Mendoza: Más de 300 docentes e investigadores alertan sobre las consecuencias de modificar la Ley 7722

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A través de una carta publica dirigida a los diputados y senadores de la provincia, a la dirigencia política y a la sociedad mendocina, mas de 300 investigadores y docentes alertaron sobre las consecuencias de modificar la Ley que protege el agua de Mendoza.

Mientras en la Legislatura provincial se debate un nuevo intento de modificar la Ley 7722 que prohíbe la megaminerìa contaminante y protege el agua de Mendoza, mas de 300 investigadores y docentes universitarios alertaron sobre las graves consecuencias que tendría para la provincia que avancen estos proyectos.

Empresarios y políticos tanto del oficialismo como del peronismo están cerrando acuerdos a espaldas de la población para modificar la 7722 y permitir el avance del saqueo y la contaminación de la megaminería. Frente a estos atropellos cientos de investigadores/as y docentes han firmado una declaración que alerta sobre las consecuencias de modificar la ley y aporta argumentos para su defensa.

La carta destaca que la ley «pone énfasis en la tutela del recurso hídrico estratégico para Mendoza, solicitando una manifestación específica de impacto ambiental sobre los recursos hídricos» y «prohíbe el uso de las sustancias químicas como cianuro, mercurio, ácido sulfúrico, y de “otras sustancias tóxicas similares”. La diversidad de procesos mineros actualmente existentes, sumados a los que puedan desarrollarse en un futuro, impide la existencia de un listado exhaustivo de sustancias tóxicas».

A su vez, hace un recorrido por como se gestò la ley en las calles por todo el pueblo mendocino y el lobby minero que, con complicidad de legisladores tanto del PJ como de la UCR, intentaron derogarla en todos estos años.

La carta cuenta con importantes firmas como las de Marcelo Giraud, Ricardo Villalba y Aldo Rodríguez Salas, los decanos de las facultades de Filosofía y Letras y Artes y Diseño, Consejeros Superiores, docentes de 10 unidades académicas de la UNCuyo y más de 25 investigadores de CONICET.

La Izquierda Diario