Coipasa, capital mundial del litio

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Por Óscar Vargas Villazón, Docente de Economía de la Universidad Católica Boliviana (UCB), experto en litio


En un futuro próximo, en una planta industrial que será instalada en el salar de Coipasa (Oruro), se producirá uno de los elementos cruciales para la nueva economía global: la “salmuera remanente”. Esta sustancia, extraída de las piscinas de evaporación, será procesada y refinada, para dar lugar a cristales, que a su vez permitirán obtener el codiciado hidróxido de litio. Además, este complejo cohabitará con plantaciones de quinua real orgánica, el grano de oro que solo es producido en el espacio intersalar. Para lograr este emprendimiento, Yacimientos del Litio Bolivianos (YLB) y la compañía TBEA Group de China firmaron una minuta, el 20 de agosto, para constituir la empresa mixta YLB-TBEA, bajo el sistema de joint venture, con el 51% de las acciones en manos del Estado boliviano y el 49% para el consorcio privado chino.

Qollpa significa “sal” en aymara. De ese vocablo deriva la palabra Coipasa, nombre que recibe el segundo salar más grande de Bolivia y el quinto del mundo, con 2.218 km2 de extensión, situado a 3.680 metros sobre el nivel del mar. Allí se construirán cinco fábricas: una planta de sulfato de potasio, propiedad de YLB bajo la modalidad de llave en mano, con capacidad para producir 450.000 toneladas año (t/a); y cuatro plantas propiedad de la Empresa Mixta YLB-TBEA: una de hidróxido de litio, que producirá 60.000 t/a; otra de ácido bórico (60.000 t/a); otra de bromo puro (10.000 t/a), y una de bromuro de sodio (10.000 t/a). Esta producción estará dirigida prevalentemente al mercado asiático, en especial a China.

Según Benchmark Mineral Intelligence, el mercado actual está bajo el dominio de un oligopolio conocido como los “Tres grandes”: SQM de Chile y las compañías norteamericanas Albemarle y Livent. Pero esta situación estaría por cambiar, luego de que varias empresas privadas chinas decidieran invertir en el ‘triángulo del litio’. Una de éstas es la compañía Ganfeng, que compró a SQM el 50% de su participación en el salar de Cauchari-Olaroz (Argentina). Ganfeng apunta a producir 25.000 t/a de carbonato de litio a partir del próximo año. Por otra parte, la empresa china Tianqi ha estado expandiendo su presencia en Chile, tras invertir $us 4.100 millones por el 24% de SQM.

Por lo señalado anteriormente, con la nueva empresa mixta YLB-TBEA, el hidróxido de litio del salar de Coipasa podrá ingresar a un mercado muy competitivo como el de China, convirtiendo a esta región de Oruro en un polo fundamental de la cadena de suministro global de vehículos eléctricos; lo que a su vez le dará la posibilidad de llegar a ser en uno de los administradores del mercado global de litio. Definitivamente, el destino de Coipasa no es solo ser un productor más de litio, sino convertirse en la capital mundial del litio.

La Razón (Bolivia)