Chubut: De puño y letra (se define el futuro de la minería en la provincia)

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(Por Renato de la Cruz) – Chubut necesita sanar su institucionalidad: En los corrillos políticos se ha naturalizado lo prohibido. Arcioni deberá el 1 de marzo especificar qué quiere para el año y nueve meses que queda de gobierno. La ratificación de Oca, una victoria de la «mesa política» íntima del dasnevismo.


La política de Chubut…

…está «sobregirada» desde hace muchos años. Posiblemente, desde aquellos tiempos de máximo poder de Mario Das Neves en el gobierno, fundamentado en gestiones exitosas y la muñeca política del gobernador más popular que hemos tenido. Y empezamos a acostumbrarnos a una vida política e incluso institucional a los saltos, que Das Neves podía administrar, gestionar, «manejar» hasta los límites mismos del abismo, aunque en ocasiones tuvo que poner «todo» lo que tenía para recuperar el rumbo, o restañar heridas que su carácter intenso generaba.

Algo de contexto histórico, desde 1983. Los problemas de relaciones políticas del poder chubutense no son patrimonio del dasnevismo ni de la cruenta escisión que vivió en 2008, cuando varios dirigentes e intendentes se fueron con Cristina, generando el «Nuevo espacio» del que se parió el kirchnerismo provincial. Antes, en 2003, una interna fratricida dividió a la UCR por muchos años. Hasta el presente, podríamos decir, urna 303 mediante. Y antes que aquello, un gobernador peronista -Néstor Perl- no pudo terminar su mandato. Alguien alguna vez se sincerará, y contará que en aquellos años calientes, hubo caballeros de la política que dirimieron parte de la discusión peronista del poder con un cal. 38 y un balazo.

Nos acostumbramos a la anormalidad. Nos habituamos a que lo rutinario, era en realidad que nada fuese normal. Así supimos que un gobernador podía irse al llano y quedarse sin partido, o ser en poco tiempo candidato exitoso de tres partidos políticos distintos, a que el gobernador que ganaba por un partido luego gobernaba por el otro, hasta que en la gestión de Das Neves última, nos acostumbramos a no saber realmente cómo estaba Mario hasta que él volvía a la provincia y contaba sus dolencias sin empacho.

Ahora, lo habitual, lo normal, es la conspiración permanente, los negocios a cambio de la política, y el beneficio sectorial de algunos por encima del bien común.

Lo de todos los días, es hablar del gobierno como si fuesen un grupo de tipos en transición, a los que nadie votó, que se quedarán mientras los soporte la Legislatura, como si no tuviesen la obligación de quedarse hasta el 10 de diciembre del año que viene y gobernar, con todos y para todos, mal que les pese a los que se desviven día y noche por ocupar el sillón principal de Fontana 50. Das Neves les habría escupido. ¿Por qué no esperan hasta las elecciones?

Conspirar en Chubut o hablar de cuándo se van uno u otros hoy es casi charla de café, con el agravante de que los hombres del gobierno se han dado alegremente al juego, aceptando que hay una conspiración, o varias, a la que adjudican diferentes rostros. Cometiendo además errores de valoración. Hablar permanentemente de la fortaleza del gobierno, justamente le debilita.

Nuestra institucionalidad, nuestro entramado de relaciones políticas, está completamente intoxicado. Infectado con una bacteria que se come la razonabilidad de las cosas.

Y desde ese lugar, el horizonte es muy malo.

Mariano Arcioni debe dar un…

…servicio heroico a los chubutenses. Debe gobernar con autoridad, paciencia, con sentido común, buscando consensos, hasta el final del mandato que heredó. Tiene la obligación de conversar, antes que confrontar.

Nadie le pide al gobernador que sea Das Neves, ni que lleve sobre los hombros la herencia doctrinaria e ideológica que su antecesor construyó en medio siglo de política y casi diez años como gobernador. Lo que se le pide a Arcioni, desde las fuerzas vivas de la provincia, los sectores sensatos del empresariado, los gremios, el comercio, las industrias, es que gobierne con sensatez. Y que garantice que haya clases, que se trabaje, que la provincia pague sus compromisos, que abone los salarios estatales, que la gente se sienta segura, que los delincuentes vayan presos.

Arcioni debe hacer una revolución sencilla, una trasformación de las cosas simples, para que funcionen. Para ello, debe afrontar a los chubutenses, sincerar la situación económica real, y proponer las líneas de acción. Muchas de ellas -es verdad- están trabadas en la Legislatura, como el Consenso Fiscal con Nación que ya en enero representó menos plata para Chubut, la Emergencia Económica que contempla reducciones en el gasto estatal que ha generado enormes rispideces con la oposición, el presupuesto y las leyes económicas.

El 1 de marzo deben abrirse…

…las sesiones ordinarias. Es tradición que el gobernador haga un resumen de lo hecho en el ejercicio anterior y siente las bases, los ejes principales del futuro inédito. No tendrá Arcioni mejor oportunidad para colocarse frente a los chubutenses y contar qué está pasando. Claro que no sólo deberá pedir por los consensos. Es el principal responsable de que esos acuerdos ocurran.

La historia suele ser egoísta. Los protagonistas de la política rara vez se consideran «saldados». Es decir, haber conseguido para sí aquello por lo que lucharon y soñaron.

Mariano Arcioni llegó a la política como un vicegobernador «de la sociedad civil», alguien elegido por Das Neves para completar una fórmula que necesitaba una «pata» comodorense y respetable.

Pero Das Neves murió, y Arcioni se convirtió en gobernador. No le estarán dadas las mieles del poder, porque no cuenta con el bagaje político de su antecesor. No tiene parlamento propio, ni bloque oficialista de su cuño en la Legislatura, ni gremios que lo apoyen, ni intendentes propios, ni siquiera los ministros son todos de él. Varios de sus colaboradores abrevan en la mesa política íntima del dasnevismo, que todos los días le toma examen al gobernador.

Puede parecer un destino injusto el de Arcioni. Pero es lo que hay, por eso debe ser el gobernador del consenso, dispuesto a pagar los costos políticos que le van a tocar, con seguridad, para hacer lo que haya que hacer y que la provincia encarrile -básicamente- su economía. No hay manera de construir sin pagar los costos.

Cuando el gobernador y su principal colaborador Sergio Mammarelli asuman que están para conducirnos a todos a la normalidad institucional en diciembre de 2019, y que eso les costará caro en lo político, e incluso lo personal; puede que el nivel de conspiraciones baje un poco.

Los primeros en entender…

…que había que apoyar a Arcioni antes que incendiar Roma, fueron los dasnevistas de paladar negro. Hicieron la dieta «batracia», dolorosa, inflamante, deglutiendo sin agua la salida desprolija de varios ministros amigos, pero decidieron «bancar». Advirtieron que «romper» significaría rifar la provincia a intereses que poco tienen que ver con el bienestar general. Cualquier arribista podría hacerse del gobierno en medio de una crisis institucional que a nadie conviene. Cualquiera es cualquiera. En la provincia se florean poderes «narco», contrabandistas, y fulleros de toda especie con poder y dinero.

Por eso, el grupo que forman la familia Das Neves, sus diputados, algunos ministros; van a acompañar a Arcioni, e intentarán ventilar los trapos sucios y los desacuerdos en privado. Claro que esta estrategia tiene una válvula de escape que enoja en el gobierno y pone a prueba la paciencia de Arcioni. Y se trata de María Victoria Das Neves. Los tuits «envenenados» de Mariví. Un par que posteó en las últimas horas en los que maltrató al secretario de Seguridad Federico Massoni, y destrató al propio Mariano Arcioni, dudando de la «lealtad» del gobernador para con el legado de Das Neves.

El verdadero problema es que Arcioni no cree en el 100 % de la herencia y sabe que debe cambiar rumbos, abrir brechas, descomprimir. No totalmente. Lo que ocurre es que el gobernador preferiría dejar a Das Neves en el bronce y cambiar el cuadro en el despacho, con todos los homenajes que ello supone, pero no le estará dado hacerlo sin costo político. La discusión por la minería es prueba de ello.

El problema es que puesto a construir…

…los primeros consensos, el gobierno chocó con las múltiples paredes legislativas. Hay quienes dicen en Chusoto que ya se abrió una grieta en la represa política del FPV. Pero será difícil que en febrero ocurran novedades y salgan las leyes que el gobierno necesita. Deberá negociar más, y aceptar cambios. Ser más flexibles. Lo mismo con la minería. La discusión en Chubut, que reflejamos desde un primer momento en EL CHUBUT ya es noticia nacional. Hasta los más desavisados saben que Macri le pidió a Arcioni por el proyecto Navidad. Y nadie entiende cómo hace el gobierno para excluir cuatro o cinco posturas en un grupo de personas, incluso Arcioni.

El gobernador no es un antiminero cerrado. No es esencialmente un ambientalista ultra. Por el contrario, si de él dependiera, habría minería en Chubut. Pero la multiplicidad de discursos incluso dentro del gobierno (que sí, que no, que la consulta popular, que la zonificación, que vamos a la cumbre de Telsen pero no participamos, que no vamos, que vamos y participamos) le dejó con escaso margen de maniobra.

El gobernador querría que los legisladores que representan a los pueblos presenten el proyecto de zonificación minera para completar la Ley 5001. Pero no vendrá un grupo de extraterrestres en un plato volador a presentar el proyecto. Debe hacerlo el gobierno y pagar el costo político, si el convencimiento es el de hacer minería.

La cumbre de Telsen, a la que vendrá…

…el ministro de Energía de la Nación Juan José Aranguren, es una muestra de las desconfianzas y de la multiplicidad de discursos que hay. Luego de las manifestaciones contrarias de ministros, de las dudas de Mammarelli, de las declaraciones poco afortunadas de Ignacio Agulleiro, y de la actitud de anfitrión «por compromiso» de Arcioni, han generado dudas en el gobierno nacional.

Los hombres de la Casa Rosada que están trabajando en la cumbre de Telsen, en la que se hablará del proyecto Navidad y de minería en general, temen que ese día haya grupos radicalizados y violentos en contra de la minería. Y que incluso puede haber actividad intensa previa de grupos relacionados al RAM. Justo aquí, donde aún está fresca la muerte de Santiago Maldonado y aún se tramita la investigación. «Esperemos que no sea una encerrona para enterrar definitivamente el debate sobre la minería», confió un funcionario del gobierno nacional, que además sembró dudas sobre la capacidad de las autoridades locales de «blindar» la Ruta 4 y que aquella jornada minera trascurra en paz.

¿Mandarán a la Gendarmería? Difícil. La apuesta será a la inteligencia previa. Enviar gendarmes para garantizar una reunión social, política, económica, sería un espanto. La propia Patricia Bullrich no estaría convencida de tal necesidad.

Mientras, siguen confirmando presencias. Adrián Maderna, el intendente de Trelew, será uno de los referentes importantes que irá a «escuchar» a Aranguren y a los funcionarios de la minería nacional.

Por lo pronto, el gobierno deberá concentrarse en dar seguridad al debate, y por cuerda separada, enfocar los planes de acción y el mapa de situación para transmitirlo a los chubutenses el 1 de marzo.

Luego, habrá cada vez menos oportunidades. Dos años, pasan muy rápido, y la situación económica de Chubut no permite lujos tales como las dilaciones, ni los caprichos. Y ello le cabe tanto al oficialismo, como a la oposición.

LA FOTO DE LA SEMANA

La agenda chubutense suele ser demasiado generosa en internas, trenzas, operaciones, trolls… Una suerte de «B Nacional» de la política, plena de peleas, mal que nos pese. Por eso, resulta saludable ver que un intendente intenta sacar la cabeza del barro y preocuparse por las inversiones extranjeras en su pueblo, que además es una de las ciudades cabecera de Chubut. A eso se dedicó Ricardo Sastre, el intendente de Madryn, desde que está en Los Angeles. Por eso, la foto con los ejecutivos de Red Chamber es la imagen de la semana. Y que lleguen las inversiones.

EL FESTIVAL DE LOS LANGOSTINOS Y EL CONTRABANDO PESQUERO

«La gestión de ‘Chuchi’ Awstin logró lo que no pudo Norberto Yauhar con el convenio de Cristina y Dilma: que el langostino de Puerto Rawson llegue a Brasil». Esto se le escuchó decir a un memorioso seguidor de las noticias del rubro pesquero, cuando EL CHUBUT publicó la semana pasada que un camión con contrabando de langostinos fue detenido por la Policía Federal Brasileña en el Estado sureño de Santa Catarina.

Las cinco toneladas del crustáceo patagónico habían salido del puerto de la capital de Chubut. Y a pesar de la ironía del comentario sobre «éxitos» de gestión, lo cierto es que ya resulta escandaloso y hasta ofensivo para todos los argentinos que por nuestras rutas circulen toneladas de productos de contrabando, y sea una fuerza de seguridad extranjera la que termine detectándola luego de haber transitado miles de kilómetros en todo tipo de controles. Morimos de «truchos».

Claro que el escándalo del contrabando fue mucho más importante que esa carga. Más aún si tenemos en cuenta que el propio secretario de Pesca de la Provincia reconoció que estaríamos en presencia de «una banda organizada para el contrabando de langostinos» con participación directa de funcionarios y empleados de su propia administración.

Tal como detalló este diario, hubo sobredemanda de formularios para confeccionar guías de transporte -algunas desaparecieron- y ahora incinerarán todo ese stock ante escribano público para pasar a un nuevo sistema que haga más difícil su falsificación. Adrián Awstin sabe que un caso más que se conozca podría costarle el cargo (para el que ya hay postulantes varios) y por eso puso en marcha todo un operativo de renovación de medidas de seguridad. Tarjetas magnéticas para ingreso y egreso del puerto, identificación de trabajadores, controles de alcoholemia y antidrogas, informe diario de filmaciones, entre otras cuestiones que se comprometieron para evitar la salida ilegal del puerto del recurso pesquero. Cuatro días estuvo Awstin de reunión en reunión, con sindicatos, personal de Pesca, Gendarmería, Prefectura.

Si hasta estuvo media hora por teléfono hablando con el subsecretario de Pesca de la Nación, Juan Bosch. Tanto fue el escándalo del langostino que sale ilegalmente de Chubut, que hasta se van a acelerar medidas de seguridad nacionales que estaban por anunciarse. En breve comenzará a regir una guía única de tránsito federal, que tendrá características especiales que dificulten su falsificación, obligando además a las provincias a unificar controles. Y por supuesto, desde Nación bajó la orden para que Prefectura Naval cumpla con un rol más activo y efectivo.

Pero quedarse en este escándalo reciente sería simplificar el despojo que lleva años. Basta con repasar que allá por 2009 y ya desde un despacho nacional, Norberto Yauhar denunciaba que salían camiones de Chubut con pescado sin procesar, y responsabilizó por ello al entonces ministro coordinador, Pablo Korn, y otros funcionarios. Aquello terminó con la condena a un empresario y la entrega a cambio de varios litros de leche para instituciones. Pero nada pareció cambiar.

En 2017 ingresaron al país 2.100 millones por la exportación del rubro pesquero. Y 1.200 millones fueron de langostinos, de los cuales el 80% se captura frente a Chubut. Sin embargo, la provincia está contando las moneditas de la alcancía y no puede asegurar los sueldos. No se trata aquí de cambiar únicamente medidas de seguridad, está claro que debe revisarse todo. Y eso incluye dispersar varias cuestiones que siempre parecen turbias como la entrega de permisos, la salida de camiones con el recurso rumbo a Mar del Plata, los negocios de servicios portuarios y, por supuesto, el papel de los sindicatos. ¿Habrá voluntad de hacerlo? Son demasiados actores y muchos millones de dólares involucrados.

… SE DICE QUE

…aunque nadie ha levantado el teléfono aún para pedirle la renuncia, el destino de Mario Cimadevilla al frente de la Unidad de Apoyo de Investigación del atentado a la AMIA, que depende del Ministerio de Justicia de la Nación, está sellado con pasaporte de salida.

…la disputa entre Cimadevilla y el ministro Garavano es feroz, y estalló con la decisión del ministro de no acusar a dos ex fiscales que están siendo juzgados en el caso conocido como «AMIA 2, el encubrimiento». Ese juicio está en etapa de alegatos y los acusados, además de aquellos fiscales, son el ex presidente Carlos Menem, el ex titular de la SIDE Hugo Anzorreguy, el ex juez Galeano, entre otros, acusados de desviar pistas, plantar pruebas, y pagarle 400.000 dólares a Carlos Telleldin.

…contra las cuerdas, Cimadevilla consiguió un apoyo contundente de la líder de la Coalición Cívica Elisa Carrió. La que todo lo puede. Eso demorará su salida porque el Gobierno de Macri no quiere escándalos. El apoyo de Carrió fue más decidido que el de la propia UCR, que no ha dicho ni mu. Con todo, lo que el ex senador chubutense quiere es demostrar que tuvo razón, y luego se irá no sin unas declaraciones de alto calibre contra Garavano.

…Adrián Maderna ya aprendió bien los caminitos de la Casa Rosada. Consiguió, después de seis reuniones, que la Secretaría de Viviendas de la Nación, que depende del Ministerio del Interior, apruebe las 507 viviendas que serán para personas «que califiquen», especialmente integrantes de policía y de fuerzas de seguridad.

…el intendente, que trata de escaparle a los líos políticos, consiguió además compromisos por el Loteo Belgrano, y el Planetario sobre la Laguna Chiquichano.

…la interna de Chusoto sigue furiosa. Raquel Di Perna será la principal candidata a presidenta. ¿La enfrentará Carpintero? Por lo pronto, lo que dicen en la militancia es que la viuda del gobernador Das Neves sería la mejor opción de Chusoto para 2019. ¿Y Arcioni? ¿Vice de nuevo? No. Y sería muy difícil que lograse juntar dentro del propio Chusoto, fuerzas para una interna con Raquel. Es impensable.

…la ratificación de Pablo Oca en Economía fue vivida como un éxito interno por el dasnevismo íntimo. Atrás quedaron todos los dimes y diretes. Pero para muchos quedó la sensación de que el ministro coordinador Sergio Mammarelli había ofrecido realmente el cargo a Oscar Antonena, sin la venia de Arcion

El Chubut