Australia busca yacimientos de oro con un helicóptero provisto de un detector de metales

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La inversión en exploración es uno de los capítulos más importantes para las compañías mineras de oro, que tienen la necesidad de aprovisionar sus carteras con nuevas explotaciones que irán desarrollando en años sucesivos, para ir reemplazando a las que se van agotando. En algunos casos, esta actividad utiliza métodos innovadores que sorprenden por su imaginación. Es el caso del sistema que se va a emplear en Nueva Gales del Sur (Australia) para localizar depósitos de agua subterránea y yacimientos de metales preciosos.

por José Ángel Pedraza

Se trata de un detector de metales, como los que portan los cazatesoros aficionados que frecuentemente encuentran monedas y joyas enterradas, procedentes de la época medieval o romana. Pero un detector de grandes dimensiones, capaz de localizar metales a varios cientos de metros de profundidad.

El dispositivo está sujeto a un helicóptero, que sobrevolará diversas zonas de la región australiana de Nueva Gales del Sur. Con los datos registrados por el detector, se irá trazando un mapa electromagnético, en el que se reflejarán tanto los depósitos de agua subterránea como los recursos minerales.

El análisis se centrará en el centro-oeste de Nueva Gales del Sur, una región especialmente azotada por la sequía y permitirá medir las propiedades eléctricas naturales del terreno, hasta a 400 metros de profundidad.

Según el viceprimer ministro de Nueva Gales del Sur, John Barilaro, “esperamos que esta tecnología de última generación ayude a nuestros agricultores a encontrar depósitos de agua subterránea y a nuestra industria minera a localizar yacimientos de cobre, oro y cinc”.

El estudio analizará una superficie equivalente a una vez y media la extensión metropolitana de Sídney. Como explica el director de la Agencia de Investigación Geológica de Nueva Gales del Sur, John Greenfield, “los campos electromagnéticos generados por estos dispositivos de alta resolución son similares a los que emiten las líneas eléctricas de alta tensión, por lo que no pueden causar daño alguno a la población o al ganado”.

El primer sondeo se llevará a cabo el próximo mes de noviembre y recorrerá una serie de áreas despobladas entre las localidades de Rankin Springs y Louth.

No es la primera vez que los científicos australianos recurren a métodos imaginativos para ayudar a las labores de exploración de las compañías mineras. Hace tiempo que se puso en marcha un proyecto para analizar la relación entre el tamaño y la especie de los árboles y la posible presencia de oro en el subsuelo.

Diversos análisis realizados en la zona de Kalgoorlie (Australia Occidental), donde se encuentra la mina de oro Super Pit, han permitido verificar la presencia de oro en las hojas de los eucaliptos.

Oroinformacion.com