YCRT: Cómo hacerse el boludo en tres pasos

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Todos sabemos que los políticos y especialmente aquellos adheridos por el pegamento kirchnerista, tienen, además de cara de piedra, una velocidad increíble para el reciclado de la memoria, casi como el reseteo de un disco duro, donde pueden partir de cero, sin recordar nada de lo ocurrido hasta ayer. Esto pasa porque los medios provinciales, están educados en la cómoda y lucrativa costumbre de “escuchar” y no “preguntar”. En ese marco, cualquiera de estos reciclados dice cualquier cosa, como, por ejemplo el Secretario de Ambiente de la provincia, hablando del Estudio de Impacto Ambiental de la usina de Río Turbio. 

Recordemos que la justicia federal ha ordenado que la usina de Río Turbio no podrá funcionar (igualmente no funcionará), por falta del Estudio de Impacto Ambiental, el cual fue hecho mal, incompleto y al solo efecto de simular lo que para el gobierno kirchnerista era un trámite desperdiciado y nunca en la última década le importó cumplimentar.

Claro, ahora el caramelo financiero, léase: conjunto YCRT, Usina termoeléctrica de Río Turbio, está en la boca de “Cambiemos”. Desde diciembre del 2015 se lo quitaron a Cristina y la cuñada Alicia se quedó sin una fuente de respaldo financiero para hacer política, que nunca habrían esperado perder.

Dicho esto, todo lo que antes era bueno, ahora es malo y viceversa. Por lo tanto, la gran empresa que antes era YCRT, hoy está siendo destruida por la nueva administración nacional y la usina, que de acuerdo a la perspectiva del kirchnerismo “tendría que estar funcionando”, porque CFK la inauguró con una garrafa de gas en el 2015, sigue atada al neoliberalismo de Macri.

En términos objetivos, si hoy en argentina hubiera un gobierno realmente de perfil neoliberal, el yacimiento estaría cerrado por ser financieramente inviable, deficitario y altamente costoso para nada y la usina, transformada en un parque de diversiones. Sin embargo, “Cambiemos”, sigue adelante con los emprendimientos, por cuestiones políticas pero también por interés partidario. Hoy YCRT ha cambiado de manos y más allá de la denuncia contra De Vido, hay una zona oscura de la actual administración de la que no se habla y que mantiene los viejos vicios heredados. Su uso político es innegable y la productividad y viabilidad son aún, materias pendientes que tal vez no veamos nunca.

En este marco, aparece el Secretario de Ambiente de la provincia, Mariano Bertinat, quien “muy preocupado por la demora en al cuestión ambiental” dijo que YCRT debería estar trabajando en el Estudio de Impacto Ambiental de la termousina y fue más allá al señalar “Desde hace tiempo venimos reclamando que la empresa indique como se tratarán las cenizas”. Onomatopeya: grillitos…

Como venimos explicando hace tiempo, YCRT que contrató a la empresa Isolux para la obra no ha presentado aún la información acerca de cómo será tratada la ceniza. Se trata del residuo final del carbón en la central y es importante que la empresa presente el estudio de impacto para cumplir los requerimientos ya hechos de la provincia. A la fecha estamos esperando el informe de YCRT que es vital para que la usina pueda funcionar” y remató “desde que cambió la gestión no ha habido avances sobres las observaciones del estudio realizado en a la gestión anterior o si iban a realizar uno nuevo, desde entonces no han avanzado ni presentado nada al respecto. No se puede especular con las expectativas de los trabajadores que son quienes han sido postergados durante el último tiempo”.

Hay tres pasos fundamentales que se deben cumplir para hacerse el boludo cuando uno está en funciones y debe parecer que está preocupado por algo que jamás hicimos; argumentar sin razón y aparentar que nos interesa, lo que en realidad nos importa muy poco.

El primer paso es, como lo hizo el funcionario de Alicia Kirchner, creer que nació de un repollo y si bien posiblemente llegó hace poco a Santa Cruz, porque jamás se lo escuchó nombrar y si alguien lo ve en la calle no lo reconoce ( esto hasta puede ser una ventaja, teniendo en cuenta los tiempos que corren), se debe hacer abstracción total del pasado y solo creer en el presente y pensar que todo nació a partir del 10 de diciembre de 2015. El segundo paso es hablar con soltura haciéndolo ante quien jamás nos preguntaría nada incómodo, simulando que antes de mí no hubo nada y la culpa es de todos los anteriores; pero por las dudas no dar nombres porque cabe la posibilidad de encontrar a los mismos que nos pagan. Y tercer paso (lo fundamental) tener la piel dura, el rostro pétreo, la voz firme para que no se note el temblor al hablar y decir tantas boludeces; y claro está, no ponernos colorados.

El Secretario de Ambiente de la provincia ha superado las expectativas y cumplido cabalmente los objetivos impuestos, en los tres pasos necesarios para hacerse el boludo.

Agencia OPI Santa Cruz // Por Rubén Lasagno