Chubut: La minería calienta aún más el verano en la provincia

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En el Gobierno hay intención de avanzar con la zonificación aunque aún no está planificada bien la manera. Carlos Relly, sostuvo que se avanzará con la modificación de la ley 5001; Arcioni lo negó. En tanto, referentes del mismo espacio político, como Gustavo Sastre, ya marcaron posición contraria

La minería volvió a instalarse en la agenda provincial. En el Ejecutivo ven a la actividad como un salvavidas para el difícil momento que atraviesa en materia financiera la Provincia. En la zona de la Meseta Central también piden a gritos plantear la discusión. Sin embargo la resistencia de los sectores ambientalistas y de la ciudadanía en general se hizo y se hace sentir con fuerza.

El contexto en el que se pretende volver a instalar el debate es pésimo. El Ejecutivo apenas puede cumplir con las obligaciones mínimas como son el pago de los salarios. Lo hace con mucha dificultad, fuera de los plazos y requiriendo constantes asistencias externas. Es lógico pensar que si no se pueden planificar algo tan básico, como el gasto; menos se podrá lograr controlar una actividad como la minería que deja un pasivo ambiental importante.

El nivel de improvisación es alto. No hay estrategia, no hay planificación para lograr la licencia social requerida en estos casos. El secretario general de la Gobernación, Carlos Relly, sostuvo en una entrevista periodística que la intención del Gobierno era avanzar con la modificación de la ley 5001, la cual prohíbe la actividad en toda la Provincia. “La minería es la columna vertebral del plan estratégico de crecimiento y desarrollo”, dijo Relly y no mintió.  Eso es lo que se ha charlado puertas adentro.

Tal como viene adelantando La Tecla Patagonia, el Gobierno provincial, ve la inyección inicial de dinero que haría Pan American Silver como un rescate para sortear las dificultades para pagar salarios al menos uno o dos meses. Además de las inversiones y de la mano de obra que emplearía la empresa aunque no está claro si necesariamente será mano de obra local.

Pocas horas después de las declaraciones de Relly, el gobernador Mariano Arcioni, negó que se vaya a modificar la ley 5001. “No queremos minería con cianuro que contamine y mucho menos en la Cordillera. Tal vez hubo una mala interpretación pero la ley 5001 no se va a modificar de ninguna manera”, sostuvo el Gobernador.

El clima de tensión respecto a este tema subió durante los últimos días. El vicegobernador, Ricardo Sastre, publicó en las redes que un grupo de manifestantes del “No a la Mina” realizó una concentración en la puerta de su domicilio en Puerto Madryn. Y señaló, a pesar de haberlos recibido para dialogar, que este tipo de cuestiones no corresponden.

En el Gobierno hay intención de avanzar con la zonificación aunque aún no está planificada bien la manera. Carlos Relly, sostuvo que se avanzará con la modificación de la ley 5001; Arcioni lo negó. En tanto, referentes del mismo espacio político, como Gustavo Sastre, ya marcaron posición contraria

La minería volvió a instalarse en la agenda provincial. En el Ejecutivo ven a la actividad como un salvavidas para el difícil momento que atraviesa en materia financiera la Provincia. En la zona de la Meseta Central también piden a gritos plantear la discusión. Sin embargo la resistencia de los sectores ambientalistas y de la ciudadanía en general se hizo y se hace sentir con fuerza.

El contexto en el que se pretende volver a instalar el debate es pésimo. El Ejecutivo apenas puede cumplir con las obligaciones mínimas como son el pago de los salarios. Lo hace con mucha dificultad, fuera de los plazos y requiriendo constantes asistencias externas. Es lógico pensar que si no se pueden planificar algo tan básico, como el gasto; menos se podrá lograr controlar una actividad como la minería que deja un pasivo ambiental importante.

El nivel de improvisación es alto. No hay estrategia, no hay planificación para lograr la licencia social requerida en estos casos. El secretario general de la Gobernación, Carlos Relly, sostuvo en una entrevista periodística que la intención del Gobierno era avanzar con la modificación de la ley 5001, la cual prohíbe la actividad en toda la Provincia. “La minería es la columna vertebral del plan estratégico de crecimiento y desarrollo”, dijo Relly y no mintió.  Eso es lo que se ha charlado puertas adentro.

Tal como viene adelantando La Tecla Patagonia, el Gobierno provincial, ve la inyección inicial de dinero que haría Pan American Silver como un rescate para sortear las dificultades para pagar salarios al menos uno o dos meses. Además de las inversiones y de la mano de obra que emplearía la empresa aunque no está claro si necesariamente será mano de obra local.

Pocas horas después de las declaraciones de Relly, el gobernador Mariano Arcioni, negó que se vaya a modificar la ley 5001. “No queremos minería con cianuro que contamine y mucho menos en la Cordillera. Tal vez hubo una mala interpretación pero la ley 5001 no se va a modificar de ninguna manera”, sostuvo el Gobernador.

El clima de tensión respecto a este tema subió durante los últimos días. El vicegobernador, Ricardo Sastre, publicó en las redes que un grupo de manifestantes del “No a la Mina” realizó una concentración en la puerta de su domicilio en Puerto Madryn. Y señaló, a pesar de haberlos recibido para dialogar, que este tipo de cuestiones no corresponden.

En tanto, su hermano, Gustavo Sastre, intendente de Puerto Madryn, utilizó las redes sociales para fijar su posición respecto al tema. El tuit fue replicado por varios funcionarios y referentes políticos de la localidad.

La Tecla Patagonia