Catamarca: Los Apuntes del Secretario nos traen detalles de la situación de YMAD y analizan la elección en Andalgalá

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Después que YMAD cerró el acuerdo con las empresas propietarias del yacimiento Agua Rica, sorpresivamente surgieron opiniones que no dejan de llamar la atención.

Nadie dijo, por ejemplo, que detrás del proyecto estuvo el presidente Macri, quien se reunió con las multinacionales y dio luz verde a la iniciativa. Posteriormente, se aludió a la ausencia de los directores de la Universidad de Tucumán –Gray y Marchese- en el cónclave donde se selló que las instalaciones de Alumbrera serán utilizadas en el futuro por Agua Rica.

Al respecto, se dio a entender que los tucumanos fueron sorprendidos en su buena fe y el 3 de octubre, día del acuerdo, no fueron informados de la sesión del directorio. Se trata de mayúsculos dislates que, desde ya lo anunciamos, persiguen intereses económicos basados en la extorsión.

 Los directores de la casa de estudios, que firmaron el memorándum de entendimiento el 24 de abril de 2019 –la reunión de Macri con las empresas fue en marzo-, pidieron luego un cuarto intermedio para el que, mes a mes, requerían una prórroga.

Después de largas dilaciones provocadas por la UNT, el directorio cortó el cuarto intermedio y trató el tema. Tanto lo sabían los directores ausentes que, no solo estaban en Buenos Aires, sino que al momento de la aprobación del convenio lo hacían en una oficina del organismo.

Independiente de ello, por si quedaran dudas, deben conocer la ley de YMAD que, textualmente, dice lo siguiente: “Las resoluciones del directorio se tomarán por simple mayoría de votos. El presidente tendrá doble voto en caso de empate. El quórum para deliberar válidamente será de tres miembros. En ningún caso los miembros del directorio podrán negarse a emitir su voto, sin perjuicio de las reservas que estimasen del caso formular y de las excusaciones que correspondan por ley, de las que se dejará constancia en el libro de actas”. Más claro, imposible. Los “tucu-tucu” de la UNT saben perfectamente qué hicieron. Y qué dejaron de hacer.

Si faltaba un elemento para descubrir a quiénes son los factores de poder enemigos de la minería, solamente hace falta escuchar algunos audios o leer escritos donde “los catamarqueños que dicen defender a Catamarca” parecen acomodarse a los intereses de la Universidad de Tucumán, la que durante años se apoderó de las fortunas que surgieron de nuestros recursos naturales. De esta manera, a sabiendas, hablan de proyectos de otras épocas, de impactos ambientales ajenos al nuevo proyecto y de preocupaciones por lo que podría resolver el consejo superior de la UNT, cuando la única verdad es que los tucumanos pretenden algo que está más allá del arrendamiento de las instalaciones, donde ya son beneficiarios directos. Pero quieren más. Pretenden que Agua Rica acuerde las utilidades de la explotación con YMAD y no con Catamarca. Esto lo deberían saber todos los ciudadanos de la provincia y, especialmente, de las regiones mineras. Que nadie lo dude: sin hacer ni poner nada quieren seguir usufructuando el dinero que les corresponde a los catamarqueños. Y, como pinta, ya tienen quien les escriba.

Enigmático mensaje de una enojada Ivana Flores, la concejala de Andalgalá –esposa del intendente Alejandro Páez- que perdió por números categóricos la primaria que sostuvo con José “El Mono” Cativa y Eduardo Córdoba, quien finalmente se quedó con la candidatura a intendente. Esto escribió en su cuenta de facebook: “Pseudos periodistas, a través de pseudos medios de comunicación, distorsionando la información. Utilizando luchas legítimas del pueblo, en pos de justificar su trabajo. Mercenarios, no tienen cara. No dieron nunca una solución a nadie. Pero se llenan la boca hablando. Dan asco! Descifrar cuáles son las broncas de esta dirigente es tarea complicada, pero queda claro que está molesta con el periodismo. Debería dejar de lado los misterios y precisar cuáles son sus puntos de vista y temas que la puedan molestar. Por allí se refiere a la minería, ya que en la campaña levantó las banderas de la antiminería y terminó tercera, lejos de sus dos contrincantes. ¿Será ese el motivo de su disgusto?

A propósito de Andalgalá, los informes que llegan desde “la Perla” indican que crece la incertidumbre en torno al resultado de octubre. Algunas divisiones dentro del radicalismo y los conflictos municipales –idas y vueltas por un aumento de salarios y la recategorización de los becados- podrían restarle chances a Eduardo Córdoba que, casi impotente, percibe el crecimiento del peronismo en base a la unidad.

El jueves pasado, en la llamada costanera andalgalense, se congregaron para recordar el Día de la Lealtad y la verdad que terminaron realizando un acto como pocas veces se vio en los últimos tiempos. Los adeptos del aconquijense clan Gutiérrez se sumaron al mitin y ya estaría asegurada para el peronismo la banca senatorial. Por cierto, el dato más atractivo gira alrededor de la intendencia. Luchan por ella el radical Córdoba y el empresario peronista Miguel Morales, dispuesto a dar la sorpresa del próximo domingo.

El Esquiú.com