¿Por qué el precio del oro no se ha disparado aún más por la crisis del coronavirus?

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Aunque en las últimas semanas el precio del oro ha experimentado un nuevo impulso, ante el temor a que la epidemia de coronavirus procedente de China impacte en la economía global, algunos analistas han señalado que la subida no ha sido tan importante como se esperaba, y que en realidad los precios se están manteniendo en un rango bastante estrecho.

por José Ángel Pedraza

Uno de ellos es el responsable de commodities del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, Jeffrey Currie quien, en una entrevista en Bloomberg afirmó que tiene sentido que el mercado del oro no haya experimentado una reacción más dramática a la amenaza de una ralentización de la economía, ya que falta un componente crítico del mercado.

Según Currie, China es el país con mayor consumo de oro del mundo, pero este mercado se encuentra prácticamente inactivo, debido al cierre de los comercios y ciudades en un intento por contener el contagio del virus.

“Si los consumidores chinos no salen a comprar, se va a registrar una mayor debilidad, ya que falta una buena parte de la demanda de oro físico”, señaló en la entrevista.

Las últimas cifras apuntan a que alrededor de 1.400 personas han muerto a causa del virus y hay alrededor de 65.000 casos a nivel global, la mayoría de los cuales se han registrado en China.

La interpretación del analista de Goldman Sachs coincide con lo que afirma la China Gold Association en un reciente informe, en el que señala que los consumidores “no están de humor para salir a comprar joyas”.

De hecho, algunos analistas apuntan a una caída de hasta el 10% en la demanda de oro en China a causa del virus.

Pese a la discreta revalorización del precio del oro provocada por la epidemia, Currie asegura que existe aún margen de subida. Desde Goldman Sachs apuntaban, en un informe publicado en enero, a los 1.600 dólares la onza como precio estimado del oro a seis y 12 meses vista.

La incertidumbre geopolítica va a seguir siendo un factor que apoye la subida del precio del oro. Sin embargo, el principal impulsor de esta subida, a juicio de Jeffrey Currie, es el posible aumento de la demanda por parte de los bancos centrales, que quieren diversificar sus reservas y reducir su dependencia del dólar.

Según los datos del Consejo Mundial del Oro, un total de 15 bancos centrales compraron 650,3 toneladas de oro durante 2019, un 1% menos que el año anterior, que registró la cifra más alta de los últimos 50 años.

Impacto del coronavirus en el mercado

Desde el propio Consejo Mundial del Oro, su director de investigación, Juan Carlos Artigas, también se ha referido a la epidemia, mediante un post en GoldHub sobre el posible impacto del coronavirus en el mercado del oro.

Según Artigas, “la epidemia de coronavirus en China está evolucionando con rapidez. Aunque el cambio de criterio en el diagnóstico ha incrementado el número de casos, hay indicios de que el contagio de la enfermedad está comenzando a remitir, especialmente fuera de la provincia de Hubei, donde se originó el brote”.

Desde el Consejo Mundial del Oro también tienen claro que la demanda de oro físico de China se va a resentir: según sus cálculos, la pérdida en el primer trimestre del año puede ser de entre el 10 y el 15%. “Si luego se produce un repunte en la demanda o ésta sigue debilitándose dependerá de la duración de la epidemia y de su impacto en el crecimiento económico”, asegura Artigas.

En cuanto al impacto en el precio, la situación no está tan clara. Si la situación se resuelve con relativa rapidez y se limita el impacto global de la enfermedad, el resultado puede limitarse a una caída de la demanda en China y un impacto temporal en el precio.

En cambio, si la epidemia se expande y continúa afectando al sentimiento de los inversores, la huida de capitales hacia activos refugio y la preocupación por deceleración económica global podría tener un impacto más importante en el precio del oro.

De momento, como informa Reuters, la demanda de oro físico se ha resentido en los mercados asiáticos, mientras las primas se han desplomado en China a su nivel mínimo desde julio de 2018.

El oro se estaba vendiendo con una prima de alrededor de un dólar la onza respecto a los precios oficiales en China, en comparación los 2,5-4,5 dólares la onza de prima sobre el precio hace apenas una semana.

Paladio y rodio, también afectados

La epidemia de coronavirus no solo está afectando al mercado del oro, sino también a otros metales preciosos, como el paladio y el rodio. Según el último informe Heraeus Precious Appraisal, la epidemia está afectando a la demanda de metales preciosos por parte de diversos sectores, entre los que se encuentran los de automoción, electrónica y joyería.

China es el mayor fabricante de vehículos del mundo

La ciudad de Wuhan, epicentro de la epidemia, es un gran centro de distribución de la industria automovilística. En la región se encuentran varias plantas de fabricación que se han visto afectadas por la decisión del gobierno local de cesar su actividad durante las últimas dos semanas.

Ello ha afectado no solo a industrias locales, como Donfeng Motor Group, sino también a otras plantas de provincias cercanas e, incluso, de otros países, que se han quedado sin componentes fabricados en China.

Estos cierres y falta de suministros pueden provocar un cuello de botella en la industria que reduciría la producción en 1,7 millones de vehículos en China solo durante el primer trimestre del año, un 27% menos con respecto al año pasado.

Hay que tener en cuenta que China es el mayor fabricante mundial de automóviles, con 21,4 millones de automóviles vendidos en 2019, que acaparan más del 20% de la demanda global de paladio.

Aunque se espera que la demanda se recupere a lo largo del año, la producción de automóviles va a caer alrededor de un 5% a final de año, lo que supone unas 800.000 unidades menos.

Esto equivale a unas 100.000 onzas (3,11 Tm) de paladio y 10.000 (0,3 Tm) de rodio. Una cifra que, aunque insuficiente como para revertir la situación de déficit del mercado, podría alterar los patrones de compra y provocar una mayor volatilidad de los precios a corto plazo.

Oroinformacion.com