Catamarca: Los Apuntes del Secretario nos cuentan sobre la política abierta de Yamana con Agua Rica

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A su vez presenta un completo panorama electoral de cara a las elecciones.


Quienes todavía dudan del proyecto minero Agua Rica, que son cada vez menos, deberían saber que la empresa Yamana –socia mayoritaria del proyecto- no esconde absolutamente nada de la iniciativa que es esperanza de los andalgalenses y los pueblos vecinos. En los últimos tiempos, cerca de 500 personas han visitado el yacimiento y han tomado dimensión de lo que significa. Aparte que todos pueden anotarse y sumarse a los que, libremente, fueron a preguntar por la cuenca del Río Andalgalá y sus afluentes, o por cualquier tópico que tenga que ver con el impacto ambiental. En esa dirección, el geólogo yamanense Mario Hernández, ratificó que el proyecto no tiene misterios –hasta se pueden hacer fotografías y filmaciones- y está por encima de periódicos ataques mediáticos que no se corresponden con la realidad. Independiente de ello, ahora mismo, ratificó que la iniciativa tiene que estar efectivamente integrada a la comunidad, para lo cual ofreció trabajar en la captación y distribución del agua, obra largamente postergada y barrera infranqueable para el desarrollo de la producción agrícola.

Fue tranquila la visita de Elisa Carrió a la provincia. Demasiada, teniendo en cuenta su carácter vehemente y acostumbrado a denunciar hasta el vuelo de las águilas. Tal vez con eso, sin ataques destemplados, les haya ayudado a los candidatos locales en la campaña hacia octubre. En este sentido, sin responsabilidades de su parte, se produjo una gruesa contradicción. En los actos que le tocó participar, tanto en Santa María, como en Belén y la Capital, pidió elípticamente que no marginen al candidato presidencial, Mauricio Macri. Más claro: que voten la lista completa. Esa postura se contradice con la publicidad que lleva adelante el escuadrón local de “Juntos por el Cambio”, donde aparecen los principales exponentes, pero sin la figura o el nombre de Mauricio, como sí ocurrió en las primarias del mes de agosto. Esta situación no sorprende, toda vez que en numerosas ciudades del país y especialmente en el conurbano bonaerense, desde hace rato, no se referencia al presidente bajo ningún circunstancia, a pesar de los esfuerzos de María Eugenia Vidal por impedir que ello ocurra. Se llegó al extremo que, en Mendoza, el candidato a gobernador de la UCR-Cambiemos –Rodolfo Suárez- se desligó completamente de quienes fueron sus socios políticos en los últimos cuatro años.

En relación a estas disquisiciones, en la coyuntura hay que valorar a Carrió. Más allá de chispazos aislados y desafiando los vientos huracanados del 11 de agosto, se mantuvo fiel al presidente y, apenas consumada la derrota, prometió y cumplió que iba a recorrer el país para tratar de cambiar el resultado. No solo prometió que habrá victoria oficialista el 27 de octubre, sino que al igual que su socio de Cambios, afirmó que no registró agosto. Obviamente, se trata de una metáfora para señalar que el partido que se juega por los puntos es el que viene y no la primaria que, en realidad, funciona como una certera encuesta sobre la mirada de la sociedad hacia sus políticos.

Lo dijimos y lo sostenemos. Uno de los clásicos de octubre se disputará en la jurisdicción de Andalgalá, una de las vidrieras políticas más relucientes del oeste catamarqueño. Los antecedentes de la primaria, aparte que Alejandro Páez está impedido de ir por la re-reelección, así lo ameritan. En ambos comandos, el pasado 11 de agosto, hubo internas furiosas y algunas suelen dejar cicatrices más visibles que otras. Es lo que estaría pasando por estos días. Los peronistas, apoyados desde la Casa de Gobierno, consagraron candidato al empresario Miguel Morales, que dio cuenta de Miguel Gutiérrez (la diferencia apenas rebasó los 300 votos) y del concejal Sebastián Almada. Los tres, sin embargo, se los ha visto trabajando “codo a codo” por recuperar la intendencia y no son poco los que opinan que tal supuesto ocurra. Muy distinto es el panorama en “Juntos por el Cambio”, la alianza que paradójicamente fue la más votada en agosto: cosechó 4.362 adhesiones contra 4.070 de “los perucas” y apenas 252 del GEM, que llevaba como candidato a “Coco” Olaz, un exaliado de Páez.

El problema de los radicales de Andalgalá es que la interna no estuvo consensuada. Al menos en los últimos tres años, el candidato natural a suceder a Páez era el concejal José Luis Cativa al que, sobre la hora, le salieron dos rivales impensados. Uno fue la esposa del intendente, Ivana Flores, que con 700 votos lo hizo perder frente a Eduardo Córdoba, el “tapadito” que esperaba silenciosamente su oportunidad y consiguió alzarse con la candidatura. Estos hechos fueron demasiado fuertes como para encarar el proceso de unidad post PASO. Y que se sepa, Córdoba no ha podido hasta ahora sumar a la locomotora radical a Flores y Cativa, especialmente este último que, de una intendencia segura podría quedarse con las manos vacías. Con estos antecedentes, los que siguen de cerca la política pueden comenzar a palpitar un duelo con final abierto entre Córdoba y Morales. Muy distinto será el pleito por el senador departamental. Como Horacio Gutiérrez, integrante del clan que supo conducir el extinto Octavio Gutiérrez, recibirá los votos de la ciudad de Andalgalá y Aconquija, su cuna política, es posible que deje en el camino a Hugo Ontiveros, un radical con trayectoria de muchos años.

Seguramente pensando que las últimas semanas de campaña serán dedicadas al Valle Central, con la Capital a la cabeza, los principales referentes políticos recorrieron los últimos días el Oeste. En Belén, por ejemplo, convergieron las huestes opositoras, encabezadas por el candidato a gobernador, Roberto Gómez, que volvió a referirse a temas de salud y narcotráfico. También a la ciudad de sus ancestros llegó la gobernadora Lucía Corpacci, acompañada por los integrantes de la fórmula –Jalil y Dusso- y sus principales colaboradores. No habló de sus antagonistas, pero si destacó distintos emprendimientos. El discurso político lo centró en la cabecera departamental, donde el candidato peronista José Vicente Peñaloza va por la sorpresa ante “Telchi” Ríos, quien ganó la PASO, pero no le sobró nada. También hubo una escapada de la troupé justicialista hasta Pozo de Piedra, donde José Yapura cuenta con chances de desbancar a Ramón Guzmán. La recorrida tuvo otra parada en Tinogasta. Allí es claramente favorito Sebastián Nóblega. Roxana Paulón, en Fiambalá, la tiene comprometida ante Bernardo Quintar, el hijo de Coco, el fallecido caudillo de la zona.

No hay caso. Pedir que el intendente de Santa Rosa, Elpidio Guaraz, guarde la forma parece ser misión imposible. Según sus propias palabras, se considera “amo y señor” de la jurisdicción que, efectivamente, lo vota elección tras elección. Para los festejos del estudiante, realizados el último fin de semana, subió al escenario principal y, con voz en cuello, arengó a los jóvenes contra la actuación de Gendarmería y la Policía provincial que, como en diversos lugares de la provincia, realizó controles de rutina, especialmente los referidos a la provisión de alcohol y sustancias alucinógenas. Agrandado por el triunfo en la interna (le ganó al senador Julio Maza por diferencia estrecha: 1.457 votos a 1.263), que le aseguraría un nuevo mandato como intendente hasta 2003, el hombre se anima a estos desafíos demasiado peligrosos. No vaya a ser cosa que, cuando requiera de la ayuda de las fuerzas de seguridad, éstas le facturen su desprecio por la institucionalidad. Un dato complementario: sus triunfos electorales son cada vez más ajustados y, con ello, debería saber que no tiene todo el apoyo que tanto proclama.

El Esquiú