Se contrató de manera directa al personal de MAGSA como empleados de la empresa provincial Corporación Minera del Neuquén (Cormine), que fueron encomendados a la tarea de realizar el mantenimiento de los equipos y minas y cuidar la integridad del proyecto a fin de relanzarlo y ponerlo en producción nuevamente. Esta decisión demandó una inversión por parte del gobierno provincial de 120 millones de pesos a valores actualizados, y tuvo como fruto la posibilidad de, en enero de 2017 y tras una licitación internacional, otorgar en concesión el proyecto a Trident Southern Explorations S.R.L.

Todo el proceso del proyecto minero Andacollo-Huinganco es la clara demostración de que Neuquén tiene un Estado provincial presente, cercano a su gente, que se puso al frente de la resolución de la crisis cuando el sector privado se retiró.

Al momento de la concesión, la nueva empresa a cargo del proyecto tomó 72 de los ex empleados de MAGSA, permaneciendo el resto, hasta la actualidad, como empleados de Cormine y abocados a tareas mineras.

Desde febrero de 2017 a la fecha, la nueva concesionaria se dedicó a un proceso de fuerte inversión de unos 50 millones de dólares, a fin de transformar el proyecto. Montó una nueva planta de tratamiento de última tecnología, traída desde Australia, y sumó maquinaria de interior totalmente nueva y moderna. También construyó un nuevo dique de cola seco que por su tecnología, condiciones de seguridad y ambientales, es único en el país.

La planta de personal creció a más de 240 empleados directos y se espera que llegue a los 350 en poco tiempo, lo cual significa un impulso inédito para la economía del norte neuquino.

Luego de la fuerte crisis que vivió la zona con el cierre del proyecto en 2015, y por la decisión del gobierno provincial, de los municipios y la comunidad, hoy estamos frente a un proyecto de producción minera mucho más fuerte e importante que el que existía entonces, y con un futuro promisorio.

Todo el proceso del proyecto minero Andacollo-Huinganco es la clara demostración de que Neuquén tiene un Estado provincial presente, cercano a su gente, que se puso al frente de la resolución de la crisis cuando el sector privado se retiró, que preservó las fuentes laborales y el activo minero y que buscó un nuevo inversor para volver a poner en pie la producción minera, de forma sustentable social y ambientalmente.

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