Argumentos para comprender el beneficioso futuro que el oro puede aportar a los inversores en 2020

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Estamos a las puertas del cambio de año, menos de un mes, y con 2020 se abren nuevas perspectivas para las carteras de inversión y los bolsillos de ahorradores e inversores. Público que debería dedicar algunos excedentes de sus negocios al rey de los metales preciosos, al oro, que ha demostrado en este 2019 que se aleja un excelente recorrido desde que partió a primeros de año con un precio de 1.287 dólares la onza y ahora ronda los 1.480 dólares.

El analista y experto económico Héctor Chamizo asegura en el portal “Businessinsider” que “el oro se encuentra entre los activos más importantes para refugiarnos ante situaciones adversas”.

En un último artículo, Chamizo toma como referencia firmas de análisis como Jefferies Financial Group, empresa estadounidense multinacional independiente de servicios de banca de inversión y servicios financieros con sede en la ciudad de Nueva York, que señala cinco puntos por los que el metal dorado es una buena apuesta y por qué puede ser atractivo incorporarlo a una cartera diversificada pensando en el año que viene.

El punto número uno en el que Jefferies Financial Group se basa para afirmar que el oro es una buena opción es que en la mayoría de los inversores hoy probablemente no recuerden que alguna vez fue ilegal que los ciudadanos tuvieran oro en posesión. Gracias a la orden ejecutiva de FDR en 1933, y la legislación posterior aprobada en 1934, en Estados Unidos se prohibió tener monedas de oro no numismáticas, es decir, de inversión. Eso hizo imposible que se invirtiese en el metal precioso para salvaguardar la riqueza.

Todo cambió en 1975. Ahora que el oro ya no solo lo dominaban los gobiernos y se le permitió moverse libremente en los mercados mundiales, su precio comenzó a subir. Y eso significaba que los inversores querían acceder a él.

Pues bien, todavía esta liberalización del activo será beneficiosa para los mercados en 2020. Y es que ante climas de incertidumbre siempre se aprovecha esta condición para adquirir un mayor volumen de activos.

En segundo lugar, con la tendencia alcista de las Bolsas de los últimos años, el rendimiento del oro se había estancado, lo que llevó incluso a los inversores de materias primas a preguntarse si el metal dorado era una buena inversión.

“El recorrido del oro este año ha dejado esas preguntas en el olvido, ya que sus ganancias han igualado o superado lo que incluso los analistas más optimistas predijeron a principios de ejercicio”, apunta la multinacional estadounidense según Chamizo.

En este sentido, la media de los expertos cree que esa tendencia se mantendrá el próximo año y que la onza superará los 1.600 dólares la onza con bastante facilidad. Algo que debería producirse si en 2020 los mercados “comienzan a tomar el rumbo bajista que muchos analistas esperan”, destacan desde Jefferies.

No existe otro activo que pueda proteger la riqueza de manera tan efectiva como el oro, dice la tercera razón. Cuando las bolsas se desploman “el oro comienza a dispararse”, señalan en un informe de Royal Bank of Canada. “Incluso cuando las bolsas comenzaron a recuperarse de sus mínimos en 2009, el metal dorado continuó revalorizándose, dice RBC.

Muchos inversores prometieron en ese entonces no cometer el mismo error dos veces. No querían ver que sus carteras perdieran la mitad de su valor o más mientras el oro se disparaba por las nubes. Esta es la razón, por la que tantos inversores están volviendo a prestar atención a este activo para proteger sus carteras.

En cuarto lugar, si bien las perspectivas para el oro a largo plazo son increíblemente optimistas, no es demasiado tarde para adquirir este metal en tu cartera de inversiones. Muchos inversores pueden observar su desempeño este año y pensar que se han perdido una gran oportunidad, pero “eso no es cierto”, opinan en Jefferies.

El oro solo seguirá aumentando “a medida que la economía se debilite, la guerra comercial se intensifique y los mercados comiencen a girar hacia la baja”, destacan.

El quinto de estos argumentos esgrimidos por Jefferies, es que muchos inversores que querrían comprar oro pueden no estar familiarizados con todas las formas en que pueden invertir en este activo. Tal vez lo ven como algo que solo pueden comprar en su tienda local de monedas.

 Según establece la normativa europea, la adquisición de oro físico de inversión no está gravada con el IVA a partir de 2 gramos, siempre que tenga una pureza superior al 99,5% en el caso de los lingotes y al 90% en el de las monedas, en caso de que se opte por la compra de estas piezas en lugar de lingotes. Esa ausencia de IVA es solo aplicable al concepto de oro para inversión. En cuanto al IRPF, el hecho gravable se producirá cuando el inversor venda lingotes. En ese momento y en la declaración correspondiente a ese año, deberá tributar.

“Además de la fiscalidad, de cara a la jubilación el oro puede proteger una cartera, puesto que si actualizamos su valor del año 1980, momento en el que rondaba los 850 dólares la onza, al nivel de inflación actual, una onza de este metal debería valer cerca de los 2.200 dólares, lo cual es un precio muy superior de su cotización actual. Esta razón es suficiente para valorar el oro como una inversión atractiva en nuestra cartera a largo plazo”, destaca Chamizo en su artículo.

Oroinformacion.com