Una justicia cómplice de las mineras

0
729

En 2015 y 2016 la Barrick Gold derramó cianuro en el río Jáchal de San Juan. El juez federal Sebastián Casanello procesó a Ricardo Villalba, ex director del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales del CONICET y a otros funcionarios del gobierno anterior por “abuso de autoridad”. La empresa minera y los responsables de controlarla quedaron fuera de la causa. Con este fallo como excusa, los empresarios mineros buscan modificar la Ley Nacional de Glaciares y aseguran contar con el aval de Macri, que apenas asumió eliminó las retenciones del sector.


Por Marcelo Parra

Con la ambición de las mineras de explotar yacimientos que están bajo los glaciares de nuestra cordillera, el Juez Federal Sebastián Casanello procesó a funcionarios del Instituto Nacional de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) por el delito de “abuso de autoridad en tanto incumplieron con lo establecido en la ley de presupuestos mínimos para la preservación de glaciares”. La causa fue iniciada a raíz de distintos desbordes de la mina de Veladero, en la provincia de San Juan, sobre el río Jáchal en 2015 y 2016. El ex director del Instituto, Ricardo Villalba, es investigador Principal CCT CONICET de Mendoza y tuvo a su cargo el relevamiento de glaciares de la cordillera para la elaboración de la Ley Nacional de Glaciares que fue sancionada en 2010, convirtiendo a nuestro país en el primer país del mundo en tener una ley y un inventario que protege a los glaciares.

Para muchos lo de Casanello es una verdadera persecución de la justicia a la ciencia. Para la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) es una oportunidad para avanzar sobre glaciares “sin trascendencia”: “Hay que hacer una ley técnicamente aceptable, que preserve los glaciares importantes y los vinculados al paisaje. Pero hay que dejar que la actividad se desarrolle en los que no tienen ninguna trascendencia”, afirmó Jaime Bergé, vicepresidente de la CAEM al Diario La Nación este 15 de enero.

Ricardo Villalba y el geólogo Pierre Pete, entre otros, se dedicaron a censar a todos los glaciares de la cordillera y para eso tomaron la decisión de incluir a toda masa de hielo mayor a una hectárea. De esta manera se sancionó la ley que protege a los glaciares y que obliga a “cesar con cualquier actividad humana que comprometa a las reservas de agua en el marco de los bienes de dominio público”.

Pierre Pete explica: “Hace años que mapeamos los glaciares de diez provincias. Hacemos monitoreo constantes para ver en la situación en la que se encuentran. De esta manera pudimos conocer las reservas hídricas y la cantidad de glaciares que hay en el país, hasta el momento del relevamiento no se tenía ese dato. Junto a un grupo de investigadores del CONICET ayudamos a redactar la ley con precisiones técnicas y quedamos muy conformes. El espíritu de la ley es muy bueno, no hay otras leyes similares en la región para la protección de glaciares y claramente no se podía proteger lo que no se conocía”.

Cuando comenzó el derrame sobre el río Jáchal, las mineras Veladero y Pascua Lama, de la Barrick Gold, continuaron funcionando ya que nada se los prohibía, debido a que los glaciares de la región son menores a una hectárea. Por este motivo, la ONG “Jáchal no se toca” presentó una denuncia en la justicia con el fin de preservar el medio ambiente. La causa llegó a la Corte Suprema y se dividió en dos, al juez Casanello le encomendaron investigar a funcionarios del gobierno anterior, mientras que en un juzgado de San Juan quedó la causa contra los empresarios que estaban contaminando el río. Casanello procesó a los científicos y los empresarios quedaron fuera de la causa.

Villalba afirma que se encuentra “procesado, embargado y con la prohibición de salir del país en el marco de un fallo que distrae la atención de los empresarios que contaminaron y de los funcionarios de la provincia de San Juan que debían controlar que no hubiera ningún tipo de contaminación”. Y agrega: “A los 61 años estoy atravesando un momento muy doloroso, porque ocupó mucho tiempo y mucha gente hacer entender a la sociedad y a los legisladores la importancia de cuidar un recurso estratégico como los glaciares. El fallo de la justicia deja abierta la puerta para cambiar la Ley de Glaciares y cuestiona el relevamiento realizado”.

Además, comenta el “shock” que le produjo notar que el juez no aceptó ninguna de las explicaciones científicas para entender porque se tomó sólo masas mayores a una hectárea. “La relación que hace Casanello entre el derrame, la contaminación y el tamaño de un glaciar no tiene sentido”, asegura.

Para Pete, Ricardo Villalba es uno de los grandes responsables de que Argentina tenga una ley que protege a los glaciares y considera curioso que el juez culpe al científico y no a la empresa: “Nadie de la empresa fue nunca detenido, ningún empresario fue sancionado. La Corte Suprema de la Nación dijo que hay que investigar a los funcionarios nacionales que puedan haber permitido el derrame y así se llegó hasta los científicos que colaboramos para hacer la ley. El argumento es que el inventario está mal hecho y que por eso se permitió operar a la empresa y que está continuara con la contaminación por derrame. Esto es indignante, no se puede culpar a la persona que mapea por el derrame. De esta manera nada se supo de verdad de la causa, se calcula que tiraron más de un millón de litros, que nadie controló y nada se sabe, nada se ha hecho para que no vuelva a ocurrir”.

Por último, Pete aclara: “Se le presentaron al juez testimonios escritos, estudios y explicaciones desde la lógica, pero nada quiso atender. Elige a qué testimonio le va dar importancia. Incluso hemos logrado avales internacionales para demostrar la calidad del trabajo pero nada. Claramente, la implicación directa es perseguir al científico para evitar que se investigue a la empresa”.

Villalba aborda otro aspecto de lo ocurrido. “En esta causa lo grupos ambientalistas terminaron siendo funcionales a los intereses de las empresas. El Instituto Nacional de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales no es un órgano de contralor y en ningún momento autorizamos a la empresa a contaminar a un río. Ahora en el marco de esta persecución política y de intereses personales se podría llegar a cuestionar la ley y de esta manera lograr que las empresas no tengan ningún límite. De todas formas, aunque la ciencia se ha convertido en el perejil de esta causa, debemos seguir firmes con el compromiso que tienen los científicos con la sociedad argentina y con la protección de un recurso clave como son los glaciares”.

Las prestigiosas revistas internacionales Science y Nature salieron en apoyo a Villalba, de la misma manera que los diputados Marta Maffei, Miguel Bonasso y Daniel Filmus, autores de la ley. Pero el abogado Diego Segui, quien junto a Enrique Viale, representan a la ONG “Jáchal no se toca”, aseguran que “el científico restringió el concepto de periglaciares y lo dejó desprotegidos”.

El desborde de la mina dejó “análisis químicos y microbiológicos que demuestran una contaminación de la cuenca del río con metales pesados en dosis de hasta catorce veces por encima de los valores tolerables por la normativa nacional”, según un informe de la Universidad de Uncuyo, facultad de Ingeniería.

Por su parte la Dirección y el Consejo Directivo del centro Científico y Tecnológico repudiaron el procesamiento: “Los cuestionamientos emitidos por el señor juez están basados en un dictamen con argumentos falaces, incongruentes y absolutamente cuestionables y no solo representa un agravio hacia el Dr. Villalba sino también al científico argentino en su conjunto”.

Cómo antecedentes internacionales cabe destacar que Suiza mide a los glaciares a partir de una superficie de 10 hectáreas y Francia y Canadá lo hacen a partir de 5 hectáreas, con lo cual el margen aceptado por la legislación de nuestro país es de mayor precisión.

El tema de los glaciares, como reservas de agua dulce, fue tenido en cuenta por el Papa Francisco en la que se convirtió en la primera encíclica totalmente escrita por él. Dice Francisco en la Encíclica Laudato Si: “Los glaciares son importantes para la totalidad del planeta y para el futuro de la humanidad”. Difiere con esta mirada, no sólo la Cámara de Minería, quienes quieren modificar  artículos de la ley,  si no tambiéna  Rodolfo Micone, secretario de Minería de Catamarca y  presidente del Consejo Federal de Minería, además del subsecretario de Energía y Minería Emilio Guiñazú, a pesar de que estas provincias necesitan los glaciares como proveedores de agua.

Desde la Cámara Argentina de Empresarios Mineros aseguraron a La Nación que Mauricio Macri dio el visto bueno para modificar la ley que permitiría explotar yacimiento bajo los glaciares. El agua así, tendría menor importancia, que algunos minerales.

Nuestras voces