Minería: El uso irresponsable de la palabra

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El uso irresponsable de la palabra, la desinformación y el agregado sensacionalista de periodistas o medios ávidos de declaraciones “tribuneras” han hecho mucho daño a una actividad que, a pesar de trabajar firme y denodadamente en revertir una innecesaria mala fama, queda casi permanentemente en el ojo de la tormenta.


Para desmitificar un poco las cosas, desde nuestra agencia hemos elaborado este pequeño escrito intentando que sea breve pero a la vez nutrido de datos, testimonios y fundamentos, elementos que se supone le dan veracidad a las cosas en un contexto objetivo.

GENERANDO TRABAJO

La minería ha generado, analizando sólo en la última década de nuestro país, un significativo incremento de la tasa de empleo. De acuerdo a declaraciones propias del actual presidente de la Cámara de Empresas Mineras Argentinas (CAEM) Marcelo Álvarez “A pesar de vaivenes de la economía, de los esquemas impositivos y de la caída en los precios internacionales, la minería argentina mantuvo en la última década un crecimiento en su tasa de empleo directo de un 3,4 por ciento con una remuneración en dólares creciente” y hablaba sólo del empleo directo, tengamos en cuenta que por cada empleo se generan varios indirectos.

Al respecto, desde noticiasmineras.com decidimos ir directo a la fuente y dialogamos con el máximo referente de la Asociación Obrera Minera Argentina en Santa Cruz, Javier Castro y esto nos comentaba sobre la generación de empleo directo e indirecto en nuestra provincia “En Santa Cruz la minería genera más de 5500 puestos de trabajo y según las estadísticas se considera que por cada empleo minero directo existen tres o cuatro indirectos, por lo que podemos deducir que actualmente en Santa Cruz hay entre 15.000 y 18.000 puestos vinculados a la actividad, y se espera que esas cifras crezcan aún más ante la reciente puesta en marcha de Don Nicolás y la próxima inauguración de Cerro Moro”

Pasando en limpio este aspecto, podríamos inferir que de los 338.542 habitantes que arrojan los datos del último censo en nuestra provincia, alrededor de 23.000 tienen empleos vinculados, directa o indirectamente a la minería, es decir que alrededor de un 7 % encuentra en esta actividad un modo de ganarse la vida.

No mucha gente se detiene en estos temas, tampoco el periodismo suele dedicarle mucha tinta a la implicancia que tienen los conceptos que acabamos de explicar y muchas veces resulta más redituable para los medios de comunicación el nefasto cóctel brevemente sintetizado en el primer párrafo de esta nota.

Sería negligente al mismo tiempo insinuar que no hay nada que criticarle a la actividad, que no tiene contras, claramente las tiene y son muchas como cualquiera de las otras actividades económicas que se llevan a cabo en nuestro país. Negar por ejemplo, que ha habido varios incidentes ambientales, fundamentalmente en el centro norte de nuestro país que tiñeron negativamente los esfuerzos que miles de personas hacen día a día, para el adecuado crecimiento de una minería bien realizada y, como siempre destacamos, adecuadamente regulada y controlada, es un acto irresponsable y falaz pero el espíritu de esta nota va por otro camino.

GENERANDO INGRESOS

Ahora bien, volviendo a nuestra provincia y tomando como hito de inicio del desarrollo minero en Santa Cruz a la inauguración de Cerro Vanguardia en cercanías de Puerto San Julián allá por el año 1998, estamos en condiciones de aseverar que la actividad ha iniciado en este 2018 que cursamos, sus primeros veinte años de vida. Esas dos décadas transcurrieron sin incidentes medioambientales y evidenciando un indiscutido crecimiento que la ha transformado, detrás de la actualmente alicaída actividad petrolera, en el segundo pilar económico de la provincia. Habiendo exportado durante el último año 1 millón de onzas de oro y más de 20 millones de onzas de plata y gracias a lo cual se superaron, durante 2017, los 500 millones de pesos sólo en materia de regalías lo cual se ubica a nuestra provincia como “el primer exportador de minerales metalíferos de la Argentina por unos U$S 2.300 millones de dólares en oro y plata”.

Sería importante destacar también lo recaudado gracias a la implementación del programa UNIRSE, que en poco más de un año desde su puesta en marcha superó también los 500 millones de pesos que fueron posteriormente vertidos en infraestructura, educación, salud y otras necesidades que nuestra provincia evidenciaba y que gracias a estos aportes pudo ir resolviendo.

Por último están también los fondos que aporta FOMICRUZ S.A, cercanos también a los 500 millones, que sumados a las tres variables económicas anteriores alcanzan una cifra cercana a los 1.500 millones de pesos sólo durante 2017 con un horizonte mucho más prometedor aún, si tenemos en cuenta que desde fines del año pasado ha comenzado a aportar sus regalías de producción Don Nicolás y lo propio hará a fines de este año el proyecto Cerro Moro próximo a Puerto Deseado, con el aliciente de que el sinceramiento del valor dólar reportará mejores dividendos a la economía provincial.

GENERANDO OPINIÓN

La minería, así como la ganadería, el turismo, el petróleo o la pesca, es sólo una actividad más y gracias a su desarrollo se generan a su alrededor múltiples variables económicas, tal como ocurre con las otras pero hay que reconocer, y desde noticiasmineras.com lo venimos afirmando hace mucho, que rara vez las voces detractoras, como ocurrió días atrás, salen a manifestarse en contra del petróleo, la pesca o el turismo por citar algunas, pareciera que existe sobre ésta actividad “joven” que además ha hecho adecuadamente las cosas en estos veinte años, cierta animosidad, como si por orden natural dependiera de ella la salvación de la provincia.

Está claro que hay, por lo menos, dos maneras de ver o analizar la realidad de la actividad minera en Santa Cruz. Una es con los números fríos, desmenuzados sobre la mesa y con datos, como los que se acaban de enumerar y la otra es desde la mezquindad y el egoísmo de la mirada “tuerta” de un solo sector, que pretende una suerte de teoría del derrame mediante la cual, recién en ese contexto, si a ese reducido grupo le va bien, el sobrante recaiga sobre la población santacruceña, pero la realidad como acabamos de exponer es sencillamente al revés.

Agencia de Noticias Mineras