Una de las numerosas virtudes del oro, en términos de inversión, además de su valor como refugio y protección frente a la inflación, es su papel como elemento de diversificación en las carteras de inversión. Según los expertos, para surtir los mejores efectos, éstas tienen que contar con una exposición al oro de alrededor de un 20%.


por José Ángel Pedraza

Según explica el experto oro Michael J. Kosares en Goldseek, cualquier cartera de inversión tiene que contar con un 20% de oro físico para aprovecharse de su capacidad de elemento diversificador y de sus cualidades como activo refugio y elemento de protección frente a la inflación.

Kosares recuerda la figura del parlamentario británico Sir Peter Tapsell, fallecido en agosto de 2018, quien se opuso enérgicamente a la decisión del Gobierno de vender cerca de la mitad de las reservas de oro del país, en 1999.

Tapsell era un profundo conocedor del mercado del oro, ya que en la década de los 80 del siglo XX había gestionado un fondo de inversión en este metal para el sultán de Brunei, valorado en cientos de millones de dólares.

En su artículo, Kosares recuerda que, a pesar de que Tapsell no fue capaz de convencer a la Cámara de los Comunes para que detuviera la venta del oro, su discurso se considera uno de los más elocuentes realizados jamás sobre el valor de poseer oro, tanto para los estados como para los individuos.

Ésta es una cita extraída de aquel discurso: “las reservas de un país deben diversificarse para minimizar los riesgos. La investigación demuestra que el oro es el elemento ideal para diversificar una cartera de inversión. Cuando se me encomendó la gestión del fondo de Brunei, tuve que hacer un curso intensivo, porque no sabía nada sobre la gestión del oro. Requerí el consejo de numerosos expertos e incluso contraté a costosos asesores para que me dieran una idea de cuánto oro debe haber en una cartera de inversión. Los que entienden de estas cuestiones creen que, a largo plazo, el porcentaje ideal de oro en una cartea es de alrededor del 20%. Eso se debe a que el oro es un elemento diversificador ideal, ya que sus rendimientos tienen lo que se conoce como una ‘correlación negativa’, lo que significa que operan de forma anticíclica. Cuando cae el precio de los bonos y las acciones, el oro tiende a subir”.

Para demostrar este valor del oro como elemento de diversificación de la cartera de inversión, Kosares compara los rendimientos de dos hipotéticas carteras que invierten 100.000 dólares: una de ellas se compone de acciones, bonos y commodities, más un 20% de oro; la otra solo tiene acciones, bonos y commodities.

La hipótesis, para la que ha utilizado un software disponible en la web del Consejo Mundial del Oro, elige el año 2000 como punto de partida, para ver el comportamiento de ambas carteras tanto en un mercado alcista como en uno bajista.

A día, de hoy, la cartera que ha invertido un 20% en oro se habría revalorizado hasta los 258.996 dólares; en cambio, la que no invierte en oro solo habría registrado 221.568 dólares (ver gráfico).

Además, el artículo pone de relieve la importancia del oro como activo de último recurso. El mencionado parlamentario, Sir Peter Tapsell, advirtió también en su discurso ante la Cámara de los Comunes que llegaría el día en que el Reino Unido podría necesitar su oro y lamentaría haberse desprendido de él: “el oro es el activo de último recurso. Aunque es necesario en los buenos tiempos, puede resultar vital en los malos tiempos. La última vez que Francia vendió oro de sus reservas fue en 1969, para hacer frente a las consecuencias financieras del levantamiento de mayo del 68. Portugal vendió oro por última vez después de la revolución de 1975. Y más recientemente, la India utilizó oro de sus reservas para obtener un préstamo de 1.000 millones de dólares con el que evitar la suspensión de pagos”.

Según Kosares, con la amenaza del Brexit sin acuerdo, el Reino Unido estaría encantado de contar otra vez con el oro que vendió, ahora que su precio es el cuádruple que el que obtuvo por la venta.

Sir Peter Tapsell concluyó su discurso parlamentario con un alegato a favor del oro: “lo que hace que el oro sea tan especial y casi sagrado es que es universal, eterno y prácticamente indestructible. El ministro estará de acuerdo en que, además, es bello. El mejor eslogan de todos los tiempos es ‘tan bueno como el oro’. Los científicos pueden clonar ovejas y pronto serán capaces de clonar seres humanos, pero están muy lejos todavía de poder clonar el oro, pese a que llevan 10.000 años intentándolo. El canciller puede creer que ha descubierto la versión laborista de la piedra filosofal, pero sus dólares, yenes y euros no van a brillar en medio de la tormenta y, desde luego, nunca se confundirán con oro”.

Oroinformacion.com