Cada vez más sociedades se plantean un futuro sin dinero en efectivo. En este proceso, las criptomonedas no han demostrado que puedan sustituir con garantías al dinero. Sin embargo, conforme vaya desapareciendo éste, el oro va a ir adquiriendo mayor relevancia.


por José Ángel Pedraza

La excesiva confianza en el papel moneda es responsable de males como la evasión fiscal o el terrorismo. Y el oro va a ir adquiriendo un papel más relevante conforme vaya desapareciendo el dinero en efectivo.

Es la opinión de Ken Rogoff, profesor de Economía y Políticas Públicas de la Universidad de Harvard, en un artículo publicado en la última edición de la revista Gold Investor, editada por el Consejo Mundial del Oro.

Rogoff defiende que, con cada innovación tecnológica, el dinero en efectivo se vuelve menos relevante. Un dato: a principios de siglo, el 35% de todas las transacciones legales por valor en los Estados Unidos se realizaron en efectivo. A día de hoy, esa proporción se ha reducido a un 7% y se espera que, para la próxima década, caerá hasta el 2%.

El problema es que, a pesar de que su uso es cada vez menor, cada vez se pone más en circulación y, especialmente, de las denominaciones más altas, lo que provoca que se use más para evasión fiscal y otros delitos.

Según Rogoff, “los bancos centrales deberían plantearse seriamente a dónde está yendo el dinero en efectivo y quién lo está usando. Cuando lo hagan, quedará claro que la mayoría de países están perdiendo dinero al imprimir papel moneda”.

Para evitarlo, el economista apuesta por retirar de la circulación los billetes de 50 y 100 dólares en los próximos cinco a siete años y, posteriormente, los de 20 dólares. En el plazo de 50 años, solo quedarían las monedas.

Hasta que eso se lleve a cabo, Rogoff aboga por imitar las medidas antiblanqueo que ya están vigentes en países como España, Italia o Francia, y prohibir que se paguen transacciones en efectivo superiores a 1.000 dólares.

Criptomonedas

La idea de que las criptomonedas podrían acabar reemplazando al dinero en efectivo no acaba de convencer a Rogoff: “las criptomonedas no son divisas y tienen que estar reguladas, como ya se está empezando a hacer en el Reino Unido y EEUU. La única razón de que no se haya hecho antes es porque no eran una preocupación”.

Según el artículo de Gold Investor, las monedas digitales del futuro tendrán que operar con un sistema autorizado por un organismo central, de forma que sigan estando encriptadas, pero que no sean anónimas.

En este entorno, el papel del oro va a ser cada vez más relevante y el metal va a mantener e incluso incrementar su valor: “algunos dicen que si no se hubiera escogido al oro como moneda hace miles de años, no tendría hoy la relevancia que tiene. Pero no estoy de acuerdo: el oro tiene muchas cualidades y propiedades únicas, así que su estatus no es accidental. Es un activo monetario y creo que, si se repitiera la historia de otra forma, el oro seguiría siendo importante”, afirma el autor.

Precisamente, cuanto menos papel moneda exista, mayor será la necesidad de un elemento que constituya un depósito de valor, que permita llevar a cabo transacciones entre partes que desconfían mutuamente. Y ese papel lo desempeña el oro.

Según Rogoff, “el oro es, probablemente, la mejor alternativa para el papel moneda, así que es poco probable que su rol como elemento de transacción no siga creciendo con el tiempo. Además, las nuevas tecnologías han incrementado las utilidades del metal hasta un punto que era impensable hace unos años. Así que no es probable que el papel del oro sea menos relevante en el futuro”.

En este sentido, el artículo destaca el valor del metal como elemento de diversificación de la cartera de inversión: “el oro tiene un enorme valor como protección. Nunca se sabe lo que va a suceder y, cuando suceda algo realmente negativo, el oro va a ser lo más valioso”.

Rogoff recomienda tanto a lo fondos de pensiones como a los inversores minoristas que inviertan un pequeño porcentaje de su cartera en oro. Además, éste va a incrementar su valor global conforme las economías emergentes crezcan y desconfíen cada vez más del dólar.

Oroinformacion.com