El consumo de oro de China se incrementó en los nueve primeros meses de 2018 un 5%, con respecto al mismo periodo del año anterior, hasta las 850 toneladas, según datos de la industria.


por José Ángel Pedraza

Según el medio oficial China.org.cn, la bajada del precio del oro en moneda local desde el pasado mes de abril ha provocado un incremento de la demanda, cifrado en un 5% en los tres primeros trimestres del año, hasta rozar las 850 toneladas.

Para el cuarto trimestre del año se espera que la demanda siga creciendo, debido a las tensiones comerciales entre el país y los Estados Unidos (que han puesto en valor el carácter del oro como refugio), a la creciente fortaleza del dólar y a la depreciación del yuan, la divisa china.

Según la China Gold Association, el consumo de oro en forma de joyas se incrementó un 7% interanual hasta septiembre, alcanzando las 540 toneladas. Por su parte, el consumo de oro por parte de la industria creció un 25% de enero a septiembre, hasta las 82 toneladas, debido al fuerte crecimiento de la demanda por parte de los fabricantes de productos electrónicos.

En cuanto a la inversión, la demanda de monedas de oro se incrementó un 6% interanual, hasta las 18 toneladas, aprovechando la tendencia a la baja de los precios del metal en moneda local. Sin embargo, el consumo de lingotes de oro cayó un 5% con respecto a las cifras del mismo periodo de 2017, hasta las 211 toneladas.

A cierre del primer semestre del año, el consumo de oro en China creció un 7% hasta alcanzar una cifra récord de 332 toneladas, lo que contrasta con la tendencia mundial en las mismas fechas: una caída del 6% interanual hasta las 1.960 toneladas, su nivel más bajo desde el año 2009, según los datos del Consejo Mundial del Oro.

Las cifras de demanda de joyería de oro en China resultan muy significativas, ya que han marcado la tendencia de la industria mundial del oro desde hace tiempo. No en vano, China es el mayor consumidor mundial de oro, además del mayor productor. En 2017, el consumo de oro en el país alcanzó las 1.089 toneladas, un 9,41% más que el año anterior, con un especial crecimiento en los sectores de joyería, lingotes y uso industrial.

Según diversos analistas, el crecimiento de la demanda durante los primeros nueve meses del año tiene mucho que ver con la incertidumbre generada por el enfrentamiento comercial entre Estados Unidos y China, que ha despertado de nuevo el interés de los inversores por el oro como activo refugio ante los desafíos geopolíticos y económicos.

A la guerra comercial se unen también otros focos de inestabilidad como el Brexit, al aumento de la presión inflacionaria y la devaluación de algunas divisas como el yuan, que han incrementado el interés de los inversores por los lingotes y monedas de oro, en detrimento de otros activos de mayor riesgo.

Estos factores también han provocado, según la China Gold Association, un incremento en este año de los movimientos corporativos hacia el exterior de las grandes empresas chinas de la industria del oro.

La producción de oro de las compañías chinas en el exterior apenas alcanzó el año pasado la cifra de 35 toneladas, mientras que el país importó 854.150 toneladas de mineral, por valor de más de 1.690 millones de dólares.

China está desarrollando también su propia industria minera y de refinado de oro, con el objetivo de desempeñar un papel cada vez más relevante en los mercados exteriores productores de este metal, especialmente en aquellos que están afectados por la llamada iniciativa “Belt & Road”.

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