El oro, la mejor materia prima para incluir en una cartera de inversión, según el Consejo Mundial

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Un reciente informe publicado por el Consejo Mundial del Oro pone de manifiesto el potencial de este metal como elemento potenciador y diversificador en una cartera de inversión, en comparación con otras materias primas. De hecho, el oro ha superado en revalorización a la mayoría de las commodities, incluyendo a los metales preciosos, durante las dos últimas décadas.


por José Ángel Pedraza

El informe “Oro: la materia prima de inversión más efectiva”, publicado el pasado 11 de septiembre por el Consejo Mundial del Oro, pone de relieve el papel de este metal como elemento dinamizador y de diversificación en una cartera de inversión, al tiempo que revela que su presencia en este entorno es mucho menor de lo que debería.

Como señala el informe en su introducción, “el oro es una materia prima utilizada en la fabricación de bienes manufacturados, que es la definición de commodity. Pero es mucho más que eso. Como bien de consumo e inversión, es un activo con múltiples caras que cuenta con una dinámica de suministro y demanda muy diversas que desempeñan un importante papel en su actuación”.

El informe señala que el oro es un activo que se distingue del resto de commodities y que se ha beneficiado de unas características únicas:

Ofrece mejores y más seguros retornos a largo plazo que el resto de materias primas.

Es un elemento diversificador mucho más efectivo.

Su revalorización es mayor que la de las commodities en periodos de baja inflación.

Tiene una menor volatilidad.

Ha demostrado su capacidad como depósito de valor.

Cuenta con una elevada liquidez.

Los datos del informe del Consejo Mundial revelan que el oro se ha revalorizado un 10,4% de media anual desde la eliminación del patrón oro en 1971, una cifra equivalente a la revalorización del índice bursátil S&P 500.

Además, el metal ha superado al resto de las commodities, incluyendo los metales preciosos, en los últimos cinco, 10 y 20 años (ver gráfico).

Una de las propiedades más interesantes del oro en términos de inversión es su cualidad como elemento diversificador de la cartera, algo especialmente interesante en periodos de riesgo sistémico.

Como apuntan desde el Consejo Mundial, “el oro tiene muy poca o ninguna correlación con la mayoría de activos, incluyendo las commodities, durante los periodos de estrés. Esa correlación es dinámica y va cambiando durante los ciclos económicos, para beneficio de los inversores”.

Su doble naturaleza de bien de consumo y de inversión permite que, cuando las condiciones económicas son benignas, tiende a aumentar el gasto en sectores como la joyería o los dispositivos tecnológicos, lo que beneficia al oro.

En cambio, en tiempos de riesgo sistémico, los participantes en el mercado buscan activos de alta calidad y gran liquidez que minimicen las pérdidas. Esto también beneficia al oro, ya que dispara la demanda de inversión y hace subir el precio.

Por ejemplo, durante la corrección que sufrieron los mercados de capitales en el cuarto trimestre de 2018, el índice S&P 500 de la bolsa estadounidense cayó un 14% y las commodities un 9%, mientras que el oro se revalorizaba un 8%.

Escasa volatilidad

El oro, además, es un activo mucho menos volátil que la mayoría de las materias primas. También es menos volátil que las acciones y, por ello, tiene la capacidad de mejorar la estabilidad de una cartera de inversión y aumentar de forma segura sus rendimientos.

En periodos de elevada inflación, el oro también mejora la actuación del resto de commodities y cuando la inflación baja, su rendimiento es mejor que el de otras materias primas, al experimentar un aumento de la demanda debido a la mejora de las condiciones económicas.

Según el informe del Consejo Mundial, “este comportamiento resulta especialmente relevante hoy en día, ya que las actuales expectativas en torno a la inflación son muy bajas, así que el oro debería mejorar la actuación de otras materias primas”.

Eficiente, pero poco representado

El problema que revela el informe de este organismo de la industria del oro es que, aunque las cualidades específicas del oro lo diferencian de otras materias primas, los inversores tienden a incluirlo dentro del bloque de commodities en las carteras de inversión, con lo que su representación total en las mismas resulta muy inferior a lo que debería ser.

Según los analistas del Consejo Mundial, “las commodities suelen representar menos de un 10% del total de la cartera de inversión. El oro habitualmente representa el 10% de esa cantidad. En otras palabras, la cartera de inversión tendrá una exposición total al oro de menos del 1%”.

Añadir entre un 5 y un 10% de materias primas a la cartera de inversión ha permitido aumentar de forma segura los rendimientos de la misma durante los últimos 20 años. “Sin embargo, el oro puede hacer mucho más. Durante las dos últimas décadas, reemplazar o complementar la presencia de materias primas en la cartera con oro proporciona dos beneficios clave: aumenta los retornos absolutos y reduce la volatilidad de la cartera en comparación con otra sin exposición a las materias primas”, señalan.

La conclusión es clara: “de entre todas las materias primas, algunas se consideran bienes de lujo, otras tienen aplicaciones tecnológicas y otras son productos básicos. Algunas protegen frente a la inflación, la devolución de las divisas y todas permiten una cierta diversificación en la cartera de inversión. Sin embargo, solo el oro cumple todas y cada una de estas funciones”.

Oroinformacion.com