San Juan: A los caleros chicos les está llegando el agua al cuello

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De estos productores, en Los Berros quedan menos de 10 de un total de 30 que hubo en las mejores épocas. La caída de la actividad, sumado al alto precio del carbón residual, hizo que produzcan unas 6.000 ton al mes contra las 91.000 ton de las caleras grandes. Para sobrevivir, venden la bolsa de cal a menos de la mitad que su mayor competencia y eso les viene jugando en contra.

Para dimensionar, las caleras grandes son empresas como Cefas (del Grupo Calidra), Caleras San Juan y FGH, todas asentadas en la localidad de Los Berros, en el departamento Sarmiento. Los caleros chicos son los que muelen la cal y la venden al público en general que suele buscar precio y compra barato. Años atrás, había hornos familiares, pero poco queda de ellos. Es que lo que producían lo vendían a las empresas grandes y actualmente la capacidad de éstas basta para abastecer al mercado gracias a la inversión tecnológica que hicieron: básicamente, migraron su producción de carbón a gas instalando hornos Maerz.

Cefas y Caleras San Juan únicamente le sumaron al mercado 220.000 toneladas de cal de alta calidad. Igual, ante esta situación los empresarios salieron a buscar alternativas para algunos caleros que los proveían y dejaron de hacerlo. Los ayudaron a que se conviertan en transportistas o fabricantes de pallets dándoles trabajo.

“Los caleros chicos compraban entre 2000 y 2500 toneladas de carbón anuales. En el 2018 compraron 1.700 toneladas y estimamos que este año llegarán a las 906 toneladas solamente, lo cual está directamente relacionado con el nivel de actividad. Las grandes caleras estamos vendiendo un 13% menos comparado con años anteriores y claramente los más chicos también bajaron las ventas.”, indica Raúl Cabanay, vicepresidente de la Cámara Minera de San Juan y gerente de Caleras San Juan.

El precio del carbón residual de petróleo que vende YPF es de 143 dólares la tonelada y llegó a estar a 175 dólares. El Gobierno de San Juan subsidió este año a los productores pequeños para que pudieran abastecerse, pero ese aporte fue por unos meses y ya no lo reciben.

“La industria de los caleros chicos de Los Berros quedará en un pequeño nicho porque ha avanzado la tecnología. Será algo medio irreversible, salvo que se produzca un milagro como que el carbón valga nada, pero no creo porque, además, tanto ambientalmente como por cuestiones de seguridad no son explotaciones sustentables”, señala Cabanay.

La producción de las caleras chicas representa un 6% de la cal que elaboran las más grandes. De todas maneras, siempre fue muy pequeña la porción de cal que aportaron porque, en los mejores años, alcanzó a ser un 10 por ciento.

“Ellos venden a un precio menos de la mitad que las grandes y así se terminan de ahogar porque debería ser un 30% más barato, más no. Hay que tener en cuenta también que siempre les ha costado ponerse de acuerdo”, concluye el vicepresidente de la CMSJ.

Cámara Minera de San Juan