Lanzan una línea de joyas hechas con metales preciosos de teléfonos móviles reciclados

0
53

por José Ángel Pedraza

El estancamiento de la producción mundial de oro procedente de la minería ha llevado a algunas empresas a plantearse la viabilidad económica del reciclaje de los metales preciosos contenidos en los dispositivos electrónicos que han finalizado su vida útil. Es la denominada minería urbana, una fuente de suministro cada vez más importante.

Según los datos de la Universidad de las Naciones Unidas, la basura electrónica, formada por los dispositivos electrónicos que van siendo descartados por su rápida obsolescencia, aumenta a un ritmo del 8% anual, una tasa que triplica la del resto de los residuos sólidos.

La tasa de reciclaje de estos productos es muy escasa: se calcula que apenas un 20% de los aparatos electrónicos son correctamente reciclados, y eso que contienen metales muy apreciados como oro, plata y cobre.

Para aprovechar este potencial y concienciar sobre el problema del reciclaje, se ha lanzado el llamado proyecto G.old, una iniciativa de la empresa Back Market (especializada en el reacondicionamiento de aparatos electrónicos de segunda mano) y del taller de joyería holandés Nowa (siglas de No Waste, ‘sin residuos’), que se han unido para lanzar una colección de joyas fabricadas con oro y otros metales preciosos procedentes del reciclaje de teléfonos móviles.

La colección lanzada por ambas empresas incluye una serie de piezas realizadas en oro extraído de teléfonos móviles reciclados, y especialmente enfocados a la festividad de San Valentín.

Las piezas han sido diseñadas y elaboradas de forma manual por Eva Schreuder, y entre ellas se encuentran diversos modelos de colgantes, fabricados en oro y plata reciclados.

Los metales preciosos con los que se fabrican estos colgantes han sido recogidos por Closing the Loop, una organización que se encarga de recoger y reciclar teléfonos móviles usados que han sido tirados en los vertederos de África, llevándolos a Europa para ser reciclados de forma responsable.

En palabras de Thibaud Hug de Larauze, CEO y cofundador de Backmarket, “además de reutilizar los metales preciosos de los teléfonos móviles para darles una segunda vida y ayudar al planeta de forma diferente, estamos transformando un residuo en un producto valioso y prolongando su vida útil. Se trata de transmitir un mensaje positivo, concienciando al público de que reacondicionando y reciclando los residuos pueden ser sinónimo de calidad y belleza”.

Oroinformacion.com