Para Juan Carlos De Pablo “Nadie entiende la política cambiaria y el BCRA tampoco”

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El economista no oculta sus dudas sobre la sustentabilidad de la política económica elegida por Cambiemos. No lo seduce que el país recurra al FMI si el Gobierno no tiene claro lo que hay que hacer.


Fue el primero en advertir que «si la política económica sigue así, chocamos». Toma con pinzas los elogios internacionales al país y continúa cuestionando quién está a cargo de la política económica. Es crítico de las intervenciones del BCRA y no espera que lluevan inversiones con estos costos internos. En diálogo con este diario, el economista Juan Carlos De Pablo advierte que las circunstancias a veces obligan a hacer las cosas que hay que hacer, y no la ideología.

Periodista: ¿Se cumplieron las expectativas que tenía sobre el Gobierno?

Juan Carlos De Pablo: No pienso en eso, obvio que los voté, y me parece que habernos salvado de lo que hubiera sido la alternativa sigue siendo una gran cosa. Sólo digo «¡de la que nos salvamos, gracias!».

P.: ¿Cree que Mauricio Macri es el estadista para sacar al país de la decadencia?

J.C.D.P.: No le pidamos demasiado, el hombre es como es, tampoco pretende ser una cosa diferente de la que es, está cumpliendo un rol importante que fue «de la que nos salvó y de la que nos volvió a salvar en 2017» porque miremos la oposición qué es lo que ofrece. Me gusta decir que los estilos no se cambian. Por eso veo el primer discurso de un presidente, de un ministro y digo esto va a ser así y me parece que es así. Cuando hablo los temas de endeudamiento y otros, me dicen «usted está criticando al Presidente»; por supuesto que el Presidente tiene una responsabilidad ejecutiva, pero también está todo el cuerpo político, la sociedad misma donde ahí uno aporta la profesionalidad. Yo crisis de deuda ya viví tres o cuatro, entonces digo, cuidado, son crisis prolongadas, costosas, etc. De ahí que pienso quién hoy en la Argentina está tomando decisiones sobre la base de una preocupación proporcional a lo que puede ser un tema de endeudamiento, y no lo veo; y equivocado no estoy porque ahora todos mis colegas dicen lo mismo. Ojalá esté exagerando; quizás zafemos, pero si no cuidado porque los costos son altos.

 

P.: ¿Toma a este Gobierno como de transición?

J.C.D.P.: Eso se lo dejo a los historiadores. La agenda de un Gobierno la ponen mucho más las circunstancias que la ideología. Hay que repasar la historia y verán eso. Las circunstancias llevan a que tengan que hacer tal y cual cosa, lo que hay que juntarlo con el estilo, otro presidente quizás hubiera arrancado distinto, pero ya pasó, es historia. Pero como dijo una vez Roberto Lavagna en la UCA: «El pánico disciplina».

P.: ¿Es momento de pedir asistencia al FMI?

J.C.D.P.: El Fondo te va a pedir lo mismo que mi tía Carlota. Pero qué sabe el Fondo que no sabemos nosotros, como primera pregunta. Jugar con que papá Fondo nos dice qué tenemos que hacer, lo que no queremos hacer, de esa no quiero más, tenemos que ser adultos. Junto con esto, el FMI no te va a decir el cómo y agarra el avión y se va y nosotros nos quedamos acá. El problema lo tenemos nosotros. El Fondo te va a dar una condicionalidad propia y te va a decir te presto tanto, qué vas a hacer, etc. No tengo ningún entusiasmo de ir al Fondo para que me reprenda en cosas que sé que tengo que hacer. Ahora porque la señora Lagarde dijo tal y cual cosa, ahora van a poner en caja los 3 millones de jubilados que no pagaron y están cobrando, los 2 millones de empleados públicos que nombró el anterior Gobierno. Me parece una chiquilinada que necesitemos que el Fondo nos diga eso, que lo sabemos todos.

P.: ¿Por los números macro ve que es momento para blindarse por las dudas?

J.C.D.P.: El blindaje (del Gobierno de De la Rúa) es un lindo ejemplo donde si vos no lo usas como complemento de lo que tenés que hacer, te gastás el blindaje y punto. Si me dicen que van a conseguir plata para hacer lo que hay que hacer para que no duela tanto, lo puedo ver, pero no tengo ninguna indicación de que esto esté ocurriendo o esté en la mentalidad de nadie en el país. Si esto es así, vamos a conseguir plata para el blindaje, etc. y sólo van a aumentar la deuda.

P.: ¿Qué lo preocupa ahora a diferencia de un año atrás?

J.C.D.P.: El paso del tiempo, seguís con las mismas cosas, con el mismo estilo, la misma forma de encarar los problemas. Me gusta citar a Keynes: «No hay nada peor que un mal aguantable», y él agregaba que «si las moscas fueran tan peligrosas como los ladrones, hace siglos hubieran desaparecido». Eso es muy adecuado, porque si hacemos una encuesta sobre las preocupaciones de la gente, dirán la inflación, seguridad, etc. Pero viene el Gobierno y les dice: «Usted de su patrimonio qué está dispuesto a ceder o arriesgar en el nombre de mejorar estos indicadores», la respuesta es nada. Uno puede llegar a entender lo que hace el oficialismo que me dice: «Mirá, Juan Carlos, nadie quiere saber nada, sigamos así, dale que vamos y si sale mal, veremos; y si sale bien, ¡clink caja!».

P.: ¿Por qué afirma que no se entiende lo que está haciendo el Banco Central con la política cambiaria. No es parte del juego no mostrar las cartas?

J.C.D.P.: Porque este Gobierno dijo tipo de cambio libre, lo cual significa que el Estado puede intervenir en el mercado cambiario como oferente si la provincia tal se endeuda en dólares y necesita pesos o como demandante si el hospital tal necesita un tomógrafo importado. Eso está bien, pero además quiere decir que el BCRA no actúa con propósito de intervención y lo venía cumpliendo. Pero una semana antes de las elecciones de 2017, cuando alguna gente se enloqueció, le vendió dólares a $18 y cuando ganó Macri los recompró más baratos. Brillante. Siguió todo igual y de repente llega nuevamente a $18, vende 30 millones, vende otro tanto, después no vende, y así. No sé cuál es la gracia que nadie sepa cuál es la idea porque entre otras cosas sospechás que los funcionarios del BCRA tampoco la saben. No vayamos de un extremo a otro. No me gusta el seguro de cambio gratis, inconsistente con la política monetaria y cambiaria, pero tampoco se vayan a que nadie sabe lo que quieren hacer. Hay que explicarlo. Supongamos que dijera el BCRA que no quieren que se vaya más allá de $18, perfecto, entonces la pregunta es qué otra cosa van a hacer. Si dicen no lo dejo pasar de $18 y nada más, les anticipo que lo único que va a pasar es que van a vender cada día más reservas. Si no dicen nada, entonces, dejan lugar para que cada uno imagine lo que le parece y aparece que el mercado opina tal cosa y que el REM, etc.,etc.

P.: ¿Se refiere también a la contundencia de la intervención?

J.C.D.P.: El tema no es cuánto venden o no, sino que el otro sepa en nombre de qué intervenís, porque de lo contrario un operador no tiene por qué deducir de cada una de estas cosas la gran genialidad que nadie sabe de qué se trata y en función de eso operar. No sé si hoy hay que tirar u$s500 millones, 30 o 1.000, no lo sé, lo que sí sé es que lo que quieran hacer en materia cambiaria también debe ser congruente con el resto de la política económica. Ahora el tema de la credibilidad y de las expectativas es crucial porque la gente toma decisiones en función de lo que cree que va a pasar, no de lo que va a pasar porque no lo sabe. Un funcionario genera credibilidad cuando lo que dice es plausible y cuando no, no. No es creíble sólo porque lo dice él. De cualquier manera, sobre el tema inflación tenemos que decir que están los determinantes inmediatos y mediatos. Si pongo el dólar a $200, la tasa de inflación del mes que viene será 42% aunque no aumente la cantidad de dinero, esos son los mediatos; si por el otro lado congelo el dólar, congelo tarifas y sigo dándole a la maquinita también tendré problemas. Es una combinación de ambas cosas. Ahora yo miro la tasa de inflación interanual y no se ve dónde está cayendo, en algo más o menos apreciable. No puedo hacer una teoría que en febrero la lechuguita, la tercera semana, etc. Cuando recurren a la verdurita de febrero y otras cosas más, es que no lo tienen claro.

P.: Parece que los extranjeros están más optimistas que los locales.

J.C.D.P.: No me interesa lo que digan los de afuera ni el Fondo. Mis amigos tienen de mi matrimonio una imagen mejor de la que tengo yo, porque soy el único que tiene todos los datos, al igual que mi mujer. Primero entendamos las felicitaciones ajenas; si lo aplauden a Macri, es lógico, pero no implica que vendrán inversiones. El grueso de las inversiones las hacemos los locales, no los extranjeros. El acto de inversión es un acto instrumental. Te comprás un helado porque te gusta y te comprás una heladería porque querés ganar plata, no porque te gustan los helados. ¿Qué pasa en la Argentina? Los activos en dólares están caros y las perspectivas no son brillantes como visión general. Hay inversiones, pero no un boom.

Entrevista de Jorge G. Herrera

Ámbito Financiero