Mineros alemanes en Salta

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Por Ricardo Alonso


En la última mitad del siglo XIX comenzaron a llegar a Salta numerosos alemanes para trabajar en la minería local, algunos de los cuales hicieron fortuna y se convirtieron en los genearcas o primeros ascendientes de muchas de las familias actuales.

En el censo de Salta de 1865, realizado por Plácido Aimó y Juan Martín Leguizamón, figuran nueve alemanes viviendo en Salta.

Uno de ellos fue Otto von Klickx o Klix (1838-1903). Klix nació en Magburgo y se formó intelectualmente en las universidades de Leipzig y París. Llegó a Buenos Aires en la década de 1850 y se trasladó a Córdoba donde logró sobrevivir a un ataque de los indígenas que quemaron la carreta en que viajaba junto a sus pertenencias.

Enseñó lenguas clásicas, inició la industria de la cerveza, se interesó por la arqueología influenciando a Juan Martín Leguizamón y realizó trabajos de explotación minera. Se sabe que concentró sus esfuerzos en las viejas minas de plata del cerro Acay, en las nacientes del río Calchaquí, que fueron explotadas originalmente por los calchaquíes y más tarde por los españoles.

Trabajó en la década de 1880 el conjunto de minas conocidas como Río Blanco, Capillas y Milagros. Preparó un informe minero valioso, detallado y bien documentado, que se publicó en los diarios de la época y que fue incorporado a la Memoria Descriptiva de Salta (1889) de Manuel Solá y más tarde a otros informes nacionales que se prepararon para distintas exposiciones internacionales.

Klix se casó en 1868 con la salteña Carmen Salas Castro, hija de don Mariano Salas y de doña Escolástica Castro.

Trabajo y tragedia

En 1887, Abraham Becerra, que fuera comisionado a la Puna para preparar un informe sobre borateras para el gobierno menciona numerosos mineros alemanes, entre ellos los Boden, Klix, Augspurg y Becker.

La comunidad alemana aumentó considerablemente hacia fines del siglo XIX, cuando aparecen una treintena de alemanes viviendo en Salta.

Jorge H. Boden fue otro ciudadano alemán que llegó a Salta en la década de 1880 y se interesó por la minería. Fundó la sociedad Boden y Cía. Boratera con la cual solicitó numerosas propiedades mineras de borato común (ulexita) en el salar de Cauchari, actualmente Jujuy.

Uno de los socios de Boden fue el alemán Carlos Ziegner (1842-1882) de triste final. Ziegner se casó en Salta el 7 de mayo de 1871 con doña Flora Uriburu, hija de José Uriburu y Serafina Uriburu. En 1881, durante la visita del sabio geólogo Ludwig Brackebusch a Salta era vicecónsul alemán interino. Fue asesinado en el “Teatro de Salta”. En su partida de defunción fechada el 12 de octubre de 1882 figura muerte por “herida de bala” y edad de 40 años. Ziegner era socio comercial de Jorge Boden, que fue el blanco del ataque, pero la bala terminó matando a Ziegner.

Boden explotó minerales metalíferos y no metalíferos. Fue el dueño de numerosas borateras en salares de la Puna salto – jujeña, de yacimientos de plomo, plata y cobre en San Antonio de los Cobres, minas de oro tanto de vetas de cuarzo como de aluviones en Olaroz y otros depósitos. En las minas metalíferas tuvo como socio al francés Emilio Fressart y como representante de la compañía a Teodoro Becker.

Nombres ilustres

Las minas que explotaban y los establecimientos metalúrgicos que procesaban los minerales recibían nombres alemanes como Humboldt, Bismarck, Gutenberg, etcétera.

El metalurgista alemán Emilio Hnicken (1894) comenta que desde el establecimiento Humboldt se despachaban importantes partidas de metales a Europa por intermedio de la casa Boden y Cía. Esta firma fue dueña también de la rica mina de borato Siberia en el salar de Cauchari que explotó por una década, desde 1889 a 1899, cambiando luego la razón social a Boden y Augspurg habiéndose extraído la cantidad de 3.600 toneladas de borato de acuerdo con el reporte elevado por el Ing. Enrique Hermitte.

Tierra de boratos

Por un informe en el Archivo Histórico de Salta del 12 de diciembre de 1893, se cuenta con una nota enviada por el empresario minero Jorge H. Boden al ministro de Hacienda, Dr. Luis Linares, en la cual le expone sobre las propiedades de “borato de cal” que posee en el distrito de San Antonio de los Cobres en el departamento de La Poma.

Comenta que “la Boratera Pastos Grandes, en el distrito mencionado, pertenece al señor Ángel C. Roco”. En cuanto a la boratera Siberia de propiedad de los señores Moisés Lozano y Jorge H. Boden, es explotada por los señores Boden y Augspurg con 10 a 12 trabajadores, habiéndose extraído para ese año de 1893 la cantidad de 9.050 quintales. Como dato químico dice que el mineral contiene 36 a 38 por ciento de ácido bórico. Menciona que la Boratera Antuco, de iguales dueños que la anterior, es explotada por el Sr. Ángel C. Roco. Finaliza comentando que “su larga ausencia del país” le impide proporcionar más datos al señor ministro. La curiosidad es que esos territorios difusos entre Bolivia y Argentina, que habían pasado a manos chilenas por la guerra del Pacífico, tenían las propiedades concedidas tanto por el gobierno de Chile como por el de Salta. Al punto que una de las minas puneñas había recibido el nombre de “Chilena – Argentina”.

Otro alemán que incursionó en la explotación de boratos en aquellos años fue Adalberto Schmied en su boratera “Porvenir” del salar del Cauchari, propiedad que luego vendió a la Compagnie Internationale des Borax, que se convertiría más tarde en Boroquímica Samicaf de gran actuación en Campo Quijano durante el siglo XX.

Guillermo Augspurg fue otro de los importantes mineros alemanes y se lo encuentra mencionado en asociación con otros alemanes o bien nativos de la región, tal el caso de Ángel C. Roco, Moisés Lozano o los hermanos Corbalán.

Augspurg por su cuenta o en sociedad fue propietario de minas en Cauchari, Antuco y Pastos Grandes. El dibujante Jorge Augspurg y el médico Guillermo Quintana Augspurg formarían parte de su descendencia. Algunas de las minas del rico distrito minero de San Antonio de los Cobres fueron también explotadas por dos hermanos alemanes: Julio Korn y Jerardo Korn.

Eran originarios de Göttingen y llegaron al país en la década de 1870. En su viaje por el norte argentino, Ludwig Brackebusch señala que: “atravesé las cadenas occidentales y me dirigí a las minas de Los Chorrillos (4.400 m) trabajadas por un par de compatriotas de Göttingen, los hermanos Korn”.

Estos por su parte o asociados a los otros alemanes montaron un importante ingenio de fundición de metales en Alto Chorrillos al que llamaron “Humboldt” en homenaje al gran viajero explorador alemán. Los hermanos Korn también explotaron desde 1874 a 1880 los lavaderos de oro próximos a Incachule en la cuesta del Abra del Gallo. Fueron concesionarios de minas de plata, plomo y boratos en la Puna salteña. La producción de lingotes de metal que se fundían en los ingenios que operaban cerca de San Antonio de los Cobres se bajaba a lomo de burro y tropas de mulas por la Quebrada del Toro y se exportaban a Hamburgo.

Otro importante minero alemán de la época fue Teodoro Becker, socio comercial de Boden, Fressart y otros. Becker tenía minas de plata y de boratos a su nombre. Guillermo Mayer figura en 1882 como propietario de la mina Bismarck de plata. Juan Gottling, solicita minas de borato como socio de Jorge Boden y se presenta como de nacionalidad alemán, casado, mayor de edad y domiciliado en Cerrillos (Salta). También aparece un alemán de apellido Asmus y socio de alguno de los anteriores. A la larga lista de mineros alemanes del siglo XIX como Boden, Klix, Augspurg, Korn, Becker, Gottling, Asmus, Schmied, etcétera se suma en el siglo XX la figura del Dr. Lutz Witte, prestigioso geólogo alemán que se radicó definitivamente en Salta donde fundó su linaje.

La página de la historia que suma particularmente a mineros alemanes, franceses e italianos en la Salta del siglo XIX merece ser estudiada a mayor profundidad no solamente por el titánico trabajo realizado en una época sin infraestructura de ningún tipo, sino también porque muchas familias salteñas provienen de aquellos hombres que trabajaron a brazo partido las riquezas del subsuelo puneño.

El Tribuno